miércoles, julio 31, 2013

Coherencia En Lo Que Creo (Parte 02)

Lo que creo y mis lineamientos de vida provienen de la Palabra de Dios. Una visión distorsionada de la Palabra dará como resultado creencias y lineamientos de vida distorsionados.  Que es lo que ha estado pasando por años. Un creyente auténtico buscará descubrir las verdades del Reino, estas verdades se descubren, entre otras cosas, en la Palabra.

No puedo ir a África a estudiar animales Australianos. “Sí, puedo, hay canguros y coalas en cautiverio en algún zoológico africano...” - dirás. ¡Tá to! Ok... Pues no puedes saber de qué forma estos animales viven al menos que estés directamente en su medio ambiente. Observar las cosas en su medio ambiente toma tiempo. Ver a los leones salir en un área donde supuestamente viven, a veces les toma a los estudiosos de estos animales días. Lo mismo con los gorilas, y otras especies. Extrañas o no. De la misma forma, toma tiempo entrar en el ecosistema de la Palabra y empezar a observar algunas cosas que no son tan evidentes.

Esta bendita costumbre que hemos desarrollado, y que ha sido recalcada por el negocio cristiano de tarjetitas como ¨Palabritas Mágicas” y ¨Precious Moment”, nos lleva a sacar versos de contexto con el fin de que encajen con una situación específica. O, poniéndole más atención a algo, ¿cómo la salvación por ejemplo? pero olvidándonos de la santidad y la forma en que vive un creyente. O como los dones, pero olvidándonos en meditar constantemente en la Palabra con el fin de que nuestros caminos sean enderezados. Puedes poner más ejemplos aquí: ________________________.

Esto también requerirá una lectura bíblica de tapa a tapa y que se haga consistentemente, algo en lo que no estabas pensando, ¿verdad? ¡Full! Es increíble, pero ayer le comentaba a mi esposa que hay cristianos que no le pasa ni por la cabeza la idea de que (por lo menos algún día) deberían de iniciar una lectura completa de la Biblia. Twilight sí, los tres tomos de “El Señor de los Anillos”, o “Les Miserables” ¡cuatro veces! ¿Pero la Biblia? todavía en el fondo creemos que, si la leemos completa, nos volveremos loco.

Oye, arranca ahora, inicia a leer la Biblia en Génesis 1, salta las genealogías si quieres; pero léelas cuando le des la segunda vuelta a la lectura bíblica, ¿ok?. Deja esto, ve y anota en tu agenda o en tu celular, ¡ups! ¡Perdón! “Smart phone” Whatever! que esta noche arrancas a leer toda la Biblia y seguirás haciendo eso cada día hasta que termines. Pero no una lectura porque estás obligado a... Métete en la historia, es tu historia. Toma tu tiempo, saborea, imagina, sustituye disparates que imaginas con una imaginación bíblica. Deja que la Palabra transforme la forma en que piensas. Me lo vas a agradecer, aunque mejor dale gracias a Dios.

"¡Ay sí, el radical Fausto!"  Piensa de mi lo que quieras, de hecho: ya has pensado lo que quieras de mi. Pero tengo que decir, lo que tengo que decir. Una vez te metes en la historia y vas dejando que la Palabra Santa de Dios vaya penetrando todo tu ser, eso afectará lo que crees y tus acciones. Que es de lo que hablaremos en el siguiente post. De nuestras acciones.

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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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martes, julio 30, 2013

Coherencia En Lo Que Creo

"… el reto, que no podemos ignorar–referente a las Escrituras
es que sean leídas y asimiladas en los términos
y la forma en que se presenta la revelación de Dios."
Eugene Peterson

Creo que la mayoría de los ataques que recibimos los cristianos, tienen que ver con que hemos dado la impresión que la Biblia tiene una respuesta para todo. Lamento el lío que puedo causarle a algunas personas, pero la Biblia no tiene una respuesta para todo. Sí.. sí... Ya se que eso fue lo que nos enseñaron: “Todo lo que necesitas saber sobre todo está en la Biblia”. Pero ¡nos enseñaron mal! Aunque con muy buenas intenciones.

Como he dicho en otros post vivimos en una cultura que sobre-valora la información, y que se enfrenta a creyentes muriendo por ser relevantes. Cuando digo esto, me refiero a que harían casi lo que sea porque se entendiese que ser cristiano no es estar “atrás del último” (como decimos aquí en RD) culturalmente, sino que se puede ser creyente y seguir siendo tan relevante como una Coca-Cola en el desierto. En ese sentido, alguien alguna vez dijo: "si la información es importante, y necesitamos ser relevantes: ¡tenemos el libro: la Biblia, que tiene información para todo!" Eso fue lo que dijeron, y lo demás es historia.

Pero ¿qué es ser relevante? ¿quién define esto? Es obvio que la relevancia dependerá de la situación, el lugar, el momento, la necesidad y quien lo decida. Un vaso de agua es relevante si hay sed, pero si hay hambre un plato de arroz con carne es más relevante. Sin embargo hay cosas que se necesitan todo el tiempo; el aire, por ejemplo. No vives sino respiras. Ahora, mientras respiras, te da hambre y sed y calor y frío, te enamoras y te desamoras, trabajas y estudias... La información es “hambre o sed” pero no es “aire”.

Lo que te dan las Escrituras y una relación correcta con Dios es “aire”, relevante todo el tiempo.  La Biblia contiene “revelación e intimidad, en vez de simple información impersonal”. Y, ¿qué hemos hecho? Hemos rebajado las Escrituras al nivel de información básica sobre cualquier cosa. Por eso tenemos de frente la ciencia, por ejemplo, en una competencia por quién lo dijo primero, y “esto lo podemos probar con”. Simplemente no está en el radar de Dios que conozcamos los detalles de ciertas cosas que ahora nos interesan porque “es bueno saber”, o de otras de esas cosas que dan un buen documental de Discovery Channel. Sino que logremos intimidad con El, que hay buenas noticias: “aún siendo pecadores Cristo murió por nosotros.”, y que podemos “entrar confiadamente al trono de la gracia.”, y que somos “radicalmente imperfectos pero radicalmente valiosos.”

Usando las palabras de mi pastor, Eugene Peterson, las Escrituras nos revelan "quien es Dios y qué está haciendo. Pero este es un lenguaje de cierta estirpe, no son palabras dirigidas a lo externo de nuestra vida como cuando escribimos una lista de compras, manuales de computación, gramática francesa y reglamentos deportivos. Estas palabras fueron escritas de forma directa o indirecta para hacer raíz dentro de nosotros, para tratar con nuestra alma, para formar una vida que tenga coherencia con el mundo que Dios creó, la salvación que Él determinó y la comunidad que Él ha reunido. Tal lenguaje invita y demanda ser leído…" Quien es Dios y qué está haciendo no es: ¿hay agujeros negros? ¿mi novia debe ser alta o bajita? ¿compro carne orgánica o de vacas que crecieron bajo el efecto exagerado de las hormonas? ¿el color de la ropa que uso debe ser claro u oscuro?

Poner las Escrituras al nivel de Wikipedia, el Almanaque de Bristol, la Enciclopedia Cumbre, y otras cosas por el estilo, no le hace justicia. La primera es AIRE las otras son agua para saciar nuestra sed de información en el momento en que creamos que la necesitemos. Esta forma de ver la Biblia lo que ha ocasionado es que vayamos a ella en busca de información relevante, algo que usar para debatir, algo que responda las preguntas que tenemos sobre ciertos temas que, lamentablemente, escapan de el propósito de la Palabra.

Entonces, al acercarnos a la Palabra de Dios tenemos que entender que la Biblia es un libro coherente a su propósito. Y, aunque podemos encontrar detalles sobre ciertas cosas, consejos para una buena relación laboral (algunos hasta han llegado a decir “que la Biblia tiene recetas de cocina”), detalles sobre el origen del mundo y las especies, etc., esta es consistente en su mensaje de principio a fin.

Se lee para ser vivida, no para buscar información. Leer la Palabra de esta manera, es lo que trae una profunda transformación en nuestras acciones. Lo que leemos de esta forma es lo que empezamos a asimilar como lo que creemos, y lo que creemos es lo que mueve lo que hacemos. Al la Biblia ser un libro consistente, poco a poco vas convirtiéndote en una persona consistente, alineada a su propósito y no alguien de doble ánimo, quien “es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento... es indeciso e inconstante en todo lo que hace.” (Santiago 1:8, 10) Podemos decir junto a las palabras del salmista “Creí, por tanto hablé” (Salmo 116:10 RV60), creí, por tanto actúe.
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miércoles, julio 24, 2013

Coherencia 02

“En vez de creer en Dios ellos creen en creer, es decir: tienen un entendimiento funcional de la religión. Ellos no están clamando cognitivamente que creen en Dios porque si fuese así tuviesen que vivir de manera diferente a como viven."
Dan Dennett

Nuestra tendencia al no pensamiento y al rechazo del sentido incomún, nos lleva a contradecirnos constantemente. Quien se contradice no puso su pie firmemente en algo, o no echó raíces o no sabe dónde está. También creemos que, quien se contradice, miente. Porque en su mente no tiene forma de alinear los eventos con cierta lógica y así hablar claramente con respecto a lo que cree y afirma vio o sintió. La mayoría de nosotros vive de forma contradictoria. No es que diga una cosa hoy y otra mañana. ¡Es su forma de actuar!  que de repente parece chocar con lo que afirma creer.

Fíjense en esta, que es muy común en estos días, por lo menos en este país: una persona afirma creer algo teológicamente para luego rechazarlo sin un proceso lógico de transición, aceptando una nueva posición como la “bíblica” y rechazando la otra. Para algunos esto es una victoria, para mi es: nunca pensaron en lo que creyeron. Y, como el nuevo proceso fue tan no-proceso: tampoco han tenido tiempo para pensar bien y comprobar. En unos años (o meses), volverán a hacer lo mismo.


Mencioné algunas de nuestras más comunes contradicciones en un post, hace algunos años:
- Creemos que el Calvinismo está en resistencia al evangelismo... también creemos que Spurgeon y Edwards eran instrumentos de grandes avivamientos.
- Creemos que rezar oraciones escritas es vana repetición... también creemos que orar exactamente las mismas oraciones por cada comida es una experiencia significativa y necesaria.
- Creemos que las Escrituras son la única autoridad para nuestra fe y práctica... también creemos en estándares cristianos de vestimenta y música que fueron "descubiertos" de alguna manera siglos después de que se cerrara el canon de las Escrituras, y que incluyen cosas que no aparecen en parte en ellas.
- Creemos que cada persona tiene libre albedrío y que cada creyente es un sacerdote... también creemos que un pastor tiene la completa autoridad de sobrepasar estas libertades cada vez que le parezca.
- Creemos que lo bueno vencerá a lo malo... también creemos que lo malo vence a lo bueno...


