lunes, agosto 25, 2014

Treinta y Siete


Hoy cumplo 37 años.
Es un día como me encanta: lluvioso.
Soy un hombre afortunado, receptor de la mayor cantidad de cosas buenas que no pido pero que se dan. Agradecido por cada minuto que he vivido hasta ahora.
Dios es bueno.
Ahora puedo mirar hacia atrás, ver los momentos difíciles y valorarlos por lo que me hicieron crecer.
Dios es bueno.
Lo más importante:
sigo soñando, sigo creciendo,
sigo caminando y a veces...
sigo corriendo (a esta edad aprendes que no siempre hay que correr).
Creo que me quedan algunos años, pero si llego a morir mañana le daré gracias a Dios por todo lo que he vivido, por mi esposa, por mis hijos, por lo escrito y lo leído, por los amigos y los amigos confundidos (algunos los llaman enemigos), por quienes me abrieron una puerta y por quienes la cerraron, por las caídas y por las levantadas, por el éxito y por el fracaso.
Son 37.
Aunque me siento de 25.
Dios es bueno.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Foto Cortesía de Thomas Hawk

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1 comentario:

Ana Liz García Meriño dijo...

Muchas felicidades!Doy gracias Dios por tí!