CRISIS DE IDENTIDAD - (Del "Diario del Hippie")
"Flaco, ¿dónde estás? – Estoy imaginándome otro lugar, estoy juntando información
estoy queriendo ser otro.” Giros – Fito Páez
He tenido una que otra crisis de identidad, by the way: ningunas relacionadas con ser gay. Una vez quería ser el Galáctico, otra quería ser Zac Morris (Salvado por la Campana), en otras quería ser Hulk Hogan, pero nunca con mi posición como cristiano.
Estoy empezando a pensar en si soy cristiano o no, ya no disfruto la iglesia igual. No como las otras personas. ¡Sus rostros! Están resplandecientes, parecen alegres de estar ahí un domingo por la mañana, yo estoy simplemente harto. Me empezaba a preguntar quienes estarían mal, ¿ellos o yo? Mi rostro: no me veo desde afuera, pero carece de expresión, al menos que un hermano se acerque y me diga: “Dios te bendiga”, al cual responderé “Amén”, y no hipócritamente, pero si en estado automático, y con la sonrisa “característica”. Las canciones ya no me emocionan, los anuncios me distraen, y lo único que más o menos puedo aprovechar es el mensaje.
A veces me pregunto si son ellos o soy yo, o si en realidad nunca hemos tenido la identidad que Cristo quiere que tengamos. Créeme, esto es muy incómodo.
Hoy hablé con un amigo. Le dije lo que me pasaba y me miró raro, como si tuviese un virus extraño, o debiera ir a la “santa inquisición” evangélica. Me dijo que debía orar más y que quizás lo que me pasaba era que mi tiempo de lectura de la Palabra y oración (lo que comúnmente llamamos “devocional”) estaba fallando, y que todo pasaría cuando volviese a arreglar esas cosas. No le dije nada, pero realmente esas cosas están mejor que nunca, y nunca me había sentido tan “bien espiritualmente”. De hecho, por eso me siento mal: ¿cómo me puedo sentir tan bien espiritualmente y sentirme tan mal en la iglesia?
“Quizás debería orar más, ¿no?”- le dije, y cambié la conversación a asuntos ecológicos sin importancia, como la protesta en contra de hoteles en ciertas playas del país.
Realmente me siento como la canción de Fito, es como si emigrara de un lado a otro pero sin darme cuenta, como si me secuestraran unos coyotes de esos que llevan centroamericanos a Estados Unidos a través de las fronteras con México, pero dormido y en contra de mi voluntad. Simplemente no sé. Simplemente un día ya no era como era antes,
No sé quien soy, me miro al espejo y ya no soy el mismo que antes, no es que quiera ser otro, simplemente no soy quién era. Todo el cambio de identidad durante mi niñez era voluntario y satisfactorio, un juego de niños, principalmente porque podía tener varias el mismo día (pasar de Zaq Morris a Bruce Wayne en sólo 2 horas, hazaña que ninguno de los de Misión Imposible ha podido lograr tan rápido), y luego mami me llama pa’ la cena y vuelvo a ser yo. Esta, no creo que pase tan rápido.
Un amigo me regalo dos revistas de surf y una es una edición especial de fotografía, asi que vamos a ver como viven los “veldugos” en la cuestión, asi que hablamos mañana o cuando me acuerde escribir, creo que estos días será un poco constante. La gasolina subió, ya ni se cuanto cuesta, es mejor así.

1 comentario:
bueno, deep, pretty deep actually, es cuestion de confiar que las cosas se pasan con el tiempo
Starfish
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