Y sí, a veces uno va cambiando de parecer con el tiempo, y por eso digo que las posiciones que asumamos, debemos asumirlas con humildad, no con arrogancia. Pero esos cambios de parecer no son súbitos, toman su tiempo y, en algunas ocasiones, su carga de sufrimiento.

Debemos hacer un compromiso con la coherencia. Eso requerirá de nosotros cierta paciencia. En la sociedad ultramega rápida en que vivimos, la paciencia no suele ser la favorita entre nuestras virtudes. Nos cuesta mucho esperar, estar tranquilos y cualquier cosa que tome tiempo. La coherencia de acción, de pensamiento y de palabra que requerimos, toma un tiempo, un tiempo que debemos tomarnos para definitivamente establecernos en las posiciones que vamos a asumir.
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Contradicción

"Si no fuera por la contradicción los contrarios dejarían, por decirlo así, de existir, y dicho sea de paso, de contradecirse."
Tito Monterroso
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martes, julio 23, 2013

Coherencia

El otro día, mientras conversaba con un grupo de amigos, me preguntaban cuál era uno de los grandes peligros que le veía al cristianismo actual, mi respuesta: la falta de coherencia. Les explique lo que llamo “La Teoría Péndulo”, que es más o menos así: la iglesia prueba algo por un tiempo, cuando algunos empiezan a notar que de repente nos hemos enfocado en eso por mucho tiempo, a costa de otras cosas que descuidamos, empiezan a reaccionar. Su reacción es irse al otro extremo evitando casi totalmente (en la mayoría de los casos totalmente, pero seamos justos) lo que ha estado “de moda”, si me permiten llamarlo así. Algunos imitan y siguen, abandonando el paradigma anterior, y sin darse cuenta se dedican solamente a lo que se ha estado considerando como importante, que se ha “re-descubierto” y que ha sido descuidado por mucho tiempo. De repente algunos empiezan a notar que hay un sobre-enfoque en el asunto, a costa del descuido de otras cosas, empiezan a reaccionar. Su reacción es irse al otro extremo.

¿Lo notaron?

Luego del péndulo viajar a través de los diferentes extremos del espectro, la historia vuelve a repetirse, ¡desde el principio! Vamos re-descubriendo y re-descubriendo, sin darnos cuenta que, “Lo que ya ha acontecido volverá a acontecer; lo que ya se ha hecho se volverá a hacer ¡y no hay nada nuevo bajo el sol!” (Eclesiastés 1:9).

Para que tengas un ejemplo concreto:
Durante varios años se hizo mucho énfasis en el Espíritu Santo, descuidando un poco el estudio de la Palabra. Así que, al darnos cuenta, nos dedicamos al estudio de la Palabra abandonando un poco (algunos hasta negando la posibilidad de...) el trabajo del Espíritu. ¡Pero descuidamos el liderazgo! Entonces abandonamos el estudio de la Palabra o lo combinamos con estrategias de mercadeo con el fin de inyectarle a la institución eclesial cierto “orden.” ¡Pero descuidamos la adoración (o el evangelismo o las misiones o no se hace discipulado)! Abandonamos todo lo otro. Se repite. Debería llamarlo “El Ciclo de Locura”. 

En palabras de un filósofo popular: “La historia se repite, primero como una tragedia y luego como una farsa.” Mi pregunta es, ¿por qué se nos hace tan difícil lograr cierto equilibrio? ¿Por qué no dedicarnos a las disciplinas espirituales, al estudio profundo de la Palabra, a adorar a Dios con todo nuestro corazón, a compartir la fe con otros, a tomar a alguno de nuestros amigos más cercanos e iniciar un caminar juntos, con y hacia Dios, o revisar los modelos de liderazgos bíblicos despreciando los mundanos (o tomando de los modelos de liderazgo del mundo lo bueno y rechazando lo nocivo) y ponerlos en práctica en nuestras congregaciones? Y todas estas cosas: al mismo tiempo.

¡Exacto!
Al contrario, tenemos congregaciones “enfocadas en adoración”, otras “enfocadas en evangelismo”, otras “enfocadas en lo bíblico” o en “guerra espiritual” o en... Cada cosa a costa de las otras.

Lo contrario a coherencia es incoherencia. Y por eso, no hacemos mucho sentido a la gente que nos observa desde afuera y algunos buscadores sinceros que están entre nosotros. Esta incoherencia no es solo institucional sino personal, individual. Es ahí donde veo el mayor problema.
(continuamos luego... ¿cool?)
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jueves, julio 18, 2013

Entonces ¡A Pensar!

Mi intención es clara: quiero atacar la idea de que:
1- Un cristiano tiene que ser un ser impensante.
2- Sabiduría es estar informado, ser inteligente. Porque puedes estar informado y ser inteligente, pero ser un necio.

Ambas cosas son falacias (¡mentiras, man!) y debemos deshacernos de ellas lo antes posible. Creo que en este punto, si has leído los post anteriores, podemos estar de acuerdo en que Cristo no te pide que abandones tu cerebro, que tomes tu cruz y lo sigas. Así que, ejercitemos el pensamiento:
• ¿Lo que ese tipo me está diciendo y que afirma es bíblico? Compruébalo. ¿No tienes una Biblia? Ahí está: www.biblegateway.com ¡Problema resuelto!
• “Lo que la Biblia dice con respecto a...” Búscalo, revísalo, coméntalo con otros.
• “Históricamente la iglesia ha...”: Aunque la fuente sea confiable y le crees, dedícate a investigarlo. ¿No tienes libro de historia de la iglesia? Aquí va: http://bit.ly/14i6EG0 ¡Listo!
• “Lo que realmente quiere decir en el griego, cuando Jesús...” ¡Comprúebalo! ¿No sabes griego? Aquí tienes: http://www.greekbible.com/ Te ayuda a que encuentres el significado de ciertas palabras y, aunque es mejor que aprendas el idioma, te da la posibilidad de investigar si te están diciendo la verdad cuando te dicen “tal palabra blablabla..” ¡Problema resuelto!
• Cosas que has “asumido” sin darle mucha cabeza: también deberías investigar y pensarlas, aunque sean (o te parezcan) verdad.
• Las cosas que cantamos, ¡revísalas! ¿Cómo es posible que cantemos que “yo no confío con la mente, lo hago con el corazón"? (revisa los otros post y te darás cuenta: antibíblico. Bíblico: con la mente y también con el corazón... ¡ah! también con todo tu ser.)

Una vez tienes algo con qué comparar lo que te dicen es cierto, entonces fórmate una idea en base a la meditación del pasaje, el texto o la definición que tomaste de ambos lados. Al final resultarás beneficiado porque tus convicciones se afirman, tienes razones en las que has pensado y será más difícil que alguien te haga dudar. Y, estás siendo bíblico: “Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes.” (1 Pedro 3:15 NVI)

La única razón por la que no quisiésemos hacerlo es porque tomará un poco de nuestro tiempo, pero si tienes interés en ser una persona firme en tus convicciones y pensamientos no te saltarías ese proceso, ¡es más! Lo volverías una costumbre. Esto no solo aplica a enseñanzas bíblicas sino a cualquier idea que alguien nos quiera imponer o que vemos otros siguen con tanto empeño.

¡Ah! Huye de aquellas personas que quieren que creas lo que ellos afirman “porque sí”, o porque “esta es la Palabra de Dios, no te atrevas a confrontarla”, etc... También sospecha un poco de los “expertos”. Generalmente son buenos teóricos con muy poca experiencia en la práctica. Cuando digo sospecha es "comprueba".

Una de las razones por las que es importante que pensemos (en palabras de Dallas Willard) es que “mucha gente no reconoce que tiene una cosmovisión, una forma de ver la vida. Y casi siempre esa forma de ver la vida ha sido tomada prestada, en pedacitos y trozos, del ambiente que nos rodea.”, lo peor de todo es que “a veces ni siquiera se está consciente de eso.”

Sin pensar, tomamos una forma de vida que ni siquiera vale la pena vivir. Lo lindo es que, cuando se nos pregunta, decimos “yo pienso así.” ¿Piensas? ¿Te has detenido a pensar en pensar por qué piensas lo que piensas? Te aseguro que no (aunque puedes ser la excepción a la regla).

Tu forma de ver la vida se transforma en “tu realidad”, y realidad es en lo que descansamos. Esa puede ser una realidad falsa, pero te has sumergido ahí por tanto tiempo que no ves posible que las cosas sean de otra manera. En muchos casos suele ser fatal. Pensar nos lleva a conocer, y el conocimiento nos da acceso a la realidad. El conocimiento bíblico se vive en una relación con Dios, quien te hace conocer que la realidad real es la realidad del Reino. Lo demás es pseudo-realidad, ilusión.

Pero sobre todo, ganas coherencia: un caminar consistente en lo que realmente crees.
¿Hablamos de eso?
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miércoles, julio 17, 2013

Kintsukuroi


Kintsukoroi "reparar con oro";
es el arte de reparar cerámica o vasijas de barro con oro
o resina de plata. Entendiendo que la pieza es más bella al haberse roto.
¿Será que Dios hace esto con nosotros?
2 Corintios 4:7
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martes, julio 16, 2013

Piensa 02

Piensa y deja que otros piensen.
Juan Wesley

Sí, es cierto: pensar no es fácil. Ponerte a evaluar diferentes situaciones, sentarte a ver cuáles son las opciones que tienes por delante, ver quiénes piensas deben involucrarse... etcétera y... etcétera. Por eso preferimos esos manualitos que nos ponen las cosas en pasos, o seguir nuestro “corazón” (lo llamamos “corazonada”).

Pero, si me permites recomendarte que lo pienses bien: ¿en cuántas ocasiones no te has arrepentido de haber aceptado los atajos que te propone la vida en vez de dedicarte a seguir el proceso real de algo?

Piensa en la cantidad de gente que está siendo engañada en este momento simplemente porque no quiere pensar (exactamente: no quiere), o porque no quiere darle un poco de cabeza a lo que se le está diciendo. Eso aplica a la religión, aplica a la ciencia, aplica al entretenimiento (que también es usada como una maquina de lavado de cerebro masivo, pero eso es otro tema).

A pesar de lo que se cree, la Palabra de Dios nos insta a pensar, comprobar, examinar, las cosa antes de hacerlas o creerlas. Es mentira que Dios quiere que seas un zombie, y es mentira que Dios quiere que creas ciegamente. ¡O sea, man! Dios creó el cerebro, el pensamiento, nos dio la capacidad de idear cosas e implantó las pistas para que ciertas cosas sean descubiertas a su tiempo. ¿Crees que Dios no querría que pienses? Si crees eso, estás mal... Y bueno, ¿por qué no ver lo que dice la Palabra al respecto?

Esto es Cristo a un maestro de la ley:
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas." Marcos 12:30 (NVI)

¿Con toda tu mente? Es que el cambio que Dios quiere para nuestras vidas no puede ser impensado, al contrario: debe arropar nuestra mente. Ok... Sigo... ¡Me emocioné, eso pasa!

