lunes, febrero 22, 2010

¡ESTE BENDITO MINISTERIO!

El viernes murió el padre de un amigo y lo único que pude brindarle fue una llamada, desde entonces no he podido hablar con él. Tengo tres días que no hablo con mi madre, y rara vez tengo tiempo para relacionarme con algún amigo o salir por ahí con algunos de mis primos o primas. Cuando tengo tiempo: quiero estar en casa, ya no puedo ir a la playa como antes, y tengo días que no veo algunas de las series que sigo en televisión. Etcétera. Etcétera. Etcétera.

¡No es quejándome! No quiero que me malinterpreten, no es lo que pasa usualmente sino de vez en cuando, cuando las cosas se tornan ocupadas y complicadas, en esto que llamamos ministerio. Es ahí donde me pregunto: ¿Valdrá la pena todo esto cuando en ocasiones te aleja de estar conectado con otras personas? ¿Valdrá la pena construir una comunidad cuando esto significa desconectarte de todo?

Es sólo para que pensemos un poco.

8 comentarios:

dvalck (diana) dijo...

en los ultimos años mi paso por el ministerio se a vuelto inestable e intermitente. me meto de lleno y doy el 1000 x 1000 para luego terminar cansada, desganada y con la mayoria de mis relaciones muy lastimadas. salgo completamente para sentir un alivio, k debo decir k es mayor k la culpa k me hace sentir el salir.

yo me pregunto sera realmente esto todo lo k dios kiere k yo haga? realmente es necesario todo ese gran esfuerzo o tal vez dios puede cumplir su proposito aun nosotros llevemos una vida equilibrada?

me gusto tu post y me siento muy identificada

Andy dijo...

Yo no he vivido lo que describes pero pienso que sí debe valer la pena, por eso sigues ahí.

Además, como bien dices, son periodos que no siempre son iguales. Creo que el Ministerio es como la vida misma, cambiante, a veces cansa, a veces te llena, a veces te hace feliz y otras veces quizás no tanto pero vale la pena vivirlo.

Justin case dijo...

Heme aqui Patol! tu sabes que estoy
mas que dispuesto a ayudarte.
Asi que avisame cuando puedo ir a la playa por ti, y a hanguear con tus primas y tus amigos.

Cuenta conmigo !

(you know what I mean , right? )

Anónimo dijo...

jajaja, imaginate los que somos hijos de pastores...con padres tan ocupados....son muy pocos los sobrevientes..que Chiklet

Betsy Torres dijo...

Cruda realidad!

C Jhon's dijo...

solo me viene una pregunta.. y estas seguro que estas haciendo lo que deseas o lo que Dios te ha mandado hacer? a veces tendemos a confundirlo

veldugo01 dijo...

Hola Diana: De que las cosas se van a poner dificiles a veces, se van a poner dificiles, asi que creo que deberías revisar tu equilibrio y bajar de 1000x1000 al 100% que debes dedicarle al tiempo ministerial. Envolverte en un período de descanso que incluya un tiempo de meditación a ver si Dios te quiere ahí o que le dediques todo lo que le estás dedicando sería bueno...

Andy: Gracias! Claro que vale la pena...

Justin Case: Gracias man! Yo se que si...

Chiklets: Ahora que vienen los hijos hay que aprender a ponerle un balance, quiero que mis hijos no se sientan amenazados por el trabajo que tengo...

Betsy: Yes!

C John´s: Estoy totalmente seguro que esto es lo que Dios me mando a hacer, a veces no es lo que deseo, pero antes de entrar en esto me aseguré (y por un buen tiempo antes de tomar una decisión firme) de que era el llamado de Dios y no una ilusión óptica creada por falsas motivaciones. Ahora: de lo que si estoy seguro pero no encuentro como entrarle es que la forma (post)moderna en que estamos haciendo ministerio nos lleva a un montón de esfuerzos innecesarios que no son la intención de Dios. Lastima que no tenemos el valor para tomar las decisiones que nos llevaría a esto. pero como dije en un post hace años: algún dia, lo haré...

El_+_SanTo dijo...

saludos Fausto tiempo sin pasar por aqui pero siempre es provechoso leer y conocer tus puntos de vista, con respecto a este post te queria recomendar un video de la serie Nooma de Rob Bell que se llama Shell creo que es el numero 20 de la serie habla de las ocupaciones y de como Jesus las manejaba espero que lo puedas ver y lo comentes