martes, marzo 19, 2019

Nuestra Teología Tiene Sus Límites (Job Parte 7)

"Dale mente, ¿has visto
morir al inocente?
¿alguna vez has visto al recto 
sufrir injustamente?"
Job 4:7

Las palabras de Job rompen el silencio de los amigos, que desde el capítulo 4 entrarán en una discusión ferviente sobre la naturaleza del sufrimiento: Elifaz caps.4-5, con la respectiva respuesta de Job en los caps. 6-7; le sigue Bildad en el 8, seguido por la respuesta de Job (9-10), y luego Sofar en el 11... y así; ¡es una batalla campal por tener la razón! La verdad es que: ninguno sabe nada, todos están de espaldas o ajenos al mundo espiritual (el espacio donde el asunto ha iniciado).
Bueno... Job sí sabe que cierta inocencia tiene, y es lo que va a defender hasta el final.

Ese "estar ajeno o de espaldas" a la realidad espiritual y cómo influencia nuestro mundo, es algo que compartimos con Job y sus ¿amigos?. La escena se repite constantemente (aunque quizás con menos intensidad), conversamos del dolor sin entender todo el asunto, y a eso le sumamos los clichés que suelen agudizar nuestra pena:
- A una madre que ha perdido un niño: "el Señor necesitaba otro ángel".
- A una muchacha recién casada que ha perdido a su esposo: "quizás no era la persona que te tocaba."
- A alguien que ha perdido el empleo: "¡fue la voluntad de Dios que tiene para ti algo mejor!"
- ¿Sigo?

Lo que vamos a leer de aquí en adelante nos va a hacer entender que el silencio es mejor, que es más conveniente esperar la respuesta de Dios... pero no vamos adelantarnos, tomemos el asunto parte por parte, capa por capa pues, si la enfermedad que ha golpeado a Job tiene la intención de llegar hasta sus huesos, sus amigos (sin la más íntima intención de hacer maldad, pero sí de estar en lo correcto) irán clavando la lanza hasta llegar a lastimar el interior de un hombre que ya ha sido golpeado por fuera.

Round 1: Elifaz ataca.
El texto en hebreo es hardcore, el mismo Robert Alter (que recién ha sacado a la luz su traducción de la Biblia Hebrea) dice que "la riqueza léxica del libro de Job desafía la traducción." Elifaz, el primer amigo de Job en reprocharle, apela a tres fuentes de conocimiento:
- una visión (4:12-21)
- su experiencia (5:3-7),
- sus estudios en el tema (5:27)

Es decir: "Pana, yo se lo que te digo... créeme". Comienza apelando a que Job viva por lo que aconsejaba, que se predique a sí mismo lo que proclamaba, que ponga en práctica lo que a otros le daba, que demuestre ahora en su decadencia el temor a Dios que mostraba en tiempos de riqueza. Y pasa a dudar de la integridad de Job, dando a entender que lo que le está pasando es el resultado de su pecado, de su maldad (v. 8, compárenlo con Proverbios 22:8 y con Oseas 10:13). ¡Es lo que ha observado! Y una visión que ha tenido se lo ha confirmado. Si leemos cuidadosamente la visión parece (si me permiten ver un poquito más de lo que quizás deba dentro del texto) que "el Satán" ha estado haciendo su trabajito fuera de los "espacios celestiales". La forma de hablar del espíritu que ha visitado a Elifaz cuando, probablemente, este pensaba en el caso de Job, turbado y sorprendido por la dureza de su calamidad, que no hacía ningún sentido con el ahora "supuesto estilo de vida" pulcro que su amigo llevaba, es similar a la forma en que aborda a Dios anteriormente. Y si le añades la pregunta: "¿Por qué le pasa esto a Job, pues "no hay como él en la tierra, un tipo irreprochable y recto, que reverencia profundamente a Dios, y no le llama la atención la maldad?" los versículos 17-19 son una respuesta:
«¿Puede el hombre ser justo frente a Dios? 
¿o un mortal ser puro frente a su creador? 
En sus mismos ángeles descubre faltas, 
ni aun sus criados los encuentra fieles, 
pues ¿cómo estarán limpios ante su Hacedor 
los que habitan en casas de arcilla, cimentadas en barro?»
(traducción de L.A. Schökel)

"¡Claro!" - habrá pensado Elifaz- "algo ha hecho Job que ha merecido toda esta maldad." Pues "si siembras viento, cosecharás un tornado" (Oseas 8:7) Creo que el-Satán hizo bien su trabajo, y Elifaz después de su silencio estuvo preparado para disparar y enderezar a su amigo Job, pues "es la única forma de salvarlo".

Algo a lo que usualmente no le prestamos atención es a que "la teología es importante". Lo que piensas de Dios, lo que crees, va a definir incluso cómo compartes el duelo con alguien. Pero nuestra teología (como bien nos va dejando ver el libro de Job) tiene sus límites, no todo lo conocemos aunque hayamos pasado tiempo en visiones, experiencias o estudios, y el amor y la misericordia son superiores que "tener la razón".
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Imagen de William Blake

viernes, marzo 15, 2019

Se Rompe El Silencio (Job Parte 6)



En el capítulo tres de Job inicia la parte poética del libro, tras siete días de silencio desde la visita de sus amigos, Job explota para expresar su dolor. Y... Satanás pierde la apuesta: Job no maldice a Dios, sino que maldice el día en que nació:

«Perezca el día que nací y la noche
en que se dijo “¡Varón concebí!”

Que sea ese día oscuridad
Que no se pose Dios sobre él,
Que no le resplandezca claridad.

Que tiniebla le oscurezca;
Que sombra de muerte le venga,
que amargura le sorprenda.

Sea aquella noche tiniebla
y en los días no sea gozada;
ni entre los meses contada.

Que en oscuro silencio sepultada
de soledad y silencio se llenara.

Maldíganla los que maldicen el día
esos que con maldición a leviatán desafían.

Que el brillo de las estrellas desaparezca
que esperen por la luz y nunca venga,
que el amanecer sus párpados detenga.»
Job 2:3-9 

(traducción mía)

Podemos dividir el capítulo temáticamente en tres partes: 
(1) del versículo 3 al 9 hay un énfasis en la oscuridad: Job desea que la noche oculte el día en que nació; 
(2) del versículo 10 al 19, las figuras y palabras elegidas por el autor expresan el deseo que tiene Job de no haber nacido; 
(3) del versículo 20-26, Job habla sobre los que desean como él la muerte.

El autor de Job también utiliza la antítesis de diferentes términos para acentuar la temática de cada conjunto de versículos: 
(a) de los versículos 2 al 9 día-noche, luz-oscuridad; 
(b) del 10 al 19 nacimiento-muerte; 
(c) del 20 al 26 vida-muerte.

Si estuviéramos leyendo este capítulo en hebreo nos daríamos cuenta de que el poeta bíblico ha manejado magistralmente el uso de las palabras, de las figuras literarias y la musicalidad del texto de manera que podemos identificar el enojo y la frustración de Job. A partir del uso constante de la aliteración (yovad yom ivaled bo), el uso exagerado de los sonidos guturales, entre otras cosas, nos damos cuenta de que no es solo lo que dice, es cómo lo combina para que podamos absorber en nuestro interior el mismo sentimiento de impotencia que expresa Job. 

El hebreo bíblico es famoso por la repetición continua de palabras y frases dentro de una misma historia (en especial para acentuar o intensificar una acción o idea), pero el autor de Job es un caso especial dentro de los escritores bíblicos, y decide no repetir las mismas palabras, usando intencionalmente tres y cuatro sinónimos o términos similares, para expresar la misma idea o intensificarla. Por ejemplo, el texto de Job 3:1-9 en hebreo tiene cinco palabras diferentes para referirse a la “oscuridad” (si incluimos la palabra “noche”),  y el capítulo cuatro usa tres palabras diferentes para mencionar al “león”. En el Libro de Job, esta tendencia es tan importante como el paralelismo (el expresar una idea en una línea del verso y acentuarla en la siguiente).

Particularmente yo, nunca entendí por qué Job pediría el imposible, que un día (junto a su noche, para ser más específico) sea borrado de la historia, de los calendarios, y no virtualmente sino de manera factual, real... hasta hace dos años, cuando tanta gente querida murió o perdió a alguien muy cercano o se vio en alguna situación catastrófica, y eso me dejó con el deseo de que ese 2017 nunca hubiese pasado, y sinceramente que fuese borrado. Pero eso no va a pasar, y aquí estaremos recordándolos a ellos (los que se fueron y los que sufrieron) junto a este criminal año, que también trajo sus momentos buenos, y algo muy constante: la fortaleza que Dios brinda en momentos tan fatales.

Sigo con el capítulo 2 en par de días... ¡qué pases un día genial!
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Foto cortesía de Thomas Hawk

martes, marzo 12, 2019

¿Dónde Están Los Amigos? (Job Parte 5)

“¿Aceptaremos solo las cosas buenas que vienen de la mano de Dios y nunca lo malo?”
Job 

Sorprendentemente algo le ha quedado bueno a Job, y es la riqueza que viene con buenos amigos. Los últimos tres versículos del capítulo 2, en muy breves palabras nos dejan ver la profundidad de esta amistad. Dice que escucharon lo que le había pasado a su amigo, se pusieron de acuerdo para reunirse, y salieron a consolarlo. Si le prestamos atención a las listas de  descendientes de Esaú en Génesis, nos damos cuenta que los nombres de Elifaz y de Temán aparecen en Génesis 36:11, y Suaj en Génesis 25:2. Bildad (“hijo de Adad”) podríamos conectarlo con “Ada” una de las esposas de Esaú, pero eso sería viendo mucho dentro del texto. Con esa información en mano podemos prácticamente dar por sentado que se refiere a hombres de la región de Edom*, y que han viajado un poco más de cien kilómetros para estar con su amigo (su viaje probablemente tomó semanas, entre escuchar las noticias y luego enviarse el plan y reunirse para luego salir).

¡Más de 100 kms! O sea… 100,000 mts… no en carro, ni en tren ni en avión probablemente en burros o en camellos. A eso añádele lo que considero las muestras más profundas de amistad que vemos en el texto (https://www.biblegateway.com/passage/?search=Job+2%3A12-13&version=RVC):
- Al mirarlo les dolió, y lo muestra externamente: titán tierra al cielo, rasgan sus vestiduras.
- Al verlo: no dijeron nada… callaron (y créeme, que fue lo mejor que pudieron hacer).

C.S. Lewis escribe en “Los Cuatro Amores” que: «A los antiguos, la amistad les parecía el más feliz y más plenamente humano de todos los amores: coronación de la vida, escuela de virtudes», cosas que el mundo moderno «ignora. […] Se considera algo bastante marginal [… y] pocos la valoran, porque son pocos los que la experimentan.» Y, lamento decir que tiene razón. Hoy tenemos una escasez de almas afines, y hay muy poco interés en hacer un lazo verdadero, no es que no haya sino que es escaso, no es que no haya interés sino que hay poco.

Leyendo el capítulo 2 de Job me pregunto: ¿habrá personas que abandonen sus tan apretadas agendas para sentarse con cualquiera siete días, después de un largo viaje, solo para estar ahí y no decir… nada, solo… solo estar presente? ¿estarías dispuesto a dejar tu ocupada agenda, pausar lo que sea que estés haciendo por un amigo? Quizás esa última es la más importante, porque si no hay muchos que quieran ser amigos: vamos a proponernos ser amigos y… buenos.

* Hay en Génesis 36 un “Jobab”(Génesis 36:33-34), al que se le ha dado una posible conexión con Job por algunos estudiosos.
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sábado, marzo 09, 2019

Salmo de Ánimo

Los salmos 120-134 son los que cantaban los peregrinos que subían a Jerusalén. El último lo llamo “Salmo de Ánimo”, es como que los peregrinos van llegando, probablemente en la noche, y gritan:

"¡Ánimo! Bendigan al Señor,
Ustedes que todavía en las noches
Sirven de pie en la Casa de Dios.” (PAR)

Es como un “no desanimen, los vemos, no dejen de bendecir al Señor”. 

Hay servicios difíciles, en épocas o situaciones complicadas, que parecen noches muy oscura. En medio de esos tiempos hay gente que ha decidido no salir corriendo, no huir, perseverar, y servir a Dios con alegría. Esa alegría puede ser intermitente, pero servir a Dios es su norte... 

¿animas a la gente que sirve en situaciones difíciles? 
¿O criticas a quienes están perseverando en un tiempo ministerial difícil, porque te parece “culpa de ellos”?
¿o le dices “¡Ánimo, bendice al Señor! Ya vamos subiendo...”?

Yo te diría:
Anima.
O calla.

¡Qué tengas buen fin de semana!
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jueves, marzo 07, 2019

Capa Por Capa (Job, Parte 4)


“Y dijo Dios al Satán: 
«¿Te has fijado en mi siervo Job? 
Pues no hay como él en la tierra,
un tipo irreprochable y recto, 
que reverencia profundamente a Dios, 
y no le llama la atención la maldad. 
Él ha persistido en su fidelidad, 
a pesar de que te permití hacerle daño sin necesidad.»
El Satán le respondió al Señor, diciendo: 
“Arráncale la piel, capa por capa, 
y el hombre hará lo que sea por preservar su alma. 
¡Dale! Extiende tu mano, llega desde las piel a los huesos 
y verás como te maldice... en tu misma cara.»”
Job 2:3-5 
(la traducción es mía)

Debo empezar este post diciendo: ¡Satán es un fre'co! Seguimos...

Job no es la única persona de la Biblia que pasó por pruebas bárbaras: José no la pasó cool (ver Génesis 37-41), por ejemplo, pero Job sí es el único personaje bíblico que hace una larga reflexión sobre sus infortunios, narrados en los primeros dos capítulos.

Ahora es afectada la salud de Job, pero aún sigue en pie... por dentro. Y la voz del adversario (ja-satán) se escucha a través de su mujer, un personaje hasta ahora no mencionado. En el Texto Masorético, Job 2:9 dice:
וַתֹּ֤אמֶר לוֹ֙ אִשְׁתּ֔וֹ עֹדְךָ֖ מַחֲזִ֣יק בְּתֻמָּתֶ֑ךָ בָּרֵ֥ךְ אֱלֹהִ֖ים וָמֻֽת׃
(transliteración: "va-tomer lo ishtó ¿odkhá makhaziq be-tummatekhá? barekha elohim va-mut")
(traducción literal: "y le dijo a él su mujer: ¿todavía permaneces perfecto? ¡bendice a Dios y muere!")

La Reina Valera Contemporánea lo traduce como:
“Su esposa lo llenó de reproches y le dijo: «¿Todavía insistes en seguir siendo perfecto? ¡Maldice a Dios, y muérete!»” (Job 2:9 RVC)

Sin embargo, la Septuaginta (versión griega del Antiguo Testamento) amplifica el pasaje:
9 χρόνου δὲ πολλοῦ προβεβηκότος εἶπεν αὐτῷ ἡ γυνὴ αὐτοῦ Μέχρι τίνος καρτερήσεις λέγων 9a Ἰδοὺ ἀναμένω χρόνον ἔτι μικρὸν προσδεχόμενος τὴν ἐλπίδα τῆς σωτηρίας μου; 9b ἰδοὺ γὰρ ἠφάνισταί σου τὸ μνημόσυνον ἀπὸ τῆς γῆς, υἱοὶ καὶ θυγατέρες, ἐμῆς κοιλίας ὠδῖνες καὶ πόνοι, οὓς εἰς τὸ κενὸν ἐκοπίασα μετὰ μόχθων. 9c σύ τε αὐτὸς ἐν σαπρίᾳ σκωλήκων κάθησαι διανυκτερεύων αἴθριος· 9d κἀγὼ πλανωμένη καὶ λάτρις, τόπον ἐκ τόπου καὶ οἰκίαν ἐξ οἰκίας, προσδεχομένη τὸν ἥλιον πότε δύσεται, ἵνα ἀναπαύσωμαι τῶν μόχθων μου καὶ τῶν ὀδυνῶν αἵ με νῦν συνέχουσιν. 9 ἀλλὰ εἰπόν τι ῥῆμα εἰς Κύριον, καὶ τελεύτα.

¿Notaron que es un poco... más largo?

En español sería:
«9 Mucho tiempo después, su esposa le dijo: “¿Cuánto más aguantarás diciendo, 9a ‘Mira, será solo un poco tiempo, y recibiré la esperanza de mi liberación’? 9b Mira que tu memoria ha sido removida de la tierra- hijos e hijas, labores y dolores de mi vientre, esfuerzo que en vano precisé. 9c ¿Y tú? Te desmoronas entre gusanos mientras pasas la noche al aire libre. 9d ¿Y yo? La errante y la sirvienta- de lugar en lugar y de casa en casa, esperando a que el sol se ponga, para poder descansar del trabajo y el dolor que me afrentan. 9d ¡Dile algo a Dios y muérete!» (Traducción mía, paráfraseada)

No sabemos de dónde salió esta versión larga, he revisado en el Targum (traducciones del Antiguo Testamento al arameo, que también contienen su cuota de interpretación, es más paráfrasis que otra cosa) y, aparte de que son posteriores a la Septuaginta, no contienen esta versión extendida aunque nombran a Dina (la hija de Jacob que fue violada por Siquén) como la esposa de Job.

No es solo sorprendente sino interesante. La esposa de Job (que por la pequeña línea que tenemos en el texto que estamos acostumbrados a leer es “la malvada”) parece justificar lo que dirá luego (aunque no es justificable) comparando su dolor y su sufrimiento con el de Job. Es como si nos dijera: “¡No solo Job sufre! Yo también.” Y... es cierto, sin ánimos de justificar lo que le sugiere a Job, muy pocas personas se mantienen sobrios después de perder un hijo ¿te imaginas diez? Job ni siquiera puede trabajar a causa de la condición física que tiene, ella debe sostenerlos a ambos, probablemente ante la burla y la indignación de quienes los rodean. El pasaje no es canónico para nosotros, pero creo que sirve como punto de reflexión para mirar la aflicción no solo de Job sino también de su esposa... aunque ella perdió la compostura primero.

¡Qué tengas un excelente día!
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Ilustración: "La Mujer de Lot", Jusepe de Rivera

martes, marzo 05, 2019

A Cinco Caídas (Job Parte 3)


¡Y vamos con el capítulo 1 de Job!
A diferencia de sus contemporáneos patriarcales que aparecen en la Biblia, Job sí tiene hijos y estos son presentados en cantidades perfectas: son siete varones (ver Rut 4:15; 1 Samuel 2:5) y tres hijas (sumando 10, significando: completo). A diferencia también de los otros patriarcas, puede que no sea descendiente de Abraham o (como viene de Uz, que tradicionalmente es conectada con Edom) es de un pueblo enemigo a los israelitas, descendiente de Esaú el infame hermano de Jacob.  Y, tal como los otros patriarcas, tiene mucho ganado, mucho, también presentados en representaciones de 10s ("siete mil ovejas, tres mil camellos" = 10,000; "quinientas yuntas y quinientas asnas" = 1000). La mayoría de personas no le presta atención a esos asuntos estilísticos pero... dentro de la narración tiene su importancia.

El pasaje no nos dice nada sobre la relación de los hijos de Job con Dios o sobre su integridad, solo que les gustaba el party, y Job como sacerdote de su casa (en su tiempo no había templos ni religión "organizada") los mandaba a buscar y junto a ellos hacía sacrificios para santificarlos (ver Job 1:5 en la TLA), no hay oposición en los hijos de Job a este acto continuo de su padre. Esta fue una de las primeras cosas que llamó mi atención: muy pocas traducciones acentúan el hecho de que Job mandaba a buscar a sus hijos para santificarlos, y dan la impresión de que el asunto se hacía a distancia como si ellos fiestaban y su padre adoraba.

Los versículos 6-12 son importantes y obviamente saltan un montón de preguntas al leerlo, entre ellas:
- ¿Hijos de Dios?
- ¿Satán entre ellos?

El Salmo 89:7 y otros pasajes como 1 Reyes 22:19-23, dan a entender que hay una especie de concilio que se reúne alrededor del Señor (1 Reyes incluso lo pone en la misma dirección de los capítulos 1 y 2 de Job, en donde se toma una especie de decisión en ese momento de "reunión de concilio"). Así que, el texto va con el pensamiento de la gente del Antiguo Testamento.

En cuanto a Satán ("ja satán" en el hebreo, literalmente: "el adversario"): los estudiosos del libro no se ponen de acuerdo en si este es el personaje que entendemos como Satanás, el príncipe de las tinieblas, o si es una especie de espíritu merodeador y acusador, que está en presencia de Dios (vean por ejemplo 1 Samuel 16:14 en donde un espíritu "de parte de Dios" atormentaba a Saúl). Honestamente: podría ser cualquiera de los dos, yo me inclino por el primero... pero eso no nos deja sin hacernos más preguntas. Cualquier camino a tomar con respecto a la identidad de este personaje nos deja pensando...

Dios está muy orgulloso de Job, y es quien pone el tema, creo que sabe que "el Satán" le ha puesto los ojitos esos sucios que tiene y ha meneado su colita por ahí por donde vive Job.
El reto de Satán: "Job te sirve porque lo tienes: bien... o sea: bien, bien."
La respuesta de Dios: "Ee... no lo creo, él me serviría de cualquier manera."

Job, ajeno a todo esto, empieza a tener noticias de sus calamidades que, dentro de la narración, llegan en este orden: saqueo - catástrofe - saqueo - catástrofe; y, en el idioma original, cada una de estas tribulaciones va a acompañada del verbo "caer" (נָפַל en hebreo):
"cayeron los sabeos sobre las burras y bueyes, se las llevaron." (v. 15)
"cayó fuego del cielo y consumió las ovejas" (v. 16)
"los caldeos cayeron sobre los camellos y se los llevaron" (v. 17)
"un tornado arrasó la casa donde estaban fiesteando tus hijos y la casa cayó sobre ellos" (v. 18-19)

Lo último en caer... es Job, quien se levanta (וַיָּקָם, vayaqam), cae (וַיִּפֹּ֥ל, vayipol) a tierra (no sin antes rasgar sus vestiduras, rasparse la cabeza) y grita:
"Desnudo del vientre de mi madre he salido,
y desnudo a mi entierro seré conducido.
¡Bendito sea el Señor!
El dio. El quitó." (Job 1:21, traducción mía)

A mi me llama mucho la atención la forma en que la narrativa del capítulo está construido: el orden en la secuencia de las calamidades, el hecho de que estos fatales eventos suceden en el sentido inverso en que se presentan las bendiciones de Job al principio (compara 1:3-4 con 1:14-19), y las "cinco caídas" siendo la última la de Job, quien cae físicamente pero...
sigue de pie en su interior:
"Y en todo esto Job no pecó ni le atribuyó al Señor ninguna mala intención." (Job 1:22 RVC)

Eso es lo imitable...
... seguir de pie por dentro, ¿has probado eso? Dejar caer el cuerpo pero seguir confiando, seguir luchando, esperando. Eso es algo que no sabemos hacer, porque nuestro bienestar integral (mente, espíritu, alma, cuerpo) está atado a lo que tenemos y a lo que pasamos. Todavía falta mucha tela por cortar de este libro y no se cuándo terminemos, pero en lo poco que se ha avanzado podemos darnos cuenta que "la construcción del hombre Job" hubo una sería conexión con su creador. Él no solo era dueño de una fabulosa riqueza material sino también de una grandiosa riqueza interna.
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sábado, marzo 02, 2019

Hermosa, Como Las Profecías

יפה את כנבואות
ועצובה כאלה שמתקימות

*יפה את כנבואות שלא מתקימות

"Eres hermosa, como las profecías", dice la primera línea del "Cántico de Amor Majestuoso" de Yehuda Amijai, y la segunda: "y triste, como esas que se cumplen." ¡Wow! (me dije a mi mismo), aunque con cierta confusión, porque... las profecías son buenas, ¿no? especialmente esas que se cumplen. Y luché con esto por semanas, amando el poema pero si saber cómo aterrizarlo.
Pero hace unos días me encontraba hablando con un amigo, y de repente surgió mi lucha sobre este extraño y fascinante poema que había encontrado, que chocaba con las evidencias de las cosas como las creo y me dijo:
«Imagínate viviendo en Nínive y escuchando a Jonás gritar: "Dentro de cuarenta días Nínive será destruida" (Jonás 3:4); la profecía no es... hermosa, es aterradora, pero es hermosa y alegre la sensación de ver que, a consecuencia del arrepentimiento de todos, la profecía no se cumplió.»

Y...
entonces...
todo hizo sentido...
«Eres hermosa como las profecías que nunca se cumplen.»

Obviamente hay profecías que deben cumplirse, pero hemos sepultado todas las profecías dentro de nuestra descripción de "predicción del futuro", aunque en la Biblia esto no siempre es así: muchas profecías dependen de un condicionante: ¿volverás o no tu corazón a Dios?
Pero, ¿cómo puede ser hermoso un conjunto de palabras que expresan la posibilidad de lo catastrófico, del peor de los casos, de lo no deseado? Quizás no, pero... el hecho de que hay una solución, de que existe una posibilidad de misericordia, de bondad, de redención, al punto que la consecuencia de nuestra maldad puede revertirse: ¡es glorioso!

Eso también es gracia.

¡Qué tengas buen fin de semana!

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*Eres hermosa como las profecías, y triste como esas que se cumplen.
Eres hermosa, como las profecías que nunca se cumplen.
De Shir Ahava Malchuti ("Canción de Amor Majestuoso"),
de Yehuda Amijai.
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