martes, octubre 08, 2019

Aliados En Tu Palabra (Salmo 119:73-80)


73- Juntaste mis partes, formándome con tus manos y me afirmaste,
Dame entendimiento para aprender tus mandamientos.
74- Junto a tu Palabra he puesto mi esperanza,
por eso los que te temen me verán y se alegrarán.
75- Justos son tus juicios, de eso estoy seguro,
y creo que tuviste razón en afligirme.
76- Júbilo y paz me provean tu amor compasivo,
De acuerdo a las promesas que le hiciste a este tu siervo. 
77- Justo ahora necesito tu compasión para vivir,
Porque disfruto mucho tu Palabra.
78- Jactanciosos insolentes buscaron difamarme, Avergüénzalos.
Yo me alegraré en tus preceptos.
79- Júntense conmigo aquellos que te reverencian,
y los que conocen tus testimonios.
80- Junta las piezas rotas de mi corazón con tus decretos,
 para que sea impecable, se que así no andaré en vergüenza. 

El "camino", "caminar", "recorrer", son temáticas comunes en este salmo, del que ya casi alcanzamos la mitad. Y es feo caminar solo, especialmente cuando el recorrido es largo.
Y la vida de fe es un recorrido largo.

Algunas personas afirman que pueden...
que lo prefieren...
que cuando se trata de seguir a Dios les encanta no tener compañía...
Pero eso es una excusa...
Y, como excusa podría funcionar para cortar la conversación (aunque muchas veces es un combustible para seguir hablando)...
pero no funciona para mantenerse constante,
para perseverar en seguir el recorrido.
Por lo menos no he visto que funcione.

Así que, a este punto, veo el llamado del salmista a tener compañía, como diciendo "sí, hay insolentes, enemigos, gente que me acorrala; pero también hay personas que recorren honestamente estos caminos, que han podido conectarse con Dios, que le temen", por eso:
«Júntense conmigo aquellos que te reverencian,
y los que conocen tus testimonios.» (v. 79)

No podemos negar que en cualquier ruta que recorramos en la vida (profesional, estudiantil, relacional) siempre hay unos personajes que se oponen, son obstáculo y, por razones que a veces desconocemos, el propósito de sus vidas es hacer nuestras vidas imposibles. Muchas veces nos sobre-enfocamos en esas personas, y solo hablamos de lo fastidioso que es, de cómo una vez fueron amigos y ahora son cualquier cosa, de la gente... y la gente y la gente...
Pero,
¿habrá personas que quieran caminar para apoyar,
para respaldar,
para animar?
¡Qué difícil!

Hace algunos años, mientras leía un libro de Dallas Willard que no me acuerdo cuál es, Willard decía:
"Pídele al Señor que te de acompañantes que compartan tus pensamientos, tu corazón, y tu intención con Sus propósitos. Él los proveerá."
Y recuerdo que, aparte de que en ese momento los necesitaba, me pareció una fabulosa idea: "¿por qué no orar por aliados?"
«Señor, "Júntense conmigo aquellos que te reverencian...", en el nombre de Jesús. Amén.»
Y el Señor los suplió.
Lo demás es historia.
Quizás... solo debas orar.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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martes, octubre 01, 2019

Salmo 119:1-72


Antes de seguir con la traducción y comentario del Salmo, coloco lo que hasta ahora he traducido de modo que sea más fácil una lectura continua y que sea más evidente el acróstico. Este salmo, como quizás sabes, lleva en hebreo el orden del alef-bet (alefato o alfabeto hebreo), así que en español he ido siguiente nuestro alfabeto:

A
1- A los de camino recto,
que avanzan en la Palabra del Señor:
Dios los bendice.
2- A los que viven de acuerdo a sus testimonios, 
y han invertido todo en buscarle: 
Dios los bendice.
3- Aquellos que no hacen maldad
y se conducen por sus caminos.
4- Acatar tus preceptos
has mandado.
5- ¡Ah, si se enderezara mi vida
para cumplir tus decretos!
6- Así no sentiría vergüenza
de observar tus mandamientos.
7- Alabaré con diligencia
cuando aprenda tus justos juicios.
8- Atenderé a tus enseñanzas
¡Nunca me abandones!

B
9- ¿Blanquearía el joven los caminos de su vida?
¡Claro que sí! Guardando tu Palabra.
10- Buscarte con todo me he propuesto
No permitas que me desvíe.
11- Bien grabados en mi mente
están tus dichos,
pues no quiero pecar contra Ti.
12- ¡Bendito eres Señor!
Enséñame tus decretos.
13- [mi] Boca anuncia
todos los juicios de tus labios.
14- Bonanza y alegría me dan tus testimonios,
¡Más que todas las riquezas!
15- Buscaré tus caminos,
Meditaré en tus preceptos.
16- Bienestar y deleite encuentro en tus decretos,
No olvidaré tus palabras.

C
17- Concédele a tu siervo larga vida,
y guardaré tu Palabra.
18- Cubiertos están mis ojos,
Descúbrelos, así podré ver 
las maravillas de las Escrituras.
19- Camino de paso en esta tierra,
no escondas de mi tus mandamientos
20- Con gran anhelo y todo el tiempo,
mi alma desea tus juicios.
21- Confronta al arrogante y al malvado,
pues se han apartado de tus mandamientos.
22- Corre de mi la vergüenza y el desprecio,
pues me mantengo fiel a tus testimonios.
23- Conspiran contra mi los poderosos,
aún así tu siervo medita en tus decretos.
24- Consuelo e instrucción
son tus testimonios,
¡En ellos me deleito!

