jueves, diciembre 06, 2018

UN #TBT DEL BLOG

Esto escribía, en este blog, para esta misma fecha en el año 2006:
¿ABAJO LA IGLESIA? 13
Sección 6 - Parte 2


Comparemos el pensamiento de la mayoría de los Latinoamericanos con el idealismo postmoderno. He tenido la oportunidad de viajar a muchos de los países de Latinoamérica y también compartir en mi país con latinos de casi todos los países latinoamericanos, he observado que el latino es:
1- Mágico: todavía la gran mayoría de los latinos prefieren el pensamiento mágico que la filosofía de cualquier tipo. En mi país, el 80% de la población tiene tendencia a aceptar las experiencias emocionales sobre las convicciones personales: EM = VA (experiencia mágica “igual a” verdad absoluta). Y prefieren que alguien le diga algo antes de darse cuenta por si mismo. Esta actitud es llevada a la iglesia. La misma situación es vista en la mayoría de la población latinoamericana.
2- Tradicionalista: El latinoamericano promedio, valora las tradiciones sobre cualquier tipo de conducta, filosofía y pensamiento. Cualquier cosa que hagas será comparado con la tradición, si no encaja en lo “tradicional” entonces puede ser que no sea cierto y debemos evitarlo. Esto es cierto incluso en ciertas formas de vestir, o incluso de pensar. Obviamente es también transmitido a la iglesia.
3- Comunicación: si bien es cierto que muchos de los latinos tienen acceso a medios de comunicación de tipo excelente, gran parte de nuestra población todavía no disfruta de estos servicios. No sólo eso, sino que muchas de nuestras áreas rurales no tienen energía eléctrica. Así que cualquier proceso que podamos pautar como “acelerado por la comunicación” debe tomar en cuenta que no estamos tan comunicados.
4- Educación: el nivel de analfabetismo es catastrófico, y no sólo eso: muy pocos latinos son buenos lectores, lo cuál tiene como desgraciada consecuencia el hecho de que muchas veces no podemos pensar por nosotros mismos.

Quizás alguno de ustedes me ayude a ver otras áreas que son debilidades del latino y que nos identifican todavía como muy lejos del postmodernismo proclamado.

¿Estoy descartando la posibilidad de la existencia de postmodernismo en Latinoamérica? En ninguna manera, sería un estúpido si así lo admitiera (hasta el movimiento de Alabanza y Adoración de principio de los 90s es una reacción al de Alabanza y Adoración aún existente en Estados Unidos). Lo que quiero decir es que, dada nuestra realidad y esa es que, un gran porcentaje de la población Latinoamericana no ha entrado ni siquiera al modernismo, no podemos usar el postmodernismo como excusa para una Iglesia Emergente. De hecho, lo que he querido decir todo este tiempo que he estado escribiendo bajo la pregunta de “¿ABAJO LA IGLESIA?”, es que la iglesia latinoamericana necesita emerger, porque hemos estado sumergidos durante mucho tiempo. Pero no bajo la excusa de un postmodernismo latente, que sólo existe en aquellos que tienen acceso a buena educación, que tienen costumbre de buena lectura y que tienen también acceso a buenas herramientas y tecnología de comunicación. ¿Descartaríamos de la “Iglesia Emergente” a aquellos hermanos que he llamado “The Others”? ¡No papá (mamá)!

Y esta es mi protesta: ¡Basta de reaccionar! En palabras de Andy Garcia, el actor cubano que tiene gran éxito en Hollywood, al norteamericano se le hace muy difícil entender la cultura latinoamericana porque la ve como si fuese una sólo y Latinoamérica es diversa, tiene muchísimas culturas interactuando al mismo tiempo. Pero Brian McLaren, uno de esos tipos gringos que no entiende la cultura latinoamericana de por sí, dio en la cabeza del clavo cuando nos llamó a salir del colonialismo. Y si clamamos que la Iglesia Emergente es necesaria por el postmodernismo, estamos sólo reaccionando al pensamiento de moda entre las iglesias estadounidenses y por ende, abrazamos con amor, pasión y cierto erotismo el ser todavía una colonia, por lo menos en el territorio mental, de una potencia mundial.

(continuaremos...)

miércoles, diciembre 05, 2018

A[L]MARSE


Quiero introducir el concepto de A[L]MARSE.
Hubo momentos en la historia en que los hombres tuvieron que rebelarse, pelear para poder liberarse, y se dieron cuenta que las reuniones, los acuerdos, las mediaciones no dieron resultado así que SE ARMARON, que quiere decir “tomaron armas”. Los dominicanos tenemos esta frase “¡SE ARMÓ!” para decir que algo que debía pasar, ya pasó ¿y si usamos “¡SE ALMÓ!”?

