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jueves, febrero 01, 2018

Piensa 02

Piensa y deja que otros piensen.
Juan Wesley

Sí, es cierto: pensar no es fácil. Ponerte a evaluar diferentes situaciones, sentarte a ver cuáles son las opciones que tienes por delante, ver quiénes piensas deben involucrarse... etcétera y... etcétera. Por eso preferimos esos manualitos que nos ponen las cosas en pasos, o seguir nuestro “corazón” (lo llamamos “corazonada”).

Pero, si me permites recomendarte que lo pienses bien: ¿en cuántas ocasiones no te has arrepentido de haber aceptado los atajos que te propone la vida en vez de dedicarte a seguir el proceso real de algo?

Piensa en la cantidad de gente que está siendo engañada en este momento simplemente porque no quiere pensar (exactamente: no quiere), o porque no quiere darle un poco de cabeza a lo que se le está diciendo. Eso aplica a la religión, aplica a la ciencia, aplica al entretenimiento (que también es usada como una maquina de lavado de cerebro masivo, pero eso es otro tema).

A pesar de lo que se cree, la Palabra de Dios nos insta a pensar, comprobar, examinar, las cosa antes de hacerlas o creerlas. Es mentira que Dios quiere que seas un zombie, y es mentira que Dios quiere que creas ciegamente. ¡O sea, man! Dios creó el cerebro, el pensamiento, nos dio la capacidad de idear cosas e implantó las pistas para que ciertas cosas sean descubiertas a su tiempo. ¿Crees que Dios no querría que pienses? Si crees eso, estás mal... Y bueno, ¿por qué no ver lo que dice la Palabra al respecto?

Esto es Cristo a un maestro de la ley:
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas." Marcos 12:30 (NVI)

¿Con toda tu mente? Es que el cambio que Dios quiere para nuestras vidas no puede ser impensado, al contrario: debe arropar nuestra mente. Ok... Sigo... ¡Me emocioné, eso pasa!

“... comprueben lo que es bueno.” Efesios 5:10 (NVI)

“Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Más bien, sean ustedes *santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó…” 1 Pedro 1:13-15 (NVI)

El Salmista alaba diciendo: “Mi boca hablará con sabiduría; mi corazón se expresará con inteligencia.” Salmo 49:3 (NVI)

“Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia.” Proverbios 3:13 (NVI)

“... no sean niños en su modo de pensar. Sean niños en cuanto a la malicia, pero adultos en su modo de pensar.” 1 Corintios 14:20 (NVI)

“Corro por el camino de tus mandamientos, porque has ampliado mi modo de pensar.” Salmo 119:32 (NVI)


Es decir, un cristiano que no piensa es una imposibilidad.
Ahora bien, no quiero que esto se confunda con que pienses propongo que todo el que es creyente, debe ser educado. Conozco mucha gente educada que no piensa (más de los que quisiera admitir). De hecho, la forma en que educamos puede ser una forma de "no-pensamiento", atrapándote en formatos que te dicen "fuera de aquí no hay nada mas". Tampoco quiero que se confunda con "todo cristiano debe estar bien informado", porque ya dije que puede pasar con poseer mucha información. Que todos los cristianos fuesen educados y muy informados, es un ideal, pero también es algo que no es en realidad posible, y eso podemos discutirlo en el recreo.

Ahora, se puede ser no educado y no informado, y aún así pensar. Lo que te llevará a ser educado e informado de la manera correcta. Porque no estoy hablando de elevar tus conocimientos al nivel de Einstein, sino en que seas una persona capaz de tomar buenas decisiones.

¡Ah, buenas decisiones! Esa es la definición bíblica de sabiduría.
Ahora, cuando se habla de tomar buenas decisiones creemos que eso solo incluye no tomar decisiones pecaminosas, pero la verdad es que se refiere a la toma de buenas decisiones en todos los aspectos de nuestras vidas. No puedes ser totalmente sabio sí cada vez que te enamorases desperdicias tu dinero o dejas de ir a tu trabajo o abandonas una meta por la que habías trabajado mucho, aunque no robes no mientas no adulteres o no te lleves el semáforo en rojo: eres un necio.

Así que, el tomar buenas decisiones es un conjunto, y requiere que nuestra mente se envuelva en un constante proceso de pensamiento.

Pero nada... Voy a comer... Seguiré mañana... ¿Cool?
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Common

martes, enero 30, 2018

Piensa 01

"Nadie cree nada al menos que primero piense que es creíble...
Todo lo que es creído se cree después de ser pensado...
No todo el que piensa cree, pues muchos piensan
con el fin de no creer; pero todo el que cree piensa,
piensa en creer y cree en pensar."