D
25- Del polvo se pega mi alma,
reanímame con tu Palabra.
26- De todos mis planes te di cuentas
¡y me respondiste!
Enséñame tus decretos.
27- Dame discernimiento para caminar en tus preceptos
y meditaré en tus maravillas.
28- De angustia transpira mi alma
¡levántame con tu Palabra!
29- De la senda engañosa apártame,
muéstrame tu gracia en tu Palabra.
30- Decidido estoy a caminar en tu fidelidad,
afírmame en tus juicios.
31- De tus testimonios me he aferrado,
no permitas que sea avergonzado.
32- [me] Desplazo rápidamente 
por el camino de tus mandamientos,
porque has ampliado mi manera de pensar.

E
33- Enséñame Señor, cómo se recorre el camino de tus decretos,
y lo seguiré hasta el final.
34- En tu Palabra hazme entendido,
y me concentraré en obedecerla.
35- Encamina mis pasos por tus mandamientos,
¡no disfruto nada más!
36- Expande mi mente con tus testimonios,
y aléjame de ganancias mal habidas.
37- En tus caminos se preserva mi vida,
¡Aparta mis ojos de disparates!
38- Edifica a tu siervo con tu Palabra,
pues solo a Tí te doy honra.
39- El pensar que seré avergonzado me aterra,
¡Líbrame! ¡Qué buenos son tus juicios!
40- En tu justicia encuentro vida
¡Cómo deseo tus preceptos!

F
41- Favoréceme con tu gran amor, Señor,
Y sálvame de acuerdo a tu Palabra.
42- [al] Fastidioso podré responder,
Pues confío en tus caminos.
43- Fija en mi boca, cada día, la Palabra de Verdad, 
Pues en tus juicios espero.
44- Fielmente guardaré tu Palabra, 
¡Todos los días de mi vida!
45- Firme he sido en buscar tus preceptos,
Por eso puedo caminar con libertad.
46- Frente a gente de poder
hablaré de tus testimonios,
¡No me avergonzaré!
47- ¡Feliz con tus mandamientos!
Los amo.
48- Fuente de felicidad son tus decretos,
Amo tus mandamientos,
a ellos levanto mis manos.

G
49- Garantízame que recordarás lo que prometiste a tu siervo,
esas palabras son mi esperanza.
50- Grande es mi miseria, pero este es mi consuelo:
Que tu Palabra me vivifica.
51- Groserías y burlas me lanza el arrogante,
pero no me he desviado de tu Palabra.
52- Grabados tengo tus juicios desde hace muchos años,
y me lleno de consuelo, Señor.
53- Gran indignación es lo que siento, por los malvados
que se olvidan de tu Palabra
54- Grité tus decretos como canciones,
mientras estuve exiliado.
55- Guardaré tu Palabra, Señor,
en las noches recuerdo tu Nombre.
56- Guardar tus preceptos,
¡eso es lo que me corresponde!

H
57- He dicho: “El Señor es mi herencia”,
guardaré tu Palabra.
58- He buscado tu Presencia con todo,
Se bondadoso conmigo por tu Palabra.
59- He pensado en mi forma de vivir,
y decidí volver a la ruta de tus testimonios.
60- Hasta apresuré mis pasos,
y no me he atrasado en vivir por tus mandamientos.
61- Hordas de malvados me rodean,
pero no he olvidado la Palabra del Señor.
62- He despertado a medianoche para agradecerte,
porque tus juicios son justos.
63- [me] He aliado con todo el que te reverencia,
y con aquellos que viven por tus preceptos.
64- He visto que tu amor bondadoso cubre la tierra,
enséñame tus decretos. 

I
65- Incúlcame tu bondad, Señor,
de acuerdo a tus promesa.
66- Impárteme conocimiento y dame buen discernimiento
Pues confío en tus mandamientos
67- Insistí en desviarme del camino y me afligí,
ahora me sostiene tu Palabra
68- Instrúyeme en tus decretos,
Eres bueno y me haces bien.
69- Insolentes me atacan con sus mentiras,
Aún así estoy determinado a vivir por tus preceptos.
70- Insensibles se han vuelto en su necedad
En cambio yo en tu Palabra me deleito.
71- ¡Increíble! Pero ser avergonzado me hizo bien,
así me enfoqué en aprender tus decretos.
72- Inspirarme en las Palabras de tu boca 
me hace más bien que tener mucho dinero.
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Descarriarse y Encontrarse (Salmo 119:65-72)


65- Incúlcame tu bondad, Señor,
de acuerdo a tus promesa.
66- Impárteme conocimiento y dame buen discernimiento
Pues confío en tus mandamientos
67- Insistí en desviarme del camino y me afligí,
ahora me sostiene tu Palabra
68- Instrúyeme en tus decretos,
Eres bueno y me haces bien.
69- Insolentes me atacan con sus mentiras,
Aún así estoy determinado a vivir por tus preceptos.
70- Insensibles se han vuelto en su necedad
En cambio yo en tu Palabra me deleito.
71- ¡Increíble! Pero ser avergonzado me hizo bien,
así me enfoqué en aprender tus decretos.
72- Inspirarme en las Palabras de tu boca 
me hace más bien que tener mucho dinero.


En esta parte del Salmo 119 me doy cuenta que en la mayoría de las secciones hay un patrón:
  1. - Se exaltan las Escrituras.
  2. - Luego se comparte una experiencia en la que el escritor estuvo apartado o extraviado, pero fue encontrado o pide ser encontrado.
  3. - Cuenta sobre los enemigos que lo molestan, y ora en su contra.
  4. - Termina exaltando la Palabra.