“... comprueben lo que es bueno.” Efesios 5:10 (NVI)

“Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Más bien, sean ustedes *santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó…” 1 Pedro 1:13-15 (NVI)

El Salmista alaba diciendo: “Mi boca hablará con sabiduría; mi corazón se expresará con inteligencia.” Salmo 49:3 (NVI)

“Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia.” Proverbios 3:13 (NVI)

“... no sean niños en su modo de pensar. Sean niños en cuanto a la malicia, pero adultos en su modo de pensar.” 1 Corintios 14:20 (NVI)

“Corro por el camino de tus mandamientos, porque has ampliado mi modo de pensar.” Salmo 119:32 (NVI)


Es decir, un cristiano que no piensa es una imposibilidad.
Ahora bien, no quiero que esto se confunda con que pienses propongo que todo el que es creyente, debe ser educado. Conozco mucha gente educada que no piensa (más de los que quisiera admitir). De hecho, la forma en que educamos puede ser una forma de "no-pensamiento", atrapándote en formatos que te dicen "fuera de aquí no hay nada mas". Tampoco quiero que se confunda con "todo cristiano debe estar bien informado", porque ya dije que puede pasar con poseer mucha información. Que todos los cristianos fuesen educados y muy informados, es un ideal, pero también es algo que no es en realidad posible, y eso podemos discutirlo en el recreo.

Ahora, se puede ser no educado y no informado, y aún así pensar. Lo que te llevará a ser educado e informado de la manera correcta. Porque no estoy hablando de elevar tus conocimientos al nivel de Einstein, sino en que seas una persona capaz de tomar buenas decisiones.

¡Ah, buenas decisiones! Esa es la definición bíblica de sabiduría.
Ahora, cuando se habla de tomar buenas decisiones creemos que eso solo incluye no tomar decisiones pecaminosas, pero la verdad es que se refiere a la toma de buenas decisiones en todos los aspectos de nuestras vidas. No puedes ser totalmente sabio sí cada vez que te enamorases desperdicias tu dinero o dejas de ir a tu trabajo o abandonas una meta por la que habías trabajado mucho, aunque no robes no mientas no adulteres o no te lleves el semáforo en rojo: eres un necio.

Así que, el tomar buenas decisiones es un conjunto, y requiere que nuestra mente se envuelva en un constante proceso de pensamiento.

Pero nada... Voy a comer... Seguiré mañana... ¿Cool?
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domingo, julio 14, 2013

Piensa 01

"Nadie cree nada al menos que primero piense que es creíble...
Todo lo que es creído se cree después de ser pensado...
No todo el que piensa cree, pues muchos piensan
con el fin de no creer; pero todo el que cree piensa,
piensa en creer y cree en pensar."

Agustín de Hipona

La vida que nos pide el Señor que vivamos, requiere que seamos activos. Cuando digo “activos”, me refiero a que, tanto nuestras facultades como nuestros sentidos deben estar envueltos en el proceso de seguimiento de Cristo, que es el que tiene como resultado nuestra transformación. Vivida con todo nuestro ser. Este proceso debe ser intencional e incluye que usemos nuestra cabeza.

Antes me preguntaba, ¿por qué la gente no piensa? Ahora no. Pero me sorprende que, a pesar de toda la tragedia que nos trae el no pensar, preferimos irnos por ese camino. Ah.. bueno... sí, ¿por qué ya no me hago esa pregunta? Mira, vivimos muy rápido, de una tarea a otra, creyendo la ilusión de que somos “multi-tasking”. Comida rápida, lecturas rápidas, pagos por internet, correo instantáneo, jugo instantáneo, relaciones instantáneas (alguien me acaba de ver por ahí y “quiere ser mi amigo”, en Facebook ¡por supuesto!)... Casi todos los pasos entre una cosa y otra han sido eliminados. No solo “no piensas”, sino que no tienes mucho tiempo para hacerlo.

Un ejemplo sencillo: estás en una fila de un restaurante de comida rápida, es la hora de almuerzo y, después de una mañana agitada, por lo menos te gustaría tomarte tu tiempo para elegir qué es lo que vas a comprar... ¡no puedes! tienes una fila de 20 personas que tienen solo una hora para comer y volver a su escritorio.

El siguiente fenómeno es típico de nuestros días que la gente sabe mucho pero piensa poco. ¡En serio! Puedes hablar con muchísima gente sobre casi cualquier tema. La información está a la mano, y unas cuantas personas les gusta estar “informado”.

¡Hey! ¿Cómo así? ¿Cómo una persona puede saber muchas cosas pero pensar poco? Bueno, creo que nuestra adicción a la información nos ha llevado al punto donde, gracias a la incontrolable cantidad de elementos informativos que recibimos, no nos de tiempo a pensar o reflexionar al respecto. “¿Será cierto?” “¿Cuánta verdad contiene esa frase?” Y, no solamente eso, cuando ciertos individuos se posicionan en calidad de “expertos”, pueden decir cualquier cosa por esa boquita y como el 90% de quienes los escuchen van a creer casi sin dudar y sin comprobarlo, que lo que esa persona dice es cierto.

El otro día alguien me pidió la opinión sobre cierto autor cristiano. Le dije, a sinceridad, que no leía ese autor porque al examinarlo de cerca entendía que había dedicado su vida a la crítica de otros y eso me molestaba un poco, así que no lo leía. Casi me da un derrame cerebral cuando esa persona me preguntó: “Si no lees a esa persona, ¿cómo te alimentas en conocimiento (¿teológico?)?” Hasta el día de hoy quiero pensar que no me lo dijo en serio, que me estaba relajando, pero... me parece que... no.

Información. Es bueno tenerla, pero nos está haciendo daño. Porque ya no tienes que pensar sino que lo único que tienes que hacer es leer o escuchar a otra persona que está pensando por ti.

Piénsalo bien: Miles de personas cada semana, aceptan lo que alguien les dice desde el púlpito como cierto, sin pensarlo dos veces, llegan a sus casas y no confrontan las palabras de dicho(a) tipo(a) con lo que dice la Biblia. ¡Peor aún! Ni siquiera lo piensan lo suficiente como para vivirlo.

Me pregunto... Esto si me lo pregunto... ¿cómo es posible que en un momento específico yo decida ser como Cristo sino trato de involucrar mi mente y mis pensamientos? ¿cómo someto mis pensamientos a Dios cuando estos no son parte de su voluntar para mi y no son más que parte de mi carne? Sino pienso, ¿cómo puedo comprobar lo que es bueno?
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jueves, julio 11, 2013

¿Por Qué Corremos?

Vivimos en una época extraña.
Extraña porque el cristianismo parece ser altamente aceptado y de la misma forma: muuuuy rechazado. En mi experiencia, si te aceptan: algo has logrado; y si te rechazan ¡también! Pero la verdad es (y esto lo hace más extraño) que a pesar de esa aceptación y ese rechazo, no hemos logrado mucho. No en cuanto a las cosas que se supone el cristianismo debe lograr:
1- En su mayor parte la iglesia no está haciendo discípulos (algo que Dallas Willard llamó “La Gran Omisión”)
2- La iglesia no está siendo una comunidad de creyentes. Es más bien una reunión de personas que no se conocen, lo que la hace una no-comunidad, y que más o menos comparten algunas cosas (clase social, gustos musicales, y un montón de cosas que nada que ver...).
3- No hay mucho amor que digamos en las iglesias (puedes ir a una congregación y que tú, tus necesidades pasen desapercibidos).
4- La iglesia no hace ningún esfuerzo en responder a las preguntas claves del hombre actual, a pesar de que tiene LA respuesta (en Cristo). Y las respuestas que da, es a cosas que nadie ha preguntado (parafraseando un amigo).

Esto es un secreto a voces. Lo peor de todo es que parecemos darle la espalda a esa realidad, y constantemente surgen movimientos para “reparar” el estado de la iglesia que obvían o ponen a un lado la visión del Reino.

Recuerdo siendo un nuevo creyente que vino un movimiento de transformación de la adoración, que duró varios años. A ese le siguió un movimiento de “liderazgo”, luego de “guerra espiritual”, luego “misiones” donde se exponía el fracaso de un movimiento más antiguo: el de las campañas evangelísticas multitudinarias... luego otro, y otro, y ahora... otro.

Veo en estos movimientos dos características primordiales:
1- Algunos responden a la pasión de un hombre que veía algo en que la iglesia estaba cojeando, y que luego transformaba ese algo en “EL PROBLEMA” de la iglesia. Es decir, transformó su incomodidad con algo que puede ser que hacía falta en este es el problema. Pero trajo: desequilibrio.
2- En su mayoría se trataba de que la iglesia fuese relevante al mundo, la cultura en general o los no-creyentes o a un grupo de personas que se habían desinteresado de la iglesia. Pero pregunto, ¿será algún día la iglesia relevante a cuestiones que nada tienen que ver con el Reino de Dios o con su función? Me temo que no.

Yo corrí de un lado a otro detrás de algunas de estas cosas hasta que, después de un tiempo... paré... Me pregunté, ¿qué hago corriendo de forma tan frenética? ¿qué resultado me ha traído esto, o a mi comunidad y a la iglesia en general? Al ver que la cosa no había cambiado mucho, decidí dejar de correr y empezar a analizar qué es la iglesia, qué no es la iglesia, qué hace la iglesia, cuál es su misión. Mi primera reacción fue enojo, quería gritar “¿¡no se dan cuenta!?” Pero eso daba tanto resultado como los movimientos pasados y actuales. Escogí la pasividad en vez del activismo, y decidí invertirme en la iglesia local donde sirvo, iniciar una búsqueda interna y descansar en los recursos de Dios. No ha sido y no es un proceso fácil. Ponerte a un lado mientras ves a todos correr detrás de lo que parece ser el último boom cristiano, ese que “reparará” las grietas de la iglesia, no es fácil. Aparte que te expone a la crítica, las piedras y el cuestionamiento de otros. He sufrido, pero el sufrimiento y el dolor me han hecho un poco más valiente.

Lo que quiero escribir en el blog los próximos días es una propuesta. Ya he criticado bastante toda mi vida, y lo seguiré haciendo, pero esta vez quiero enfocarme en proponer. Quiero proponer a manera personal cosas que puedan ser vividas por individuos que aman a Dios, su Reino y que quieren ser la Iglesia. Mi esperanza es que, si unos pocos deciden que caminemos juntos en esto algún cambio se va a ver. Lento. Pequeño. Pero se va a ver.