Agustín de Hipona

La vida que nos pide el Señor que vivamos, requiere que seamos activos. Cuando digo “activos”, me refiero a que, tanto nuestras facultades como nuestros sentidos deben estar envueltos en el proceso de seguimiento de Cristo, que es el que tiene como resultado nuestra transformación. Vivida con todo nuestro ser. Este proceso debe ser intencional e incluye que usemos nuestra cabeza.

Antes me preguntaba, ¿por qué la gente no piensa? Ahora no. Pero me sorprende que, a pesar de toda la tragedia que nos trae el no pensar, preferimos irnos por ese camino. Ah.. bueno... sí, ¿por qué ya no me hago esa pregunta? Mira, vivimos muy rápido, de una tarea a otra, creyendo la ilusión de que somos “multi-tasking”. Comida rápida, lecturas rápidas, pagos por internet, correo instantáneo, jugo instantáneo, relaciones instantáneas (alguien me acaba de ver por ahí y “quiere ser mi amigo”, en Facebook ¡por supuesto!)... Casi todos los pasos entre una cosa y otra han sido eliminados. No solo “no piensas”, sino que no tienes mucho tiempo para hacerlo.

Un ejemplo sencillo: estás en una fila de un restaurante de comida rápida, es la hora de almuerzo y, después de una mañana agitada, por lo menos te gustaría tomarte tu tiempo para elegir qué es lo que vas a comprar... ¡no puedes! tienes una fila de 20 personas que tienen solo una hora para comer y volver a su escritorio.

El siguiente fenómeno es típico de nuestros días que la gente sabe mucho pero piensa poco. ¡En serio! Puedes hablar con muchísima gente sobre casi cualquier tema. La información está a la mano, y unas cuantas personas les gusta estar “informado”.

¡Hey! ¿Cómo así? ¿Cómo una persona puede saber muchas cosas pero pensar poco? Bueno, creo que nuestra adicción a la información nos ha llevado al punto donde, gracias a la incontrolable cantidad de elementos informativos que recibimos, no nos de tiempo a pensar o reflexionar al respecto. “¿Será cierto?” “¿Cuánta verdad contiene esa frase?” Y, no solamente eso, cuando ciertos individuos se posicionan en calidad de “expertos”, pueden decir cualquier cosa por esa boquita y como el 90% de quienes los escuchen van a creer casi sin dudar y sin comprobarlo, que lo que esa persona dice es cierto.

El otro día alguien me pidió la opinión sobre cierto autor cristiano. Le dije, a sinceridad, que no leía ese autor porque al examinarlo de cerca entendía que había dedicado su vida a la crítica de otros y eso me molestaba un poco, así que no lo leía. Casi me da un derrame cerebral cuando esa persona me preguntó: “Si no lees a esa persona, ¿cómo te alimentas en conocimiento (¿teológico?)?” Hasta el día de hoy quiero pensar que no me lo dijo en serio, que me estaba relajando, pero... me parece que... no.

Información. Es bueno tenerla, pero nos está haciendo daño. Porque ya no tienes que pensar sino que lo único que tienes que hacer es leer o escuchar a otra persona que está pensando por ti.

Piénsalo bien: Miles de personas cada semana, aceptan lo que alguien les dice desde el púlpito como cierto, sin pensarlo dos veces, llegan a sus casas y no confrontan las palabras de dicho(a) tipo(a) con lo que dice la Biblia. ¡Peor aún! Ni siquiera lo piensan lo suficiente como para vivirlo.

Me pregunto... Esto si me lo pregunto... ¿cómo es posible que en un momento específico yo decida ser como Cristo sino trato de involucrar mi mente y mis pensamientos? ¿cómo someto mis pensamientos a Dios cuando estos no son parte de su voluntar para mi y no son más que parte de mi carne? Sino pienso, ¿cómo puedo comprobar lo que es bueno?
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Foto Cortesía de Thomas Hawk

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sábado, enero 11, 2014

10- Y Para Distorsionar La Realidad...

El otro día miraba esta foto (que la lámpara está genial, de hecho) y pensaba que una de las cosas para la que más usamos la mente es para distorsionar la realidad.
¿No te has dado cuenta?
si alguien hace silencio pensamos que lo que quería decir era...
si alguien dice algo pensamos que era lo que quería decir...
si vemos cierto movimiento nos imaginamos que...
si no vemos ningún movimiento nos imaginamos que...
y si una hoja de plátano se mueve es un "vacá"
etcétera...
La lista podría ser infinita, pero es increíble como una puede perder el tiempo en este disparate. ¡Claro que a veces es útil! Pero la mayor parte del tiempo no tiene sentido, nos enemista con otros y hace que tomemos ciertas decisiones (de estudios, de trabajo, etc.),  o que no la tomemos.
Si te vas a imaginar algo de alguien: mejor pregunta. Si se ofende: entonces habrá algo que resolver, sino: ya se resolvió. Pero dar pasos para no dejar nuestra mente a la imaginación, muestra lo valiente que podemos ser.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons