jueves, marzo 29, 2007

INDIVIDUALISMO Y EL "re"PENSAMIENTO DE LA COMUNIDAD...

He estado mucho tiempo alejado de mi blog, ni siquiera he podido escribir como acostumbro (en grandes cantidades para luego solo tener que “copy-paste”). Por muchas razones que sólo se pueden resumir en: “he estado un poco ocupado.” Aparte de eso, tampoco he podido leer como acostumbro, lo que hace de estos días un par de días bien extraños.

Si lo he disfrutado mucho. En nuestra casa hay unos amigos argentinos que vinieron a pasar la Luna de Miel aquí en Santo Domingo, y los últimos días han estado con nosotros que también somos una pareja joven. Hemos tenido discusiones muy profundas que van desde cualquier cosa en teología (“serán salvos los simios si el proceso de evolución resulta ser verdadero y todavía existe Dios”) hasta el por qué los inodoros en Argentina giran en sentido contrario. Como ven, temas muy profundos. Pero decidí que ya era tiempo de… escribir. By the way, nunca me fijé que en Argentina los inodoros giran en sentido contrario a como giran en Santo Domingo…

Así que estaba escuchando una interesante predica que me envió mi amigo Alex, a quien conocí en el blog y con quien hablo y comparto casi todos los días. Usando datos del libro REVOLUTION de George Barna, el orador hablaba de cómo más y más personas cada día se consideran cristianos pero lo hacen fuera del contexto de cualquier congregación (lo que ustedes llamarían Iglesia). Quieren más de Dios, en sus vidas y hacen lo que sea para obtenerlo, pero no están interesados en formar parte de ninguna comunidad religiosa. Esta predica despertó en mi mente algo que había estado pensando durante hace tiempo pero que no lograba concluir, y aquí va:

Hace tiempo que vengo hablando, escribiendo, y más tiempo pensando, sobre el problema comunitario de la Iglesia de Cristo. Una de las cosas más difíciles de lograr en la mayoría de nuestras congregaciones es la comunidad, es el problema de nunca acabar. ¿Cuáles son las razones? Es una buena pregunta, y sería bien interesante escuchar cuáles son las respuestas. ¿Cuándo la iglesia dejo de ser una comunidad? También es buena pregunta, aunque en historia de la iglesia nunca me enseñaron la razón, probablemente porque en los libros o para algunos maestros eso no es un problema real. Quizás estábamos tan ocupados en tratar de salvar al mundo que nunca nos dimos cuenta cuando la comunidad se iba perdiendo. Sinceramente: no se.

Lo que si se es que la mayoría de nosotros entendemos al hombre “moderno” (sí, todavía quedan algunos… y el término “postmoderno” es hasta nuevo para muchos y más en Latinoamerica, aunque tiene más de 20 años, pero desde que un nombre es sólo un nombre, lo usaré para describir al hombre en fase moderna de entrada a la postmodernidad)… ok.. Eso fue largo, voy a recapitular: la mayoría de nosotros entendemos al hombre moderno como INDIVIDUALISTA, una persona prácticamente introvertida, con un círculo comunitario muy cerrado y enfocado en el YO, quien es al mismo tiempo su dios.
¿Cuál es la razón para la falta de comunidad en nuestras congregaciones y grupos cristianos? Entre todas (diríamos con cierta clase de propiedad) la razón principal sería el “espíritu individualista de la sociedad moderna”. Esa sería la respuesta para los que no piensan ni analizan o se conforman con opiniones globales, pues es más fácil pensar como todo el mundo porque te ahorras horas de trabajo y aburridos juegos mentales.

Me dirías: “Hey! Fausto! Estás equivocado, el aprovechamiento del hombre post-moderno es pluralista, adora el estar en grupos, etc.” Eso es una bonita teoría si existiera en nuestras congregaciones. Y, si miramos a nuestro alrededor, nos daremos cuenta que sí, el hombre vive y hace todas las cosas en comunidad, y no es tan individual como pensamos.

En la última agencia publicitaria que trabaje (ya hace 3 años que estoy trabajando solo en el ministerio) éramos como una manada de animales salvajes: comíamos juntos, bebíamos café juntos, nos juntábamos en las noches, etc. En el barrio donde vivía la gente adora juntarse a beber una cerveza en el colmado (kiosko para los argentinos, tienda para otros), jugar dominó en las casas o en las esquinas. Y los jóvenes adoran ir juntos al cine, o a las discos, valoran la amistad.

Ahora, el problema está en que mientras el hombre valora estar con otros, con el “coro”, con el grupo, con “¡la gente!”; en nuestras congregaciones comunidad es un término reduccionista, reservado solamente para los domingos en la mañana o en la noche, que es donde existe la “comunidad plena”.

¿Cuál según ustedes es el problema?

2 comentarios:

Alexander Rodríguez dijo...

Buen tema. Pudiera identificar algunas posibles razones:

a) La lamentable estrategia de la Iglesia de apelar a los deseos antropocéntricos del hombre para atraerlo hacia Cristo. "Ven y sígueme" se volvió "Ven como eres y como estás", que luego se volvió "ven, ve, o nosotros vamos a ti, lo que te guste más".

b) Lo que dijo McKnight, que nuestra predicación está basada sólo en exponer que la relación entre Dios y el hombre ha sido restaurada, pero no se suele decir que la restauración de Dios siempre fue expresada en sentido comunitario, para una comunidad.

c) La idea errónea (y hasta contraria a la verdad) que tenemos acerca de cómo hemos de interactuar con "los que están fuera" vs. "los que están dentro. Pienso escribir y/o predicar sobre esto dentro de poco.

Blezzzzzzd,

A&R

veldugo01 dijo...

Alexander: espero tus escritos al respecto... creo que esto debería iniciar una buena conversación entre nosotros...