sábado, septiembre 26, 2009

PASO 2: AFEITATE Y BAJA DEL HIMALAYA

La vida cristiana puede ser no muy cristiana. Por alguna razón, al estar presente en ciertas actividades que son requisitos congregacionales, uno se hace la ilusión de que es lo que no es. Te diré lo que somos: Un montón de monjes barbudos en el Himalaya, alejados de la vida real, ¡No me sorprende que seamos insensibles a las necesidades de la gente! ¡No me causa sorpresa que nos importe un carajo hacer discípulos o extender la mano al pobre! Vivimos en otro mundo donde: no tenemos compromiso con nuestra relación con Dios sino en llenar nuestras necesidades.

Pero ¿a quién le importa? ¡Si somos los “elegidos”! ¡Crucémonos de brazo que mañana es el rapto!

Miren, démosle gracia a Dios que el rapto no ha pasado porque… hmmm! Les recuerdo que la última vez que alguien pensó así vino Nabu y se lo llevó (preguntadle a Daniel…). Ese tipo de “rapto” se llama cautiverio. Y estamos cautivos por nuestros pensamientos, cautivos por nuestra sub-cultura y “cauterizada” nuestra conciencia, como por ahí dice en la Biblia.

Entonces, después de romper tus altares: enfócate en Cristo. No hay alguna manera de que lleguemos a ningún lado sin que tomemos serias las enseñanzas de Cristo.

La forma en que a veces tomamos las enseñanzas de Jesús yo la llamo: “canonización”. Este proceso consiste en que eliges que parte de la Palabra está vigente al día de hoy y que parte… no. Pero eso no es suficiente, de lo que está vigente elegimos que aplica en ciertas situaciones y que no, en climas calurosos o fríos y en tierras del norte o del sur. Es algo así como el café, que se da bajo ciertas condiciones, y su color y sabor dependen del clima, la altura, etc. Ese tipo de conversaciones nunca terminan, por cosas que veremos en el “Paso 3”, y como nunca terminan nunca maduramos.

Ahora, hay que definir bien que es “tomarse en serio las enseñanzas de Cristo”. Porque con todas las mecolanzas que hay: ¿cuáles son las enseñanzas de Cristo y cuáles no? Pero eso es en el “medio paso” que viene en un próximo post que será algo así como un medio post.
La idea es esta: ¡Aféitate y baja del Himalaya! Puede ser que haya vida fuera de esa montaña…

3 comentarios:

deivi escribidor dijo...

Listo mi querido veldugo. Muy buen escrito, espero tu correo. Me aterra un poco.

Anónimo dijo...

wao!! voy a comprar mi afeitadora
Chi-klom

Catalina dijo...

Creo que muchas veces esa conversación interminable de la que hablas, sucede en nuestra cabeza, razonando que realmente no hay que llegar a los extremos, que ahh a veces la biblia se contradice y pues estás en medio y no sabes qué elegir (aunque dentro de tí sí que lo sabes. Me gusta tu frase "No hay alguna manera de que lleguemos a ningún lado sin que tomemos serias las enseñanzas de Cristo." la considero super oportuna para aquellos de nosotros que estamos madurando...