viernes, septiembre 13, 2019

¿Por qué soy un pastor?

Hace mucho que no escribo notas personales en el blog... así empecé: escribiendo mis reflexiones para mi, no para nadie más y sorpresivamente, en poco tiempo tuve cierta audiencia. Ahí pasó a ser una reflexión para mi y para otros, y luego: los blogs pasaron de moda y los desconocidos como yo ya no interactuaban en estos medios sino en redes (le llaman) como Facebook, Twitter, Instagram y otras cosas que no son para adultos, a donde huyen los más jóvenes y niños...
Volví, a escribir cosas para mi, pero no personales, más bien en otro tono, pero... hoy...
hoy quiero decir de una manera muy personal
por qué
soy
un pastor...

Lo digo en una época donde ser pastor es como poca cosa,
todos quieren ser apóstoles (que ya va pasando de moda),
o líderes (una vez alguien me habló de moverse de "pastor a líder"... bue...)
o coaches
o neurocoaches
(estoy hablando de gente que solía ser pastores y que se sintieron llamados a ello, no de gente que de verdad son coaches, neurocoaches de verdad, o esos que plantan iglesias por todas partes sin buscar lo suyo y que yo llamo apóstoles)
o top models, vestidos como para portadas de revistas y motivando como quien tiene algo que decir.
Entonces,
me pregunté:
¿por qué soy un pastor y...
no otra cosa?
Especialmente cuando...
¿quién es un pastor sino...?
¡O sea! ¿quién es un pastor sino...
nadie?
¡Exacto!
Cuando digo "soy pastor" la gente me mira con condecendencia (aunque me importa un comino), como si me fue mal en cualquier otra cosa y no daba para nada, solo para esto.
Pero soy un pastor porque creo que Dios actúa, no en la "vida cristiana" sino en la vida, porque ha llamado gente a vivir una vida abundante y quiero ayudarles, porque hay buenas noticias en medio de muy malas noticias y nosotros, los pastores, le llamamos "buenas nuevas" y el Señor Jesús "evangelio del Reino".
Decir eso es mejor que motivar, que dirigir a gente a que me sigan o a que "persigan sus sueños" muchas veces anti-Dios. Porque Dios guía y quiero guiarlos a Él para que tengan propósito, para que tengan "sueños y visiones" de un futuro de acuerdo a su voluntad.
Soy pastor porque Dios restaura, no mis palabras, ni mis sermones, tampoco mis "sabias inferencias teológicas", sino Él, que todos sepan que está cerca, que no se fue, que está... aquí, y le importa lo que sea que estemos pasando.
Soy pastor porque el mundo está cada vez más oscuro pero yo veo luz, a veces en pequeños destellos y otras veces como relámpagos que iluminan un campo entero.
Porque otro mundo es posible.
Porque la transformación es posible.
Porque... ser nuevo es posible.
Ser pastor incluye una tarea difícil: la profética, que denuncia los sistemas del maldito mundo y los reta... muchos no quieren ser pastor porque esta tarea es fuerte, y muchas veces la gente no quiere oir lo que tiene que oir. Pero no estoy aquí para ser gustado, apreciado, like-eado... estoy aquí para obedecer, y en eso: debo morir a mi para que Cristo viva en mi.
Cada vez que alguien se desvía de ese llamado parece disminuir la vocación pastoral, pero la gente sigue siendo "pastor" (que visita, que cuida, que provee dirección espiritual) aunque no esté en el spotlight ni sea reconocido... gracias a Dios por gente así.
Si eres pastor: se pastor, no otra cosa ¡por Dios! ¿te da vergüenza ser pastor?
Y por último, pero no es lo último:
Soy pastor, porque Dios me llamó, cuando estaba haciendo otra cosa en la que me iba muy bien para que colaborara con Él. Quizás un día seré otra cosa, pero eso depende de si quien me llamó así lo quiere...
mientras tanto...
soy pastor... con mucho que aprender...
con defectos vocacionales (quizás te he decepcionado en ser pastor)...
pero...
no otra cosa.
Aún así: llámame Fausto.
Fausto Liriano
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miércoles, agosto 28, 2019

En Tu Ruta (Salmo 119:57-64)


57 He dicho: “El Señor es mi herencia”,
guardaré tu Palabra.
58 He buscado tu Presencia con todo,
Se bondadoso conmigo por tu Palabra.
59 He pensado en mi forma de vivir,
y decidí volver a la ruta de tus testimonios.
60 Hasta apresuré mis pasos,
y no me he atrasado en vivir por tus mandamientos.
61 Hordas de malvados me rodean,
pero no he olvidado la Palabra del Señor.
62 He despertado a medianoche para agradecerte,
porque tus juicios son justos.
63 [me] He aliado con todo el que te reverencia,
y con aquellos que viven por tus preceptos.
64 He visto que tu amor bondadoso cubre la tierra,
enséñame tus decretos.

