DIA 15
Vivir Día 03
OK… hoy conversaba con uno de mis amigos, su carro se había dañado y casualmente lo encontré saliendo hacia mi casa. En uno de los semáforos, y algo muy típico en esta ciudad a toda hora del día (no se si será así cuando lea este diario en 10 años otra vez), una madre con un niño en el brazo, pidiendo dinero. Estaba un poquito lejos de mi para darle algo, pero al ver como otros le daban mi amigo dijo: “Tú ve`, yo no doy mi dinero a esa gente. No es que yo sea malo, a mi me encanta dar para cosas que puedan servir a la gente, pero estos van y se lo beben, o lo usan de drogas, o coopero con que sigan plagando las calles de cosas…”
Lo que me dijo, realmente lo pase un poco por alto, solo diciéndole que yo no estaba de acuerdo, para sorprenderme cuando llegase a mi casa y leer: “Al que te pida, dale; y al que quiera tomar prestado, no le vuelvas la espalda.” Y llegue a una conclusión: si no quieres sentirte mal no leas la Biblia. Por lo menos si lo lees con conciencia te darás cuenta, como yo, que mal hemos sido todo este tiempo. A veces la Biblia es como tu novia que te dice las cosas que nadie se atreve a decirte, es eso más que un mapa. Dice Fito que hace frío en Buenos Aires, digo yo que aquí hace calor.
En tiempos de Cristo, hasta las ayudas estaban reglamentadas, no se si en cierto libro pero sería así:
1- Si alguien te ofende: Perdónalo solo hasta siete veces.
2- Si un soldado te pide ayuda: Ayúdalo solo por una milla.
3- Si es día de reposo: solo camina 1000 pasos.
Y asi sucesivamente. Todo estaba medido y planteado. Eso hacía la religión algo frívolo y “calculado”. Recuerdo también ese pasaje que dice que: “por causa de la maldad el amor de muchos se enfriará.” Y no culpo a nadie que no quiera dar porque entienda que se va a usar para propósitos no muy gratos. Yo usaba ese versículo como excusa y prueba, o como la forma en que debía actuar, después de todo: ¿vas a cooperar con el vicio y la miseria de alguien? El problema es que como cristianos, el amor de nosotros no debe enfriarse sino permanecer.
Es difícil dejarse humillar, principalmente cuando hay que mantener un estatus, cuando hay que hacerle saber a todos cual es tu territorio, cual es tu apellido y cual es tu currículo. Y esto no se trata de darse por vencido, se trata de vencer en amor. Me cuesta, es difícil, pero por un lado me he propuesto darle a todo el que me pida sin importar el olor a alcohol que me de mientras habló con él o el que sea evidente que lo usará para algo que no es comida, o si no tiene ninguna necesidad.
Tres días vivo: han sido más difíciles que 25 años muerto.
NOTA: Las opiniones del "hippie" no son las opiniones de Fausto Liriano aunque de alguna forma han sido influenciadas por... Gracias