Los versículos que estamos viendo hoy son un perfecto ejemplo de esta estructura, quizás un patrón de oración en la época en que el Salmo 119 fue escrito (no todos los salmos se escribieron en la misma época, por si acaso). Uno de los versículos que más me llaman la atención es el 71, y que traduje así:
     «¡Increíble! Pero ser avergonzado me hizo bien,
        Así me enfoqué en aprender tus decretos.»

Si volvemos a algunos de los versículos anteriores a esta sección del salmo, la "vergüenza" es uno de los temores más grandes del salmista:
     - versículos 5-6:
       «¡Ah, si se enderezara mi vida
         para cumplir tus decretos!
         Así no sentiría vergüenza
         de observar tus mandamientos.»

     - versículo 22:
        «Corre de mi la vergüenza y el desprecio,
          pues me mantengo fiel a tus testimonios.»

     - versículo 31:
       «De tus testimonios me he aferrado,
         no permitas que sea avergonzado

     - versículo 39:
         «El pensar que seré avergonzado me aterra,
         ¡Líbrame! ¡Qué buenos son tus juicios!»

Ahora sabemos (por el versículo 71) que finalmente lo visitó su miedo: la "vergüenza" (¡chachachachá!). El salmista pudo mandar todo al carajo y seguir con su vida de aflicción y desvío, pero ha meditado en las Escrituras, ha probado las bendiciones de Dios y ha visto el resultado de confiar en sus promesas, entonces: "¡Qué bien me hizo ser avergonzado!", termina viéndolo como parte de la obra de Dios en su vida. 

Esto:
Hay muchas cosas de las que nos podemos lamentar,
pero...
si pensamos bien, 
si tomamos unos minutos y hacemos una pausa,
si pensamos hasta el punto en que podemos ver incluso los silencios entre nuestros pensamientos:
nos daremos cuenta que hay mucho más cosas por las que podemos dar gracias..

Da gracias.
Quizás eso que te pasa o pasó (que como el salmista pudo ser exactamente lo que temías), es parte de un proceso de renovación y de "darte cuenta", que es tiempo de enfocarte en el Camino.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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viernes, septiembre 13, 2019

¿Por qué soy un pastor?

Hace mucho que no escribo notas personales en el blog... así empecé: escribiendo mis reflexiones para mi, no para nadie más y sorpresivamente, en poco tiempo tuve cierta audiencia. Ahí pasó a ser una reflexión para mi y para otros, y luego: los blogs pasaron de moda y los desconocidos como yo ya no interactuaban en estos medios sino en redes (le llaman) como Facebook, Twitter, Instagram y otras cosas que no son para adultos, a donde huyen los más jóvenes y niños...
Volví, a escribir cosas para mi, pero no personales, más bien en otro tono, pero... hoy...
hoy quiero decir de una manera muy personal
por qué
soy
un pastor...

Lo digo en una época donde ser pastor es como poca cosa,
todos quieren ser apóstoles (que ya va pasando de moda),
o líderes (una vez alguien me habló de moverse de "pastor a líder"... bue...)
o coaches
o neurocoaches
(estoy hablando de gente que solía ser pastores y que se sintieron llamados a ello, no de gente que de verdad son coaches, neurocoaches de verdad, o esos que plantan iglesias por todas partes sin buscar lo suyo y que yo llamo apóstoles)
o top models, vestidos como para portadas de revistas y motivando como quien tiene algo que decir.
Entonces,
me pregunté:
¿por qué soy un pastor y...
no otra cosa?
Especialmente cuando...
¿quién es un pastor sino...?
¡O sea! ¿quién es un pastor sino...
nadie?
¡Exacto!
Cuando digo "soy pastor" la gente me mira con condecendencia (aunque me importa un comino), como si me fue mal en cualquier otra cosa y no daba para nada, solo para esto.
Pero soy un pastor porque creo que Dios actúa, no en la "vida cristiana" sino en la vida, porque ha llamado gente a vivir una vida abundante y quiero ayudarles, porque hay buenas noticias en medio de muy malas noticias y nosotros, los pastores, le llamamos "buenas nuevas" y el Señor Jesús "evangelio del Reino".
Decir eso es mejor que motivar, que dirigir a gente a que me sigan o a que "persigan sus sueños" muchas veces anti-Dios. Porque Dios guía y quiero guiarlos a Él para que tengan propósito, para que tengan "sueños y visiones" de un futuro de acuerdo a su voluntad.
Soy pastor porque Dios restaura, no mis palabras, ni mis sermones, tampoco mis "sabias inferencias teológicas", sino Él, que todos sepan que está cerca, que no se fue, que está... aquí, y le importa lo que sea que estemos pasando.
Soy pastor porque el mundo está cada vez más oscuro pero yo veo luz, a veces en pequeños destellos y otras veces como relámpagos que iluminan un campo entero.
Porque otro mundo es posible.
Porque la transformación es posible.
Porque... ser nuevo es posible.
Ser pastor incluye una tarea difícil: la profética, que denuncia los sistemas del maldito mundo y los reta... muchos no quieren ser pastor porque esta tarea es fuerte, y muchas veces la gente no quiere oir lo que tiene que oir. Pero no estoy aquí para ser gustado, apreciado, like-eado... estoy aquí para obedecer, y en eso: debo morir a mi para que Cristo viva en mi.
Cada vez que alguien se desvía de ese llamado parece disminuir la vocación pastoral, pero la gente sigue siendo "pastor" (que visita, que cuida, que provee dirección espiritual) aunque no esté en el spotlight ni sea reconocido... gracias a Dios por gente así.
Si eres pastor: se pastor, no otra cosa ¡por Dios! ¿te da vergüenza ser pastor?
Y por último, pero no es lo último:
Soy pastor, porque Dios me llamó, cuando estaba haciendo otra cosa en la que me iba muy bien para que colaborara con Él. Quizás un día seré otra cosa, pero eso depende de si quien me llamó así lo quiere...
mientras tanto...
soy pastor... con mucho que aprender...
con defectos vocacionales (quizás te he decepcionado en ser pastor)...
pero...
no otra cosa.
Aún así: llámame Fausto.
Fausto Liriano
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miércoles, agosto 28, 2019