Volviendo a la carga con mis traducciones y reflexiones del Salmo 119, que había atrasado (lamentablemente) por cuestiones académicas... ¡y aquí vamos!
Esta quizás fue la parte más fácil de traducir. La "H" (en hebreo esta sección empieza con la letra ח) me dio la facilidad que otras letras no me dieron y... 
el versículo 57 es sumamente significativo para mi: tener al Señor como herencia, como el recurso más valioso, como lo más importante, el tesoro de mayor valor (con cierta conexión con Mateo 13:44-46, a pesar de que el pasaje neotestamentario se refiere al Reino de los Cielos), como la verdadera riqueza, ha sido uno de los pasos más importantes que he dado en mi vida. Todo es tan pasajero, las emociones positivas por momentos vividos (especialmente hoy) son tan puntuales y duran tan poco, la inestabilidad del mundo puede arrasar con todo lo que alguien ha construido en días o en... segundos, y la individualidad ha destruido la posibilidad de amistades puras y duraderas... esto solo mencionando algunas cosas. 

La reflexión en las Escrituras ha llevado al salmista a repensarse y tomar la ruta que conduce al Reino y, a pesar de que los malvados lo han emboscado, a pesar de que la individualidad ha destruido otros posibles compañerismos, ha encontrado una gran alianza con aquellos que han decidido vivir en reverencia al Altísimo, con los compañeros que ha encontrado en estas avenidas santas de los que sirven a Dios.

Pero... la más grande de las lecciones hasta este punto en la traducción es que los momentos difíciles, la traición, la pérdida, la tristeza y otras realidades de la vida, no lo dejan olvidar las Escrituras, y eso (como ya he dicho antes) es algo que quiero llevar conmigo el resto de mi vida.

Hace unos días cumplí 42 años, no se cuántos años más viviré, pero sí se que quiero vivirlos en la ruta de Sus Testimonios y entre gente que busca primero su Reino. ¡Qué tengas un excelente día!
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martes, junio 11, 2019

Dios No Está Oculto (Job Parte 17)


«Pues Él conoce mi trayectoria,
Saldré como oro puro, ya Él me ha probado.
Me mantuve en sus camino sin desviarme y
Mis pies han seguido sus pasos.
No me he apartado de las Palabras de su boca,
y sus preceptos en mi interior he atesorado.»
Job 23:10-12 
(traducción mía)

(antes de leer este post, te recomiendo leer Job 22-24)

El capítulo 22 comprende la tercera intervención de Elifaz, para este amigo Job no ha tomado el camino de los sabios antiguos sino "la senda antigua del malvado". Sus argumentos son gastados (no es que carezcan de cierto sentido, pero realmente no ha dicho nada nuevo), y lo único que ha dicho que presenta cierta novedad es: «Dios libera al que es inocente, y si eres inocente, también serás liberado.» (Job 22:30 RVC)

En el texto hebreo la palabra "Torá" aparece en el v. 22 («Escucha las instrucciones de Dios...»), esta palabra (que también es el nombre que los judíos le dan a los primeros 5 libros de la Biblia, también conocidos como Pentateuco) usualmente se traduce como "ley", pero específicamente en este versículo en la mayoría de versiones de la Biblia en castellano se ha traducido como "instrucción". Nuestras traducciones han sido influenciadas por el texto griego del Antiguo Testamento (Septuaginta) que tradujo torá como nomos ('ley' en griego) y, en mi opinión, "instrucción, mandato" es mucho más cercano (para el lector moderno) que 'ley'. Obviamente hay toda una costumbre que se ha vuelto histórica y que permea incluso nuestros textos teológicos; habrá también algunos que dirán "instrucción" no connota la conexión que 'obediencia' tiene con 'ley', y probablemente tengan razón. Pero 'instrucción' (y 'mandato') connotan una relación mucho más cercana entre las partes, aclaro: a oídos del lector moderno, que 'ley'.

Volviendo a Elifaz: mientras los amigos no bajan la guardia con respecto a sus posiciones (tampoco le buscan la vuelta para que sean mejor entendidas) Job va evolucionando en su argumento. Los capítulos siguientes (23 y 24) parecen ser una respuesta a Job 22:3-4 (dentro del discurso de Elifaz):
«¿Se complace el Todopoderoso en tu inocencia,
o gana algo con que vayas por el buen camino?
¿Acaso te castiga por tu piedad,
y por eso te somete a juicio?»

Entrando al capítulo 23, Job parece ya ignorar lo que sus amigos van diciendo y empieza a reconstruir su argumento, ahora con mayor tranquilidad (si leemos el libro de una sentada notaremos el cambio de estado) y lejos de su turbulenta palabrería. Desea un encuentro personal con Dios pues, aunque sus amigos no lo creen así, Dios sabe que Él es inocente y cuando esté frente al Señor, este Juez justo lo escuchará, sabrá que Job está en lo cierto y le dará la razón. Aún así, Job no sabe dónde encontrarlo (los versículos 8-10 del cap. 23 son un trazado diagonalmente opuesto al Salmo 139) y el silencio de Dios parece demostrarle que el veredicto se ha firmado, así que esto es lo que prefiere:
«¿Por qué no me quitaron la vida aquella noche?
¿Por qué no me cubrieron el rostro en la oscuridad?» (Job 23:17 RVC)

A pesar de eso, Job no teme pasar por el filtro sabe que saldrá bien, e inicia el capítulo 24 con una fabulosa crítica a sus amigos:
«Si el Todopoderoso sabe todo lo que pasa,
¿por qué sus seguidores nunca saben cómo actuar?» (Job 24:1 RVC)

La carga de ironía es importante (junto con el tono de hombre frustrado que tiene la frase): "Dios sabe qué lo qué y ustedes dicen seguirle pero... ¡no saben na'!" Y... esto debe servirnos para meditar sobre cuánto conocemos con respecto a la forma en que Dios actúa. Jesús le señala esto a los discípulos cuando habla de la ansiedad y la preocupación, nos dice que dejemos la preocupación para los que no conocen a Dios pero... nosotros conocemos a Dios y cómo Él trabaja, por lo tanto: no deberíamos preocuparnos. ¿Sí? Muchos no, y eso hace la pregunta de Job más relevante para nosotros que nunca, pues la ansiedad y la preocupación están llegando a niveles jamás vistos en la historia de la humanidad, aún cuando nosotros disfrutamos de comodidades nunca vistas en la historia de la humanidad. Es por eso que la oración de David debe cobrar un sentido especial para nosotros hoy:
«Muestra tu misericordia a los que te conocen;
muestra tu justicia a los de recto corazón.» (Salmo 36:10)

Resulta que Dios no está oculto como algunos quieren afirmar, y está disponible para aquellos que se proponen buscarlo.
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miércoles, junio 05, 2019

Para Aquellos Que Me Hacen "Bullying" (Salmo 119:49-56)

49 Garantízame que recordarás lo que prometiste a tu siervo,
esas palabras son mi esperanza.
50 Grande es mi miseria, pero este es mi consuelo:
Que tu Palabra me vivifica.
51 Groserías y burlas me lanza el arrogante,
pero no me he desviado de tu Palabra.
52 Grabados tengo tus juicios desde hace muchos años,
y me lleno de consuelo, Señor.
53 Gran indignación es lo que siento, por los malvados
que se olvidan de tu Palabra
54 Grité tus decretos como canciones,
mientras estuve exiliado.
55 Guardaré tu Palabra, Señor,
en las noches recuerdo tu Nombre.
56 Guardar tus preceptos,
¡eso es lo que me corresponde!

Caminamos como un kilómetro en un parque cerca de las montañas de Judea, uno de nosotros cargaba la Torá (un poco pesada) y nos dirigíamos al punto en donde un escriba nos daría un repaso de la complejidad y seriedad de su trabajo. Al llegar, el escriba (no recuerdo su nombre) tomó el gran rollo en sus brazos y le dio el más significativo beso que jamas haya visto...
quizás puedas pensar que fue un simple acto religioso, pero la imagen quedó grabada en mi mente pues pude sentir el amor y el respeto que el sofer tiene por el texto con que trabaja.

Recordé este evento mientras traducía esta sección en la que el salmista confiesa que la Escritura:
- es su esperanza
- lo vivifica
- lo llena de consuelo

Me lo imaginé abrazando los rollos, tocándolos delicadamente mientras los abría para leerlos. Y el tema principal de esta sección es que Dios le brinda protección de sus enemigos, por esta razón confía en que el Señor será fiel a sus promesas. Como las secciones van cambiando en temática (aunque algunas ligeramente), uno tiene la sensación de que el salmo ha sido escrito en diferentes etapas de la vida (si es de un solo autor) o por diferentes salmistas experimentando situaciones diversas.

El versículo 55 me recuerda mucho un poema de Yehuda Halevi llamado en hebreo יעירוני בשמך רעיוני (yeiruni veshimja raeyunai)  que es también un acróstico usando las primeras letras de su nombre, en donde expresa la increíble impresión que le causa pensar en el Nombre del Altísimo:
Me despiertan pensamientos de tu Nombre
frente a mi contemplo tus bondades,
¡Y es tan maravilloso a mis ojos,
que atraviesa el alma que formaste!
(traducción mía)

¡El poeta pasa a expresar que estos pensamientos lo hacen sentir como si estuviese de pie en Sinaí frente a la pura manifestación de Dios!, y le pide al Señor que lo ayude a levantarse bendiciéndolo.

Halevi pasó una vida similar a la que expresa el salmista: salió de la Península Ibérica hacia Tierra Santa por la situación de inestabilidad e inseguridad a la que se veían sometidos los judíos en España (se cree que nunca llegó). Sometido a burlas y escarnio por ser judío, recordaba con pasión el nombre de Dios. Como le pasaba al escritor del Salmo: «Groserías y burlas me lanza el arrogante// pero no me he desviado de tu Palabra.» En pocas palabras: las burlas no lo distraen de su objetivo, que es meditar en la Palabra de Dios día y noche.

¿Qué dicen las Escrituras del "burlón"?:
«El Señor se burla de los burlones,
pero brinda su favor a los humildes.» (Proverbios 3:34 RVC)

Y yo te preguntaría:
¿Te distraen las burlas?
¿Has tomado decisiones incorrectas para que "la gente no hable"?
¿Vives para otros? O...
¿vives para Dios?

Bye.
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miércoles, mayo 29, 2019

Trogloditas Civilizados (Salmo 119:41-48)

41 Favoréceme con tu gran amor, Señor,
Y sálvame de acuerdo a tu Palabra.
42 [al] Fastidioso podré responder,
Pues confío en tus caminos.
43 Fija en mi boca, cada día, la Palabra de Verdad, 
Pues en tus juicios espero.
44 Fielmente guardaré tu Palabra, 
¡Todos los días de mi vida!
45 Firme he sido en buscar tus preceptos,
Por eso puedo caminar con libertad.
46 Frente a gente de poder
hablaré de tus testimonios,
¡No me avergonzaré!
47 ¡Feliz con tus mandamientos!
Los amo.
48 Fuente de felicidad son tus decretos,
Amo tus mandamientos,
a ellos levanto mis manos.

En esta sección del salmo, cada versículo comienza con la letra "ו" (vav, equivalente a nuestra "v"), pero he seguido el orden de nuestro alfabeto y he usado la letra "F".

La gente me hace diferentes preguntas con respecto a la traducción, ya que he elegido el acróstico "alfabetístico" (como hace el poeta en hebreo) y eso representa un reto. En cierto modo me restringe pero, por otro lado, me ayuda en el proceso creativo. Muchas de las preguntas tienen que ver con la forma en que la gente percibe la traducción de cualquier texto, en su generalidad: como un traslado de palabras de una lengua a otra; pero no es solo eso, las palabras en sí no llevan todo el significado: también lo lleva el contexto que nos indica qué significado tiene cierta palabra en una oración o párrafo en particular. Usemos por ejemplo la palabra "verde", y veamos cómo cambia su significado en estas tres oraciones:
1- "Pásame el lápiz verde."
2- "La guanábana está verde."
3- "El ingeniero está verde, debemos darle un tiempo."

En la primera oración "verde" significa "color verde", en la segunda oración significa que la fruta todavía no está "apta para comer" (de hecho: las guanábanas siempre son verdes, maduras o no) y en la tercera "verde" significa "sin experiencia". Lo mismo sucede con el texto bíblico, debemos tomar en cuenta: contexto, la polisemia de algunas palabras, expresiones idiomáticas, figuras literarias, etc.

