sábado, mayo 26, 2007

¿UN EQUIPO? 02

Y hablando de trabajar en equipo, escuché por ahí que un conocido ministro de todos nosotros, famoso mundialmente, estaba siendo abordado por un grupo de personas respecto a los "problemas" que estaba teniendo en su ministerio. La cuestión es que, este ministro conocido-por-todos-nosotros, estaba perdiendo a muchos de sus miembros que estaban uniéndose a la congregación de otra persona, que se suponía era su amigo. De hecho, se sospechaba que algunos de sus líderes ya estaban a punto de asumir responsabilidades en “el otro lado”.

¿Saben que respondió este ministro conocido-por-todos-nosotros?
“Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda. Ésa es la alegría que me inunda. A él le toca crecer, y a mí menguar.”
(Juan el Bautista – Juan 3:27, 29, 30)

Eso es saber que formas parte de un equipo. ¿“Esa es la alegría que me inunda.”? ¿Estar perdiendo gente y saber que en poco tiempo otra persona llevará tu fama elevada a la potencia de nueve? A los ojos de los hombres el éxito es medido con instrumentos muy pobres, que incluyen contar cosas, personas como si fuesen objetos. A los ojos de Dios, el éxito se mide cuando el Cuerpo (la Iglesia) entiende que hay momentos de tener la pelota y hay momentos de pasarla.

Ojalá podamos entender el tiempo de Dios y sus momentos, para que la alegría nos inunde.

3 comentarios:

Betsy Torres dijo...

Wow!!! Me volaste la cabeza.
Ese hombre tiene la mente de Cristo, es mi oracion que cada uno de nosotros reaccionemos asi!!
Es mas te voy a manda a lo muchacho de la zona. jajaja. La verdad es duro. Dios nos ayude.
Bet

Daniel Pisoni dijo...

Recuerdo que cuando estaba trabajando en Gales, me contaron una historia que había ocurrido mucho tiempo atrás.Había llegado a la zona un evangelista y comenzó a predicar el Evangelio, de inmediato tuvo un efecto muy grande y muchos venían a los pies del Señor.
Entonces le preguntaron a un pastor de la zona, que llevaba mucho tiempo trabajando allí sin ver mucho fruto, cómo soportaba aquello y si no le daba "resentimiento" ver que un extraño se llevaba todo el crédito, luego de su esfuerzo.Y este hermano contestó: "¿Qué cómo lo soporto? poniéndome de rodillas cada mañana y orando por él para que el Señor continue bendiciendo su trabajo.Así venzo todo mal pensamiento, de envidia, de tentación de menosprecio,etc."
Este hermano, tenía claro para quién trabajaba y en qué equipo estaba.

Anónimo dijo...

vamos dale veldugo hasta cuando Nos tendras esperando para el otro articulo.
Dios bendice.