miércoles, diciembre 18, 2013

Otra Forma De Ser Diferente

Siempre se me dijo que como creyentes debíamos ser diferentes. Así que, se me entregó un listado: qué hacer y qué no hacer, con quién hablar y con quién no, quiénes debían ser acompañantes y quiénes eran malas compañías.  Es lo que casi siempre se hace, ¿no? Es más fácil.

Pero cuando pude acercarme de forma constante a la Palabra me di cuenta que la forma en que Jesús nos pedía ser diferentes, no tenía que ver con posiciones externas ni lugares que no debía visitar, tampoco con quién me debía juntar (de hecho, la gente que andaba con Jesús tenía una bonita reputación, en el sentido sarcástico de la palabra bonito), sino con ser una nueva clase de persona. Un practicante de la bondad, alguien que bendice a quienes lo persiguen o critican o, en el sentido más dominicano de la frase: "acaban con uno", da comida a sus enemigos (sin veneno, claro), está con el oprimido, perdona, ama a Dios y ama a otros.

Esto resulta ser más difícil que decidir ponerme otra cosa, no visitar tan lugar o elegir otra clase de amigos. Pero es lo que Jesús nos pide, y que nunca me enseñaron más que como ejemplos de el "invaluable carácter de Jesucristo". Sí: "de Jesucristo", no algo que debíamos vivir nosotros.

Lamentablemente, mucha gente huye de ser cristiano por las cosas externas, sin tener la menor idea que no se trata de eso. Si bien la propuesta de Jesús es "toda una cruz" si la comparas con nuestras recomendaciones moralistas, la gente se aleja de El sin ni siquiera conocer lo que enseña y la increíble abundancia de vida que estas cosas traerían a nuestras vidas.

Los evangélicos critican a los católicos por religiosos. Y, pensándolo bien: el católico será religioso en sus ritos pero el evangélico es religioso en su pantalla moral.

Propongo otra forma de ser diferentes: "a la Cristus".
Gracia y paz.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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3 comentarios:

Alexander Rodríguez dijo...

Buen pensamiento. Es verdad que el vivir con discernimiento, "estar en el mundo más no ser del mundo" es mucho más difícil, pero sólo así se hace una diferencia.

No te olvides que el católico tradicional también es sumamente moralista. En países como España donde el catolicismo es casi sinónimo de patriota, se mantiene una moral neo-conservadora pero no se conserva a Cristo para nada.

Fausto Liriano dijo...

Gracias por tu comentario Alex.
Sí, es cierto con respecto al católico tradicional, también es cierto que hay cristianos tradicionales que disfrutan más los ritos.
En ambas cosas: Cristo está a un lado... Lamentablemente.

Anónimo dijo...

Me gustó bastante el leído pensamiento, Felicidades. Soy Cristiano Católico y dentro de esto soy seminarista, considero que lo que has publicado es algo que a personas que le han echado un vistazo, más que a la religión, a La Persona de Jesús nos llama a la atención. Claro, en cuanto a los ritos si se hacen por puros ritos y solo se queda ahí en vez de acercarnos nos alejan de del Señor y de su voluntad; ahora bien, si la persona (sea o no católico) practica el rito o lee las sagradas escrituras, vive lo que esto mande o estimule a vivir y lo convierte en oración sí nos acercaría a La Persona de Jesús.

Pero bueno, muchas veces en vez de enseñar a amar lo que se hace es enseñar a rechazar, algo que se ve muy ridículo y más aun entre personas que se suponen ser cristianos (católicos, protestantes...etc) cuando en vez de abrazarnos por lo que compartimos en fe nos abofeteamos por aquellos detalles que hacen falta dialogar.