En esta parte del salmo, por ejemplo, nos encontramos con «בָרְחָבָ֑ה» (varjavá) que literalmente es 'en espacios amplios' pero que significa "en libertad, sin restricciones". Lo cual es... interesante. La mayoría de las personas entienden que la Biblia es un texto arcaico, que leerlo te llevará a pensar como la gente en la prehistoria (aunque, viendo la realidad actual, no se si el hombre prehistórico con todas sus limitaciones tecnológicas sea "peor" que los trogloditas civilizados que a veces nos rodean), y que restringe tus libertades. Personalmente puedo corroborar lo que el salmista dice: "camino con libertad", me desplazo en espacio sin restricciones.

El pecado limita,
Dios amplía.
La opinión pública y la cultura de masas, restringe;
las Escrituras te llevan a un pensamiento que te da la libertad
incluso de amar al que la sociedad puede considerar "no ama-ble".

Obviamente esto es en relación con Dios, por lo que requiere sumisión, que es la parte donde los detractores de las Escrituras y los religiosos que dicen cumplirla: fracasan. Unos disminuyéndola, otros usándola para suprimir la libertad de algunos. ¡Por eso este salmo es tan importante! El salmista quiere recorrer el camino de las Escrituras en compañía y con la asistencia del Todopoderoso. Eso hace el camino placentero y el paisaje del recorrido espectacular.

¡Qué puedas ser firme en recorrer sus caminos para que tengas libertad todos los días que te quedan sobre la tierra!
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martes, mayo 28, 2019

¿Por Qué Sufrimos? (Job Parte 16)

«Luego búrlense de mi, 
[...] pero escúchenme.»
Job 21:2a-3b

(antes de leer este post, te recomiendo leer Job 20-21)


Entonces... ¿puede alguien decirle a Job por qué sufrimos?

Ese es el punto... ni Job ni sus amigos han logrado ponerse de acuerdo sobre el origen del sufrimiento. En Job 20, capítulo en el que se nos presenta otra respuesta de Sofar al frustrado Job, no hay nada nuevo, aunque el pasaje en hebreo está lleno de figuras magistrales que describen el fin del malvado y es de hecho uno de los más difíciles de "decifrar" para traducción por el lenguaje usado para la respuesta. Para Sofar todo lo que disfruta el malvado es efímero y termina de manera abrupta y violenta: su dinero, lo que disfruta, lo que sueña, su salud... todo esto llega a su fin, pero de manera espantosa (en ocasiones usando expresiones fuertes, como en el versículo 7: «Será un desecho inservible, como su excremento»). Esto es lo que la experiencia le ha dicho, a él y a otros.

Sofar introduce un elemento controversial:
«Desde que el hombre en la tierra fue plantado,
el disfrute del impío dura poco,
y se acaba la alegría del malvado.»
(Job 21:4b-5, traducción mía)

El pasaje puede llevarnos a una terrible confusión exegética (¿siempre ha sido así? ¿no se supone que las cosas se deterioraron... luego?), pero si comparamos con Deuteronomio 4:32 nos daremos cuenta que es una expresión, una hipérbole, algo así como "no hay por donde buscar... las cosas siempre han sido así", una frase rápida para terminar la conversación. 

Hay algo cierto, y hoy quiero darle un punto a los amigos de Job: existe el dolor que se provoca, que se compra con acciones, malas decisiones y una vida que se ha desperdiciado. Eso es observable... pero solo a largo plazo, y todos nos damos cuenta cuando alguien, si sigue su camino, terminará explotado. Pero, el argumento que están trayendo a la mesa es opacado por el elemento de "causa-efecto" tan fuerte que proponen: "el malo sufre por malo y solo hay una fuente de dolor-tan-profundo: vivir una vida de maldad". Esto es cierto solo con la salvedad de que los buenos también sufren, pues no se trata de la "calidad moral" del que sufre "por cuanto todos pecaron" (Romanos 3:23), y creo que es lo que le quita puntos a los amigos de Job.

El dolor puede ser observable desde diferentes puntos de vista: 
- cuando lo atravesamos la confusión nos supera, no entendemos, queremos respuestas... como en el asunto de Job algunos intentan calmar nuestra confusión con clichés pero... eso no funciona.
- si sobrevivimos y resistimos por un poco de tiempo, entonces nos damos cuenta cuánto crecimos, y la utilidad del dolor (esto puede pasar casi llegando al final de una época dura o cuando esta ha terminado). Y, lo que es sorprendentemente paradójico es que aquí ya no nos importa qué lo causo (aunque pudiésemos darle respuesta a eso) sino la consecuencia del dolor y lo que nos enseñó (si no nos rendimos en medio del camino).