En Tu Ruta (Salmo 119:57-64)


57 He dicho: “El Señor es mi herencia”,
guardaré tu Palabra.
58 He buscado tu Presencia con todo,
Se bondadoso conmigo por tu Palabra.
59 He pensado en mi forma de vivir,
y decidí volver a la ruta de tus testimonios.
60 Hasta apresuré mis pasos,
y no me he atrasado en vivir por tus mandamientos.
61 Hordas de malvados me rodean,
pero no he olvidado la Palabra del Señor.
62 He despertado a medianoche para agradecerte,
porque tus juicios son justos.
63 [me] He aliado con todo el que te reverencia,
y con aquellos que viven por tus preceptos.
64 He visto que tu amor bondadoso cubre la tierra,
enséñame tus decretos.

Volviendo a la carga con mis traducciones y reflexiones del Salmo 119, que había atrasado (lamentablemente) por cuestiones académicas... ¡y aquí vamos!
Esta quizás fue la parte más fácil de traducir. La "H" (en hebreo esta sección empieza con la letra ח) me dio la facilidad que otras letras no me dieron y... 
el versículo 57 es sumamente significativo para mi: tener al Señor como herencia, como el recurso más valioso, como lo más importante, el tesoro de mayor valor (con cierta conexión con Mateo 13:44-46, a pesar de que el pasaje neotestamentario se refiere al Reino de los Cielos), como la verdadera riqueza, ha sido uno de los pasos más importantes que he dado en mi vida. Todo es tan pasajero, las emociones positivas por momentos vividos (especialmente hoy) son tan puntuales y duran tan poco, la inestabilidad del mundo puede arrasar con todo lo que alguien ha construido en días o en... segundos, y la individualidad ha destruido la posibilidad de amistades puras y duraderas... esto solo mencionando algunas cosas. 

La reflexión en las Escrituras ha llevado al salmista a repensarse y tomar la ruta que conduce al Reino y, a pesar de que los malvados lo han emboscado, a pesar de que la individualidad ha destruido otros posibles compañerismos, ha encontrado una gran alianza con aquellos que han decidido vivir en reverencia al Altísimo, con los compañeros que ha encontrado en estas avenidas santas de los que sirven a Dios.

Pero... la más grande de las lecciones hasta este punto en la traducción es que los momentos difíciles, la traición, la pérdida, la tristeza y otras realidades de la vida, no lo dejan olvidar las Escrituras, y eso (como ya he dicho antes) es algo que quiero llevar conmigo el resto de mi vida.

Hace unos días cumplí 42 años, no se cuántos años más viviré, pero sí se que quiero vivirlos en la ruta de Sus Testimonios y entre gente que busca primero su Reino. ¡Qué tengas un excelente día!
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martes, junio 11, 2019

Dios No Está Oculto (Job Parte 17)


«Pues Él conoce mi trayectoria,
Saldré como oro puro, ya Él me ha probado.
Me mantuve en sus camino sin desviarme y
Mis pies han seguido sus pasos.
No me he apartado de las Palabras de su boca,
y sus preceptos en mi interior he atesorado.»
Job 23:10-12 
(traducción mía)

(antes de leer este post, te recomiendo leer Job 22-24)

El capítulo 22 comprende la tercera intervención de Elifaz, para este amigo Job no ha tomado el camino de los sabios antiguos sino "la senda antigua del malvado". Sus argumentos son gastados (no es que carezcan de cierto sentido, pero realmente no ha dicho nada nuevo), y lo único que ha dicho que presenta cierta novedad es: «Dios libera al que es inocente, y si eres inocente, también serás liberado.» (Job 22:30 RVC)

En el texto hebreo la palabra "Torá" aparece en el v. 22 («Escucha las instrucciones de Dios...»), esta palabra (que también es el nombre que los judíos le dan a los primeros 5 libros de la Biblia, también conocidos como Pentateuco) usualmente se traduce como "ley", pero específicamente en este versículo en la mayoría de versiones de la Biblia en castellano se ha traducido como "instrucción". Nuestras traducciones han sido influenciadas por el texto griego del Antiguo Testamento (Septuaginta) que tradujo torá como nomos ('ley' en griego) y, en mi opinión, "instrucción, mandato" es mucho más cercano (para el lector moderno) que 'ley'. Obviamente hay toda una costumbre que se ha vuelto histórica y que permea incluso nuestros textos teológicos; habrá también algunos que dirán "instrucción" no connota la conexión que 'obediencia' tiene con 'ley', y probablemente tengan razón. Pero 'instrucción' (y 'mandato') connotan una relación mucho más cercana entre las partes, aclaro: a oídos del lector moderno, que 'ley'.

Volviendo a Elifaz: mientras los amigos no bajan la guardia con respecto a sus posiciones (tampoco le buscan la vuelta para que sean mejor entendidas) Job va evolucionando en su argumento. Los capítulos siguientes (23 y 24) parecen ser una respuesta a Job 22:3-4 (dentro del discurso de Elifaz):
«¿Se complace el Todopoderoso en tu inocencia,
o gana algo con que vayas por el buen camino?
¿Acaso te castiga por tu piedad,
y por eso te somete a juicio?»

Entrando al capítulo 23, Job parece ya ignorar lo que sus amigos van diciendo y empieza a reconstruir su argumento, ahora con mayor tranquilidad (si leemos el libro de una sentada notaremos el cambio de estado) y lejos de su turbulenta palabrería. Desea un encuentro personal con Dios pues, aunque sus amigos no lo creen así, Dios sabe que Él es inocente y cuando esté frente al Señor, este Juez justo lo escuchará, sabrá que Job está en lo cierto y le dará la razón. Aún así, Job no sabe dónde encontrarlo (los versículos 8-10 del cap. 23 son un trazado diagonalmente opuesto al Salmo 139) y el silencio de Dios parece demostrarle que el veredicto se ha firmado, así que esto es lo que prefiere:
«¿Por qué no me quitaron la vida aquella noche?
¿Por qué no me cubrieron el rostro en la oscuridad?» (Job 23:17 RVC)

A pesar de eso, Job no teme pasar por el filtro sabe que saldrá bien, e inicia el capítulo 24 con una fabulosa crítica a sus amigos:
«Si el Todopoderoso sabe todo lo que pasa,
¿por qué sus seguidores nunca saben cómo actuar?» (Job 24:1 RVC)

La carga de ironía es importante (junto con el tono de hombre frustrado que tiene la frase): "Dios sabe qué lo qué y ustedes dicen seguirle pero... ¡no saben na'!" Y... esto debe servirnos para meditar sobre cuánto conocemos con respecto a la forma en que Dios actúa. Jesús le señala esto a los discípulos cuando habla de la ansiedad y la preocupación, nos dice que dejemos la preocupación para los que no conocen a Dios pero... nosotros conocemos a Dios y cómo Él trabaja, por lo tanto: no deberíamos preocuparnos. ¿Sí? Muchos no, y eso hace la pregunta de Job más relevante para nosotros que nunca, pues la ansiedad y la preocupación están llegando a niveles jamás vistos en la historia de la humanidad, aún cuando nosotros disfrutamos de comodidades nunca vistas en la historia de la humanidad. Es por eso que la oración de David debe cobrar un sentido especial para nosotros hoy:
«Muestra tu misericordia a los que te conocen;
muestra tu justicia a los de recto corazón.» (Salmo 36:10)

Resulta que Dios no está oculto como algunos quieren afirmar, y está disponible para aquellos que se proponen buscarlo.
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miércoles, junio 05, 2019

Para Aquellos Que Me Hacen "Bullying" (Salmo 119:49-56)

49 Garantízame que recordarás lo que prometiste a tu siervo,
esas palabras son mi esperanza.
50 Grande es mi miseria, pero este es mi consuelo:
Que tu Palabra me vivifica.
51 Groserías y burlas me lanza el arrogante,
pero no me he desviado de tu Palabra.
52 Grabados tengo tus juicios desde hace muchos años,
y me lleno de consuelo, Señor.
53 Gran indignación es lo que siento, por los malvados
que se olvidan de tu Palabra
54 Grité tus decretos como canciones,
mientras estuve exiliado.
55 Guardaré tu Palabra, Señor,
en las noches recuerdo tu Nombre.
56 Guardar tus preceptos,
¡eso es lo que me corresponde!

Caminamos como un kilómetro en un parque cerca de las montañas de Judea, uno de nosotros cargaba la Torá (un poco pesada) y nos dirigíamos al punto en donde un escriba nos daría un repaso de la complejidad y seriedad de su trabajo. Al llegar, el escriba (no recuerdo su nombre) tomó el gran rollo en sus brazos y le dio el más significativo beso que jamas haya visto...
quizás puedas pensar que fue un simple acto religioso, pero la imagen quedó grabada en mi mente pues pude sentir el amor y el respeto que el sofer tiene por el texto con que trabaja.

Recordé este evento mientras traducía esta sección en la que el salmista confiesa que la Escritura:
- es su esperanza
- lo vivifica
- lo llena de consuelo

Me lo imaginé abrazando los rollos, tocándolos delicadamente mientras los abría para leerlos. Y el tema principal de esta sección es que Dios le brinda protección de sus enemigos, por esta razón confía en que el Señor será fiel a sus promesas. Como las secciones van cambiando en temática (aunque algunas ligeramente), uno tiene la sensación de que el salmo ha sido escrito en diferentes etapas de la vida (si es de un solo autor) o por diferentes salmistas experimentando situaciones diversas.

El versículo 55 me recuerda mucho un poema de Yehuda Halevi llamado en hebreo יעירוני בשמך רעיוני (yeiruni veshimja raeyunai)  que es también un acróstico usando las primeras letras de su nombre, en donde expresa la increíble impresión que le causa pensar en el Nombre del Altísimo:
Me despiertan pensamientos de tu Nombre
frente a mi contemplo tus bondades,
¡Y es tan maravilloso a mis ojos,
que atraviesa el alma que formaste!
(traducción mía)

¡El poeta pasa a expresar que estos pensamientos lo hacen sentir como si estuviese de pie en Sinaí frente a la pura manifestación de Dios!, y le pide al Señor que lo ayude a levantarse bendiciéndolo.

Halevi pasó una vida similar a la que expresa el salmista: salió de la Península Ibérica hacia Tierra Santa por la situación de inestabilidad e inseguridad a la que se veían sometidos los judíos en España (se cree que nunca llegó). Sometido a burlas y escarnio por ser judío, recordaba con pasión el nombre de Dios. Como le pasaba al escritor del Salmo: «Groserías y burlas me lanza el arrogante// pero no me he desviado de tu Palabra.» En pocas palabras: las burlas no lo distraen de su objetivo, que es meditar en la Palabra de Dios día y noche.

¿Qué dicen las Escrituras del "burlón"?:
«El Señor se burla de los burlones,
pero brinda su favor a los humildes.» (Proverbios 3:34 RVC)

Y yo te preguntaría:
¿Te distraen las burlas?
¿Has tomado decisiones incorrectas para que "la gente no hable"?
¿Vives para otros? O...
¿vives para Dios?

Bye.
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miércoles, mayo 29, 2019

Trogloditas Civilizados (Salmo 119:41-48)

41 Favoréceme con tu gran amor, Señor,
Y sálvame de acuerdo a tu Palabra.
42 [al] Fastidioso podré responder,
Pues confío en tus caminos.
43 Fija en mi boca, cada día, la Palabra de Verdad, 
Pues en tus juicios espero.
44 Fielmente guardaré tu Palabra, 
¡Todos los días de mi vida!
45 Firme he sido en buscar tus preceptos,
Por eso puedo caminar con libertad.
46 Frente a gente de poder
hablaré de tus testimonios,
¡No me avergonzaré!
47 ¡Feliz con tus mandamientos!
Los amo.
48 Fuente de felicidad son tus decretos,
Amo tus mandamientos,
a ellos levanto mis manos.

En esta sección del salmo, cada versículo comienza con la letra "ו" (vav, equivalente a nuestra "v"), pero he seguido el orden de nuestro alfabeto y he usado la letra "F".

La gente me hace diferentes preguntas con respecto a la traducción, ya que he elegido el acróstico "alfabetístico" (como hace el poeta en hebreo) y eso representa un reto. En cierto modo me restringe pero, por otro lado, me ayuda en el proceso creativo. Muchas de las preguntas tienen que ver con la forma en que la gente percibe la traducción de cualquier texto, en su generalidad: como un traslado de palabras de una lengua a otra; pero no es solo eso, las palabras en sí no llevan todo el significado: también lo lleva el contexto que nos indica qué significado tiene cierta palabra en una oración o párrafo en particular. Usemos por ejemplo la palabra "verde", y veamos cómo cambia su significado en estas tres oraciones:
1- "Pásame el lápiz verde."
2- "La guanábana está verde."
3- "El ingeniero está verde, debemos darle un tiempo."

En la primera oración "verde" significa "color verde", en la segunda oración significa que la fruta todavía no está "apta para comer" (de hecho: las guanábanas siempre son verdes, maduras o no) y en la tercera "verde" significa "sin experiencia". Lo mismo sucede con el texto bíblico, debemos tomar en cuenta: contexto, la polisemia de algunas palabras, expresiones idiomáticas, figuras literarias, etc.

En esta parte del salmo, por ejemplo, nos encontramos con «בָרְחָבָ֑ה» (varjavá) que literalmente es 'en espacios amplios' pero que significa "en libertad, sin restricciones". Lo cual es... interesante. La mayoría de las personas entienden que la Biblia es un texto arcaico, que leerlo te llevará a pensar como la gente en la prehistoria (aunque, viendo la realidad actual, no se si el hombre prehistórico con todas sus limitaciones tecnológicas sea "peor" que los trogloditas civilizados que a veces nos rodean), y que restringe tus libertades. Personalmente puedo corroborar lo que el salmista dice: "camino con libertad", me desplazo en espacio sin restricciones.

El pecado limita,
Dios amplía.
La opinión pública y la cultura de masas, restringe;
las Escrituras te llevan a un pensamiento que te da la libertad
incluso de amar al que la sociedad puede considerar "no ama-ble".

Obviamente esto es en relación con Dios, por lo que requiere sumisión, que es la parte donde los detractores de las Escrituras y los religiosos que dicen cumplirla: fracasan. Unos disminuyéndola, otros usándola para suprimir la libertad de algunos. ¡Por eso este salmo es tan importante! El salmista quiere recorrer el camino de las Escrituras en compañía y con la asistencia del Todopoderoso. Eso hace el camino placentero y el paisaje del recorrido espectacular.

¡Qué puedas ser firme en recorrer sus caminos para que tengas libertad todos los días que te quedan sobre la tierra!
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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martes, mayo 28, 2019

¿Por Qué Sufrimos? (Job Parte 16)

«Luego búrlense de mi, 
[...] pero escúchenme.»
Job 21:2a-3b

(antes de leer este post, te recomiendo leer Job 20-21)


Entonces... ¿puede alguien decirle a Job por qué sufrimos?

Ese es el punto... ni Job ni sus amigos han logrado ponerse de acuerdo sobre el origen del sufrimiento. En Job 20, capítulo en el que se nos presenta otra respuesta de Sofar al frustrado Job, no hay nada nuevo, aunque el pasaje en hebreo está lleno de figuras magistrales que describen el fin del malvado y es de hecho uno de los más difíciles de "decifrar" para traducción por el lenguaje usado para la respuesta. Para Sofar todo lo que disfruta el malvado es efímero y termina de manera abrupta y violenta: su dinero, lo que disfruta, lo que sueña, su salud... todo esto llega a su fin, pero de manera espantosa (en ocasiones usando expresiones fuertes, como en el versículo 7: «Será un desecho inservible, como su excremento»). Esto es lo que la experiencia le ha dicho, a él y a otros.

Sofar introduce un elemento controversial:
«Desde que el hombre en la tierra fue plantado,
el disfrute del impío dura poco,
y se acaba la alegría del malvado.»
(Job 21:4b-5, traducción mía)

El pasaje puede llevarnos a una terrible confusión exegética (¿siempre ha sido así? ¿no se supone que las cosas se deterioraron... luego?), pero si comparamos con Deuteronomio 4:32 nos daremos cuenta que es una expresión, una hipérbole, algo así como "no hay por donde buscar... las cosas siempre han sido así", una frase rápida para terminar la conversación. 