Si me permiten, definiría A[L]MARSE como: “tomar el alma”, pero que también quiere decir volver a amarse, pero también (y es lo que quiero proyectar con esto) volver a amar.

¿Por qué hay que almarse?
Porque “DES-ALMARSE” se ha vuelto el proceso implícito de volverse un ciudadano del mundo, Nadie lo admite (¡por supuesto!), pero casi todos lo sentimos: esa desconexión con lo importante, con la raíz, con las personas... está el deseo de hacer lo contrario, de conectarse, de empatizar, de importar...le, pero la verdad es que "no hay tiempo", "tengo muchas cosas", "estoy muy ocupado", "el proyecto en que me encuentro me ha aislado, pero pronto acabará", "estoy haciendo esto para asegurar nuestro futuro", toman prioridad. 

No es solo lo que podemos hacer, sino lo que perdimos, la conexión entre uno y su parte más importante: el alma, mi persona, la vendimos para poder ser un "humano" (si acaso se puede usar en este contexto) de esta sociedad en transición... trans-moderna. Hay un punto en que uno siente que la sensibilidad hacia lo que es importante: se perdió. 

Si realmente supiéramos que estamos compuestos de más de una cosa (o dos: carne y mente) diríamos como el salmista:
“¡Despierta alma mía!” (Salmo 57:8)

¿Te has sentido así?
Y creo que no hay que llegar al punto extremo. Hace tiempo Fito Páez escribía que sentía que la generación de artistas actuales solo querían ser famosos, no querían hacer música, no querían divertirse o expresarse solo querían FAMA y DINERO. Anne Lamott, una escritora cristiana que me gusta, dice que enseñando para escritores se ha dado cuenta que la gente está buscando la fórmula para escribir Best-sellers, no tienen nada que decir, no quieren expresar algo que entienden que es importante… quieren saber cómo escribir un libro que venda y los haga famosos. Esos son con cuestiones artísticas pero en todo lo demás, desechamos lo esencial e importante para sentirnos que merecemos una medalla… El amor, la conexión con el otro y con la parte más interna de uno mismo: se perdieron.
Por eso, yo vine  a decirte que debemos A[L]MARNOS. Recuperar esa conexión con esa parte importante de nosotros mismos que nos permita conectarnos con la esencia verdadera de quienes somos y con otros, tocar a otros. 

Comprende dos etapas:
Hablarle a Dios:
Salmo 138:3Cuando te llamé, me respondiste, y mi alma desfallecida se llenó de vigor.”

Que Dios nos hable:
Salmo 19:7 “La Palabra del Señor es perfecta: nos devuelve el alma.” Nos “alma”.

¡Qué tengas un feliz día!
 ------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

martes, diciembre 04, 2018

El Truquito

Los dominicanos siempre hablamos de el "truquito", que es la clave que una persona X tiene para poder resolver cosas que a otros se le hacen más difíciles. Las librerías están llenas de libros de "truquitos", las redes sociales llenas de fórmulas, y hay un montón de conferencias tratando de que aprendas cómo "descifrar" todo este asunto que llamamos vida para que te vaya bien (lo que sea que eso signifique). Pero la verdad de todo es que: no hay "truquito".... ok... espera: hay cosas que en nuestra sociedad adicta a lo rápido e instantáneo funcionan para resolver ciertos asuntos, pero para lo que vale la pena, lo importante, para descifrar todo este asunto que llamamos vida, para que nos vaya bien, se necesita un esfuerzo continuo, empedernido y disciplinado, hasta que de resultado, y luego: seguir (aunque ya fluyendo y disfrutando, porque hay fruto, se ve el resultado).

El Salmo 1, tiene "el truquito", que no es una fórmula sino es el "a qué" tienes que aplicarle esfuerzo continuo, empedernido y disciplinado, a esto:
"deleitarse en la Palabra de Dios, meditando en ella todo el día y y la noche" (v. 2)

Yo me he determinado a ir en esa dirección, y por eso me he dado cuenta que no hay "truquito", que no es fácil, porque muchas cosas llaman mi atención cada día, algunas disfrazadas de responsabilidades, otras disfrazadas de la obra de Dios, y me veo continuamente tratando de ignorarlas y enfocarme en lo más importante (Lucas 10:42). Pero sigo trabajando hasta que un día sea totalmente natural, espontáneo, hasta que ya no tenga que ignorar porque realmente lo otro no me importa.

‪Hoy:‬
‪Pausa.‬
‪Dedica más tiempo‬
‪a estar con Dios.‬
‪Siéntate a ver ‬
‪cómo Él actúa.‬
‪(Salmo 46:10)‬
 ------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons