sábado, febrero 21, 2009

07- DIOS HABLA ¿HOY? (Parte 4)

“[El silencio] Está fuera del mundo del beneficio y la utilidad. No puede ser explotado; y no puedes obtener nada de él. Es "improductivo"; por eso se le tilda de inútil. Paradójicamente hay más ayuda y sanidad en el silencio que en casi todas las cosas útiles." Max Picard

Antes entendía que solo debíamos callar el ruido externo en orden de que Dios nos hablara. Pero últimamente me he dado cuenta que también debemos callar nuestras intenciones para escuchar que desea DIOS. Muchas de las razones por las que queremos que Dios nos hable son oscuras y están lejos de la práctica de la obediencia. Así que decidí preguntarme: ¿Por qué querría que Dios hable? Es bueno que Dios nos hable, pero ¿hay buenas razones por las que Dios me hablaría?

A principio de semana estaba leyendo en Génesis una fascinante historia donde Abraham y Sara le preparan comida a Dios. Después de unas horas Dios se va, pero antes de irse dice que Dios "estaba pensando: «¿Le ocultaré a Abraham lo que estoy por hacer? Es un hecho que Abraham se convertirá en una nación grande y poderosa, y en él serán bendecidas todas las naciones de la tierra. Yo lo he elegido para que instruya a sus hijos y a su familia, a fin de que se mantengan en el *camino del Señor y pongan en práctica lo que es justo y recto. Así el Señor cumplirá lo que le ha prometido.»" (Génesis 18)

¿Te imaginas a Dios pensando que hay cosas que no... te puede... ¡ocultar!? Nunca me había llamado tanto la atención ese pasaje, me había enfocado en la discusión que tiene sobre si hay 100, 50, 20 o 10 justos, pero nunca en el hecho de que Dios piensa que no puede ocultarle algo a Abraham. Recuerdo ahora también, esa parábola del sembrador que Jesús grita a la multitud que no la entiende, pero que luego comparte con los discípulos porque: "a ustedes les he revelado los secretos del Reino."

¿Qué estoy haciendo en la vida que merezca que Dios me hable? De hecho, ¿qué estamos haciendo? Con nuestras mediocres vidas cristianas no hay mucho que decir (o escuchar), de hecho la pregunta es, ¿de verdad quiero que Dios me hable? o ¿estoy evitando con mis hechos y mi vida que Dios de alguna me pueda hablar? ¿le tengo miedo a la voz de Dios porque dice... la verdad? Andrew Murray dice que: "Encontramos que la vida cristiana es muy difícil porque buscamos 
las bendiciones de Dios mientras vivimos por nuestra cuenta. Deberíamos estar felices por vivir 
la vida cristiana de acuerdo a nuestro gusto.” Yo diría que encontramos que Dios no nos habla porque no queremos escuchar, hay mucho ruido y esta vez es interno.

2 comentarios:

Teología de Monte de Eucaliptos dijo...

Sobre el silencio y los silencios
una corta reflexión compartida.

veldugo01 dijo...

Hola!!! no entendía tu comentario, Eucaliptos...