Hay algo cierto, y hoy quiero darle un punto a los amigos de Job: existe el dolor que se provoca, que se compra con acciones, malas decisiones y una vida que se ha desperdiciado. Eso es observable... pero solo a largo plazo, y todos nos damos cuenta cuando alguien, si sigue su camino, terminará explotado. Pero, el argumento que están trayendo a la mesa es opacado por el elemento de "causa-efecto" tan fuerte que proponen: "el malo sufre por malo y solo hay una fuente de dolor-tan-profundo: vivir una vida de maldad". Esto es cierto solo con la salvedad de que los buenos también sufren, pues no se trata de la "calidad moral" del que sufre "por cuanto todos pecaron" (Romanos 3:23), y creo que es lo que le quita puntos a los amigos de Job.

El dolor puede ser observable desde diferentes puntos de vista: 
- cuando lo atravesamos la confusión nos supera, no entendemos, queremos respuestas... como en el asunto de Job algunos intentan calmar nuestra confusión con clichés pero... eso no funciona.
- si sobrevivimos y resistimos por un poco de tiempo, entonces nos damos cuenta cuánto crecimos, y la utilidad del dolor (esto puede pasar casi llegando al final de una época dura o cuando esta ha terminado). Y, lo que es sorprendentemente paradójico es que aquí ya no nos importa qué lo causo (aunque pudiésemos darle respuesta a eso) sino la consecuencia del dolor y lo que nos enseñó (si no nos rendimos en medio del camino).

Post-dolor importan mucho las respuestas a las causas, porque nos enfocamos en un futuro diferente que tenemos por delante con lo nuevo que hemos aprendido. Esa es... la realidad. Obviamente el tiempo de confusión puede ser bastante largo. Y es lo que Job está experimentando.

Su confusión lo lleva a expresiones de dolor que lamentablemente sus amigos no captan, un punto tiene, y por eso quiere comparecer delante de Dios:
«¿Creen que a Dios le enseñaremos algo?
Si Él se encarga de juzgar a los más altos.»
(Job 21:22,
la traducción es mía) 

Y ya es obvio, ante tantos argumentos circundantes y un círculo vicioso de proverbios, necesitamos que nos enseñe el que enseña. La pregunta es: ¿Job se queja de Dios o... de su idea de Dios?
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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martes, mayo 21, 2019

Distracción... Destrucción (Salmo 119:33-40)

33 Enséñame Señor, cómo se recorre el camino de tus decretos,
y lo seguiré hasta el final.
34 En tu Palabra hazme entendido,
y me concentraré en obedecerla.
35 Encamina mis pasos por tus mandamientos,
¡no disfruto nada más!
36 Expande mi mente con tus testimonios,
y aléjame de ganancias mal habidas.
37 En tus caminos se preserva mi vida,
¡Aparta mis ojos de disparates!
38 Edifica a tu siervo con tu Palabra,
pues solo a Tí te doy honra.
39 El pensar que seré avergonzado me aterra,
¡Líbrame! ¡Qué buenos son tus juicios!
40 En tu justicia encuentro vida
¡Cómo deseo tus preceptos!

La meditación es una disciplina olvidada.
Antes había razones religiosas: abuso del término por parte de adeptos de religiones orientales, la necesidad de los cristianos de hacer una distinción entre las costumbres y tradiciones cristianas para evitar confusión con el budismo o el hinduismo. Todavía, al día de hoy, cuando algunas cosas se han aclarado, mucha gente se aterra cuando se dice: "Vamos a meditar...", en un espacio cristiano. Pero cuando leo versículos como los que acabamos de ver en este salmo, se me hace imposible dejar de pensar en el énfasis que el salmista está poniendo en la necesidad real de meditar y concentrarnos en lo que es realmente bueno.

En toda la sección podemos ver la insistencia en estas dos direcciones:
v. 34: para recorrer un camino hasta el final necesitas concentrarte y así mantenerte en curso.
v. 35: la respuesta del salmista a la bendición de obtener entendimiento en la Palabra, es concentrarse en obedecerla, asumir un régimen de vida que permita que haya espacio para la obediencia.
vs. 36-37: al expandir su mente con los testimonios de Dios otras cosas pierden su atención: la avaricia y los disparates (o chucherías, cualquier distracción que carece de importancia, de urgencia, que no nos suma nada y que tampoco nos resta), son parte de esos.
vs. 39-40: las afirmaciones al final de cada uno de estos versículos (segunda línea) dejan muy claro que se ha hecho una comparación y la Palabra ha resultado mejor que cualquier otra cosa.

El versículo 37 causa una impresión interesante en mi:
«En tus caminos se preserva mi vida,
¡Aparta mis ojos de disparates!»

¿Cuántas cosas que captan nuestra atención, distrayéndonos de Dios (también de otras cosas importantes como familia, salud, amigos), nos están destruyendo? Así es: Distracción a veces es destrucción. Por eso la meditación es esencial.

Ahora, la meditación "cristiana" es diferente a la "oriental" o a cualquier otra: en la última dejas tu mente en blanco para poder sacar todo pensamiento negativo, en la meditación que agrada a Dios sacas de tu mente cualquier pensamiento que no tiene importancia y entonces dejamos que nuestra mente se llene de lo que la Biblia llama: «verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, en eso es que tienen que pensar.» (Filipenses 4:8)

En eso es que tenemos que meditar.
¿Por qué no reclamamos el término?
¡Vamos! Es hora de arrancar en la mejor autopista: "Los Caminos de su Palabra".
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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miércoles, mayo 15, 2019

Mortal Kombat (Job, Parte 15)


(antes de leer este post, te recomiendo leer Job 18-19)

En respuesta a los comentarios de Job, Bildad nos brinda su segunda respuesta. Su tono es personal y está… cansado. Job 18:2 es interesante porque Bildad parece dirigirse primero a sus amigos y no a Job, ya que usa el pronombre correspondiente a la segunda personal en plural, una traducción cercana a lo literal sería:
 “¿Hasta cuándo ustedes tejerán esta red de palabras? 
Consideren y después hablemos”. 

