martes, agosto 28, 2012

Sobre Una Revolución Que Puede Ser Que No Sea 01


Muchos hablan de revolución, de la necesidad de un cambio, de acabar con la religiosidad... y etcétera hasta que nos aburra. Este es un discurso que llevo años escuchando y que de vez en cuando se vuelve popular. Por muchos años pensé que de verdad era el deseo de algunas personas traer cierta especie de cambio en el mundo en que vivimos, un cambio que iniciaría desde las estructuras de nuestra sub-cultura cristiana. Pero observando aquí desde la acera, me doy cuenta de que, aunque hay muy buenas intenciones en el discurso y aunque de verdad hay gente que de vez en cuando se siente incómoda con como van las cosas, es muy poco probable que haya una revolución.

Y es obvio que a esta altura del juego nos preguntemos "¿por qué?"
La razón es bastante simple: no hay quien decida jugársela, hay mucha reputación de por medio, estamos demasiados contaminados de estatus, de la aprobación de los demás, y nuestros juicios dependen de que alguien nos preste atención. De hecho, si nos analizamos con toda la sinceridad que un buen diagnóstico requiere a veces levantamos nuestras voces en monólogos que llamamos prédicas para ser "gustados", aceptados, incluídos. Por eso nuestros discursos se parecen e incluso buscamos mimificar las técnicas de a quienes creemos les va bien. ¿Cómo lo se? Pues yo lo he hecho. Hasta que me di cuenta que... otros pasos se requieren.

Mientras digamos con la boca que una cosa es necesaria pero con todo nuestro ser vivamos contrario a la supuesta necesidad que hemos identificado, entonces lo que decimos es mentira.

Creo que es tiempo de analizarnos bien, porque es verdad que la cosa no está bien, y dejar de compararnos y vigilar por nuestra seguridad denominacional o nuestro estatus ministerial y empezar a pelear con valentía por las cosas de el Reino en vez de las nuestras propias de nuestra propiedad (un pleonasmo que es intencional). El primer paso para esto es: morir al yo, a todo deseo de exito personal y vivir para el éxito del Reino. Una decisión muy impopular hoy en día, pero la única que nos hará personas que trascienden por la eternidad.

Alain de Botton, en su libro "Las Consolaciones de la Filosofía" dice que un día de repente se dio cuenta que su "… prioridad era gustar, más que decir la verdad. El deseo de agradar me llevaba a reír los chistes malos, cual padre en la noche de estreno de una función escolar. Con los desconocidos, adoptaba el gesto servil del recepcionista que da la bienvenida al hotel a los clientes adinerados: entusiasmo salival nacido de un mórbido e indiscriminado deseo de afecto. No se me ocurría poner en duda públicamente ideas que gozasen de común aceptación. Perseguía la aprobación de figuras de autoridad y, tras mis encuentros con ellas, me preocupaba mucho saber si les habría causado una impresión satisfactoria."

Quizás, si miras muy dentro de ti, el propósito de tu vida no es el propósito de tu vida, sino que lo que piensas es el propósito de tu vida es simplemente un instrumento para ser apreciado, amado, notado y gustado por otros. Si es así, y si has pensado que una revolución es necesaria y a veces, en esos días donde se va la luz y no hay otra cosa que hacer sino pensar, piensas que también es posible; entonces una muerte al yo es un buen paso.

Hazlo. De verdad no se que estás esperando.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Foto Cortesía de Sean Rogers
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sábado, agosto 25, 2012

35

Un aforismo de los aborígenes norteamericanos dice que: "Ningún sabio jamás deseo ser más joven." Hoy cumplo 35 años y, aunque estoy lejos de ser o considerarme a mi mismo un sabio, encuentro en esa frase una realidad, pues no cambiaría las experiencias, lo aprendido en situaciones dolorosas, las cicatrices de aventuras y batallas loquísimas, por ser un poco más joven (aparte de que no lo aparento ;-) ¿Verdad?)

Estos últimos 3 o 4 años han sido muy intensos. Y cuando digo intensos lo digo con todo el sentido que la intensidad puede traer. "¿Por qué?" ha sido la pregunta en la mayoría de los casos. Me he sentido abandonado y acompañado, incomprendido y entendido,  he perdido buenos amigos y he aprendido a valorar los que tengo quienes han demostrado ser los buenos, he tenido que hacer cosas que siempre evité, armarme de valor, recuperar mis sueños, ¡Uff! ¿Sigo? Mi oración ha sido "¡Hasta cuándo! En el nombre de Jesús. Sí. Amén." Y, bueno, puedes pensar que todo ha sido malo o que qué bendita clase de ministro cristiano soy que paso por tantos disparates, pero no te apresures, porque la intensidad de estas experiencias me han llevado a ser una persona más sana, mejor enfocada, alguien que está creciendo (aparte de que tengo muchas historias muy locas que contar a mis hijos).

En fin, esas palabras para decir que mirando hacia atrás todo esto ha sido lo mejor que me ha pasado, y mirando lo que he vivido hacia atrás, los lados y el frente: ¡Tengo una vida fabulosa! Soy una persona bendecida:
- Soy amado por Dios.
- Con una hermosa familia.
- Una comunidad de fe llena de gente valiente (a.k.a. El Círculo).
- Los mejores amigos del mundo.
- Un grupo de mentores increíbles.
- Y... Libros.

Los años que han pasado me entrenaron para otras batallas y otras guerras que pelearemos en otros tiempos y, quién sabe, en otras tierras. También para amar sin miedo y gritarle a este mundo que no dependo de él (¡MalditoMundo! digo yo...).

Así que, 35 es un buen número, menos de ahí no sería tan bueno.
Que tengas un buen fin de semana...

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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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domingo, agosto 19, 2012

7 Años En La Blogósfera...

¡Hoy cumplí 7 años en la blogósfera!
Han sido unos buenos años, algo que empezó bien tímido y sin ninguna agenda ya ha dado como resultado un libro (bastante exitoso si de bajadas se trata), decenas de amigos en todo el mundo, algunos de los cuales son muy íntimos y, ¿por qué no? algunos críticos y enemigos.

No me puedo quejar, y aunque es tiempo de darle más cariño al blog y cierta dirección (aunque quizás no sea bueno eso de la dirección, ¿qué crees?), no es algo que pienso dejar de hacer. Gracias a todos los que leen, los que visitan, los que se toman un poco más de tiempo y dejan sus comentarios. Aquí seguimos, aquí estamos.

Veldugo01: 7 años no es nada.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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