Post-dolor importan mucho las respuestas a las causas, porque nos enfocamos en un futuro diferente que tenemos por delante con lo nuevo que hemos aprendido. Esa es... la realidad. Obviamente el tiempo de confusión puede ser bastante largo. Y es lo que Job está experimentando.

Su confusión lo lleva a expresiones de dolor que lamentablemente sus amigos no captan, un punto tiene, y por eso quiere comparecer delante de Dios:
«¿Creen que a Dios le enseñaremos algo?
Si Él se encarga de juzgar a los más altos.»
(Job 21:22,
la traducción es mía) 

Y ya es obvio, ante tantos argumentos circundantes y un círculo vicioso de proverbios, necesitamos que nos enseñe el que enseña. La pregunta es: ¿Job se queja de Dios o... de su idea de Dios?
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martes, mayo 21, 2019

Distracción... Destrucción (Salmo 119:33-40)

33 Enséñame Señor, cómo se recorre el camino de tus decretos,
y lo seguiré hasta el final.
34 En tu Palabra hazme entendido,
y me concentraré en obedecerla.
35 Encamina mis pasos por tus mandamientos,
¡no disfruto nada más!
36 Expande mi mente con tus testimonios,
y aléjame de ganancias mal habidas.
37 En tus caminos se preserva mi vida,
¡Aparta mis ojos de disparates!
38 Edifica a tu siervo con tu Palabra,
pues solo a Tí te doy honra.
39 El pensar que seré avergonzado me aterra,
¡Líbrame! ¡Qué buenos son tus juicios!
40 En tu justicia encuentro vida
¡Cómo deseo tus preceptos!

La meditación es una disciplina olvidada.
Antes había razones religiosas: abuso del término por parte de adeptos de religiones orientales, la necesidad de los cristianos de hacer una distinción entre las costumbres y tradiciones cristianas para evitar confusión con el budismo o el hinduismo. Todavía, al día de hoy, cuando algunas cosas se han aclarado, mucha gente se aterra cuando se dice: "Vamos a meditar...", en un espacio cristiano. Pero cuando leo versículos como los que acabamos de ver en este salmo, se me hace imposible dejar de pensar en el énfasis que el salmista está poniendo en la necesidad real de meditar y concentrarnos en lo que es realmente bueno.

En toda la sección podemos ver la insistencia en estas dos direcciones:
v. 34: para recorrer un camino hasta el final necesitas concentrarte y así mantenerte en curso.
v. 35: la respuesta del salmista a la bendición de obtener entendimiento en la Palabra, es concentrarse en obedecerla, asumir un régimen de vida que permita que haya espacio para la obediencia.
vs. 36-37: al expandir su mente con los testimonios de Dios otras cosas pierden su atención: la avaricia y los disparates (o chucherías, cualquier distracción que carece de importancia, de urgencia, que no nos suma nada y que tampoco nos resta), son parte de esos.
vs. 39-40: las afirmaciones al final de cada uno de estos versículos (segunda línea) dejan muy claro que se ha hecho una comparación y la Palabra ha resultado mejor que cualquier otra cosa.

El versículo 37 causa una impresión interesante en mi:
«En tus caminos se preserva mi vida,
¡Aparta mis ojos de disparates!»

¿Cuántas cosas que captan nuestra atención, distrayéndonos de Dios (también de otras cosas importantes como familia, salud, amigos), nos están destruyendo? Así es: Distracción a veces es destrucción. Por eso la meditación es esencial.

Ahora, la meditación "cristiana" es diferente a la "oriental" o a cualquier otra: en la última dejas tu mente en blanco para poder sacar todo pensamiento negativo, en la meditación que agrada a Dios sacas de tu mente cualquier pensamiento que no tiene importancia y entonces dejamos que nuestra mente se llene de lo que la Biblia llama: «verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, en eso es que tienen que pensar.» (Filipenses 4:8)

En eso es que tenemos que meditar.
¿Por qué no reclamamos el término?
¡Vamos! Es hora de arrancar en la mejor autopista: "Los Caminos de su Palabra".
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