Las versiones bíblicas tratan el asunto de diferentes maneras:
1- La mayoría asume que se le está hablando a Job y cambian al singular (RVC, NTV, NVI, por ejemplo).
2- Las versiones bíblicas más libres y las paráfrasis, ven el plural como Bildad hablando con sus amigos y luego dirigiéndose a Job desde el versículo siguiente. Para mi, personalmente, es lo más cercano a lo que se denota en el hebreo.

La Traducción en Lenguaje Actual (TLA) lo soluciona así:
«¡Hablemos menos y pensemos más;
entonces podremos conversar!

Es una amonestación a todos, no solo a Job. Eugene Peterson (The Message) lo traduce así:
How monotonous these word games are getting! Get serious! We need to get down to business.
(¡Qué monótono se está dando este juego de palabras! ¡Pongámonos serios! Necesitamos ir al grano.)

Bildad sigue en la misma línea: los argumentos parecen gastados y es repetitivo. ¡Él mismo ha encontrado este tira y hala estéril! A pesar de eso, tiene la razón: el malo será aplastado, aunque ha perdido de vista algo: Job no es “el malo”. Ni siquiera han preguntado: “¿cómo te sientes? ¿cómo te ayudamos?”. En vez de eso: le han añadido leña al fuego.

Te das cuenta de que, el hecho de que la conversación se va inclinando a lo repetitivo, es un recurso intencional del autor porque, cuando lees el texto en hebreo notas la riqueza léxical de este poeta bíblico: entre los versículos 8-10 usa 6 palabras diferentes para trampas un recurso que solo la NTV (red, pozo, trampa, cepo, lazo, cuerda) y La Palabra (en castellano) pude constatar que usan.

Ya entrando al capítulo 19, el climax es donde Job pide desde lo profundo de su ser que tengan misericordia de él. Sobre todo el capítulo Alter dice (en su comentario literario de Job) que hay una  momentum narrativo implícito a partir de esta secuencia: Presionado por sus amigos, Job pide misericordia y quiere salir corriendo pero se siente acorralado (19:8-12), y luego expresa como la sociedad en general lo ha aislado. Siguiendo la prolijidad del autor nos damos cuenta que  el orden va desde los más cercanos a los menos cercanos, para volver a la más cercana y luego a los extraños (19:13-14):
- parientes
- amigos
- visitantes
- siervos
- esposa
- extraños

El versículo 20 siempre ha sido un problema para los traductores, literalmente sería “he escapado con la piel de mis dientes”, pero… los dientes no tienen piel, ¿quizás se refiere a las encías? (RVC traduce: “y los dientes se me caen de las encías”), otros han pensado que podría ser a “solo me han quedado los dientes para rascarme la piel”… pero es de esas expresiones idiomáticas que seguirán siendo oscuras para nosotros.

El punto más dramático del capítulo 19 está en los versículos 21-25:
21 ¡Amigos míos, tengan compasión!
La mano de Dios me ha golpeado ¡Compasión!
22 ¿Por qué me persiguen como si fueran Dios?
¿Devorar mi carne les da satisfacción?

23 ¡Aaaah ¡Si me dieran donde escribir mis palabras!
¡Si tuviese la oportunidad de en un libro redactarlas!
24 Escribirlas sobre roca a filo de hierro, 
para siempre. 
25 ¡Yo se que vive mi redentor, 
y desde el polvo resurgirá finalmente!
Job 19:21-25 (traducción mía

Después de gritar por piedad, en un genial vuelco profético Job desea que lo que le ha pasado sea escrito, su cuerpo transformado en acción en un libro abierto que en cada página va deshaciendo lo que la gente piensa hasta que (spoiler!)… Dios responda y entonces se cierre el capítulo con bendición y su muerte. Ahora lo leemos… ahora sabemos, por su ejemplo, como la paciencia resistente forja un siervo de Dios y que lo malo le pasa incluso al “bueno” (si es que existe alguien así).

Este capítulo 19 es el más famoso de todo el libro, y tiene uno de esos versículos que son de los más memorizados, cantados y predicados de toda la Biblia:
“¡Yo se que vive mi redentor, y desde el polvo resurgirá finalmente!”

Muchas disputas hay sobre el versículo, algunas históricas. No quiero añadir o proponer nada nuevo, pero quiero que tomemos en cuenta algo: Aunque Job no ha conocido a Dios como lo conocerá después, no podemos olvidar que era un hombre cuya vida buscaba una conexión continua con el Altísimo. El Job que se nos ha presentado en los capítulos 1-2 está ahí adentro, este vuelco de confianza en medio de gritos de frustración lo revelan y, en lo más profundo sabe, que su liberación llegará.

Memoria...
La memoria...
Me refiero: a la memoria de lo que Dios ha hecho, de donde nos rescató o nos sacó, de momentos en continua comunión... esa memoria.
Que surja la memoria de la ayuda en Dios en los momentos más difíciles.
Que no olvidemos en los tiempos de mucha prueba que Dios se movió constantemente mediante cosas grandes y mediante una secuencia innumerable de milagros "insignificantes".
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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