El sábado pasado estaba fuera de la ciudad. A la hora de regresar con quienes andaban conmigo vimos como una multitud de gente corría como si fuesen a algún lado. ¡Un montón! Pensamos que quizás había pasado algo, pensamos que andaban detrás de alguien, algún ladrón o algún político que regalaba cosas. Todos corrían. A varias personas le preguntamos ¿por qué corren? Nadie sabía, así que nadie nos respondió. Simplemente uno salió corriendo delante y todos le cayeron atrás. Sin aparente razón, aunque supongo que había alguna.
Así estamos corriendo en la iglesia.
Algunos, observamos sorprendidos en la acera.
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miércoles, julio 10, 2013

El Verdadero Sentido Común

Tengo años escuchando esta frase: "El sentido común no es tan común".
Pensando en eso el otro día, me di cuenta que si no es común, sino tan ignorado, tan reprobado y tan atropellado, no es más que el sentido "incomún". Lo que es sentido común es como la gente actúa regularmente, y como las mayorías actúan descabezadamente, ser descabezado es el verdadero sentido común, todo el que piensa de forma contraria (y esto es muy poca gente) es un alienado de la sociedad, y si no se alía o se aisla o lo aislan. Esto es triste y lamentable, pero es la verdad.

La incapacidad de pensar en formas no-convencionales nos lleva constantemente a alejarnos de la verdad. La pereza mental está de moda, y es muy común correr hacia donde corre todo el mundo sin cuestionar muy poco (sino nada) lo que se está presentando como la verdad. La razón principal de esto es que la gente asocia lo que es popular con lo que es correcto. "Si mucha gente lo hace, debe ser cierto." "Si mucha gente habla de esa manera, esa debería ser la forma correcta." Lamentablemente esto no es así.

¿Cuándo se abrirán los ojos?
Me temo no tener esa respuesta.
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martes, julio 09, 2013

Dos Ladrones

Al lado de Jesús: dos ladrones.
La Biblia dice que clavaron uno a la derecha y uno a su izquierda. Lado a lado. No uno delante y otro detrás, sino lado a lado. De modo que todos vieran de frente la afrenta de estos tres.
Es interesante leer sobre ellos en la Biblia, porque lejos de la historia que todos tenemos en la cabeza Mateo dice que "también insultaban a Jesús los bandidos que fueron clavados a su lado." (Mateo 27:44 TLA). Pero Mateo, que era discípulo de Jesús había huido con los demás, así que observaba de lejos y, por alguna razón, interpretó esta conversación como insultos de ambos ladrones a Jesús. Marcos dice: "... también insultaban a Jesús los bandidos que habían sido clavados a su lado." (Marcos 15:32) Pero según la tradición cristiana un jovencito que huyo desnudo la noche que apresaron a Jesús era Marcos, así que también... él observaba... de lejos. 

Pero Lucas, que investigó entre los testigos cercanos a los eventos de Jesús, hablando incluso con María y quizás Juan y Magdalena que estaban frente a la cruz, viendo todo primera fila, nos dice que:
"Uno de los criminales colgados junto a él se burló: «¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!».
Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte? 
Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo».  
Luego dijo:
- Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
Jesús respondió:
- Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso."
(Lucas 23:39-43) 

¡Qué loco! Lo que sucedía era una conversación entre los ladrones y Jesús, en la que sólo uno de los ladrones insultaba (si era el de la derecha o el de la izquierda, no sabemos). Lo que si me llama la atención es que al terminar de defender a Jesús este que llamaremos "ladrón bueno", dice:
"acuérdate de mi cuando vengas en tu reino."
Una cuestión futura.
Un después.
Pero Jesús le dice: HOY.
¡Uff! No en el futuro, no después, no en algún punto en la historia después de que se resuelvan algunos asuntos proféticos, no después que te bautices o tomes tu doctrina. Hoy
¡Hoy!
El ladrón siguió colgado. Mateo pensó lo que pensó. Marcos también. Y todos los demás pensaban: "estos tienen lo que merecían." Pero él sabía, a pesar de lo que cualquiera pudiese pensar en ese momento, que hoy era el día, hoy. 
Hoy, paraíso.
Muchas veces pensamos que la gracia de Dios nos alcanzará después. Cuando resolvamos algunos asuntos, hagamos ciertas cosas, y cuando ciertos hombres religiosos aprueben nuestra conducta como la que un "verdadero creyente debe tener". Sin embargo la gracia nos encuentra "cuando todavía somos pecadores". No después. No en algún punto en el futuro después de cumplir ciertos requisitos sino hoy.
¡Qué la gracia abrumadora te sostenga!
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lunes, julio 08, 2013

No Sin Disciplina

¿Quiénes son los grandes de El Camino? ¿Ha habido movimientos significativos en la historia de la iglesia que no hayan tenido una profunda y penetrante huella de la práctica de las disciplinas espirituales? Si no hay ninguno, ¿eso nos lleva a creer que podemos ser la excepción a la regla y podremos conocer el poder de la vida del Reino sin las disciplinas apropiadas? ¿Cómo podríamos justificar hacer algo menos que practicar y enseñar las disciplinas que el mismo Jesús y sus primeros seguidores consideraban necesarias?

[Lo sorprendente es que] Cuando esas prácticas son practicadas de vuelta por alguien cercano a nosotros, estamos listos para apedrearlo, así como Jesús dijo en Mateo 23. ¿Por qué la gente respondió de esa manera? Esas personas nos revelan quienes somos. Exponen nuestra profesión de querer ser uno con Cristo sin vivir como El vivió, y su presencia insiste en que cambiemos y entremos al Reino."
Dallas Willard - The Spirit of the Disciplines

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jueves, julio 04, 2013

Quéjate

Has oído que se te ha dicho "no te quejes", más yo te digo "quéjate".
Si algo te molesta o te parece injusto ¿por qué quedarte callado?
¡En serio! Dime una buena razón para no denunciar lo que no está bien... Sólo una...
Yo te digo muchas: miedo, mediocridad (no remixeada), conformismo, ceguera... y la lista sigue...
Y sigue...
y sigue...
Ahora, no es que te me transformes en un quejón. Esa gente anda por ahí contaminando los aires, pero no hacen nada. Eso no es bueno, no.
Quéjate pero si no te hacen caso: has algo, ¡pero ya!
Ese es el problema: mucha gente se queja, y habla y presenta soluciones en las que no cree, porque si las creyese las aplicase. Y hablan...
Y hablan...
Y hablan...
¿Hay un problema? Preséntame soluciones, pero soluciones que estés dispuesto a vivir, muéstrame que es posible. Pero no te cayes, por favor, no te cayes...
Alguien tiene que decir que las cosas no van bien con este mundo y en segundo lugar, actuar como que es posible vivir de otra manera.
Porque es posible.
Es decir: se puede.
Por favor, si es así: QUEJATE.
Un abrazo. Nos vemos un día de estos, Deo volente.
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miércoles, julio 03, 2013

¿Por Qué?

¿Por qué?
¡Esa es una buena pregunta!
Generalmente uno la hace con cierto tono, dependiendo el contexto:
- la muerte de alguien amado.
- la traición de alguien que apreciamos.
- el silencio de quienes nos deben una explicación.
- la subida de los impuestos.
- el abuso pasado por alto.
- Et cétera.
- Et cétera.
- Et cétera.

Es también la pregunta que casi nunca es contestada.
Sabemos muchos "qués", hasta muchos "cómos" pero de esos... pocos "por qués".
¿Por qué?
¿Será porque quien nos debe una explicación tiene razones que no entenderíamos?
¿Razones que, al saberlas, nuestra siguiente pregunta sería "por qué"?
¿Y quién quiere dar una razón y no ser entendido?
Seguramente mucha gente que ha madurado y crecido aceptando los espirales de la vida, pueden. Dar razones y no ser entendidos, a eso me refiero. Pero la mayoría no. Algunos todavía se preguntan "por qué" la vida da tantas vueltas y... quizás... no haya una razón... para eso.
Y bueno, el que alguien tenga una razón por la que ha hecho algo no hace la acción válida. Aún así queremos que se nos explique... aunque sigamos preguntando "por qué" y aunque, al decirnos la razón, no entendamos.
En fin, en la mayoría de los casos no preguntamos "por qué" porque no entendemos, o no sabemos, sino porque fuimos golpeados con algo que no esperábamos.
El "por qué" no es para saber lo que ha pasado o por qué pasó, sino para saber "¿por qué ahora?"

Espero que en tus momentos difíciles puedas encontrar paz.
"... el Dios de toda gracia, que en Cristo nos llamó a su gloria eterna, los perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá después de un breve sufrimiento."
1 Pedro 5:10 (RVC) 

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martes, julio 02, 2013

El Punto...


Después de dar muchas vueltas y hacer todo lo posible, nos tiramos al piso (ya sea dentro de nosotros o literalmente), a veces sin fuerzas y... oramos. Es en ese momento que nos damos cuenta que debímos hacerlo hace tiempo: acercarnos a Dios, levantar nuestra voz a quien full nos escucha.
¿Por qué es la última cosa que hacemos?
Y sin embargo, si no llegamos a ese punto nunca hubiésemos sabido que, lo que hicimos al final, debimos hacerlo primero.

Ese es el punto. Y si somos sabios, inteligentes y no necios: la próxima vez el punto no será al final sino que será al principio.
¡Qué tengan un excelente día!
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lunes, julio 01, 2013

Paz


La paz es un bicho raro.
¡En serio!
Si uno lo analiza bien, la paz suele obtenerse al atravesar ciertos momentos turbulentos, no evitarlos. De las personas que he conocido, las que muestran más paz, son aquellas que tienen la mayor cantidad de cicatrices o que han pasado por los momentos más caóticos y han sobrevivido.
¡Sobrevivido! ¡Ah!
Eso es esencial: lo que nos pasó no nos mató, confiamos en Dios a través del camino y El nos preservó, entonces ¿qué nos puede hacer lo que nos pasa? ¡nada! (la Biblia llama a eso "¿quién nos apartará del amor de Dios?").
Entonces algo cambia, no fuera de nosotros sino dentro.
El mundo sigue con sus turbulencias, sus intentos de conquista, sus manipulaciones, la gente que amamos sigue sufriendo, algunos mueren, y las noticias... las noticias. En fin: el mundo y sus suciedades, y momentos dolorosos y todo lo demás.
Más tú (bueno... "tú" el que sobrevivió y se dio cuenta que es posible confiar en Dios, puede ser que ahora ese tú no seas tú, pero... nadie sabe, quizás pronto ¿o no?)*... Bien... Más, dentro de uno, las cosas han cambiado y, aunque todo sigue igual, hay paz.
Entonces la paz, ese bicho raro, no se logra porque hemos obtenido la capacidad de que todas las corrientes externas que parecen estar en nuestra contra sean controladas. Se logra cuando sometemos nuestro interior a Aquel que nos ama apasionadamente. Pasión es muerte, y así (literalmente) nos amó. Cuando logramos rendirnos, soltarnos, confiar, entonces viene ese bicho raro llamado paz. Y no importando la condición (¿quién nos separará...?), logramos sentirnos... tranquilos. No por nada que hayamos hecho sino porque nos dimos cuenta que no hay que hacer nada.

Que tengan una excelente semana.

*Es posible que en este blog encuentres los paréntesis más largos. =-)
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