jueves, mayo 03, 2018

Des-Almarse

El mundo en que vivimos resulta ser un lugar más nocivo del que pensamos. Es como si estuviésemos respirando un gas tóxico que te deja vivo pero que te des-alma, te saca lo que hace que conectes, que te importe, que tengas empatía... lo hace lento, es casi imperceptible, pero es como si fuese una especie de requisito para ser un "humano" (si acaso se puede usar en este contexto) de esta sociedad en transición... trans-moderna.

Des-almarse entonces se ha transformado en el proceso implícito de volverse un ciudadano del mundo actual. Nadie lo admite (¡por supuesto!), pero casi todos lo sentimos: esa desconexión con lo importante, con la raíz, con las personas... está el deseo de hacer lo contrario, de conectarse, de empatizar, de importar...le, pero la verdad es que "no hay tiempo", "tengo muchas cosas", "estoy muy ocupado", "el proyecto en que me encuentro me ha aislado, pero pronto acabará", "estoy haciendo esto para asegurar nuestro futuro", toman prioridad.

Hay... hay... esos pequeños escapes que algunos hacen para sentir que sí le importa: dejar de comer ciertas cosas, dejar de comprar ciertas ropas, marchar un domingo por el país (que no hace ninguna diferencia pero te hace creer que te importa de verdad y te indigna que nos gobiernen unos corruptos), teñirse el pelo y darle la vuelta al país en bicicleta por los niños que están muriendo de hambre en... Etiopía, quienes no tienen internet para ver que realmente te importan tanto como para que levantes los 3000 dólares que necesitas para mantener tu empresa y la del equipo que te ayudará a hacer este recorrido que "¡por fin hará que algunos piensen!"... ¡Por favor!

No es solo lo que podemos hacer, sino lo que perdimos, la conexión entre uno y la parte más importante de uno: el alma, mi persona, la vendimos para poder ser un "humano" (si acaso se puede usar en este contexto) de esta sociedad en transición... trans-moderna.

¿Hay vuelta atrás? Yo creo que sí... pero primero hay que reconocer que hay des-alme.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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martes, marzo 27, 2018

Día Uno: Shopping Mall

"Mi casa debe ser llamada 'Casa de Oración', pero ustedes la han transformado en un 'Shopping Mall'." Mateo 21:12 PAR La semana en que fue entregado Jesús llega a Jerusalén, y su primera visita es al Templo: ¡Sorpresa! Había más gente en chercha y comprando, que gente orando y adorando, así que: lo limpia, lo pone en orden. Acto seguido: los enfermos se acercaban y los sanaba. Esto nos da mucho espacio para hablar del cristianismo, del negocio cristiano y del ministerio como estrategia mercadológica de la imagen de unos cuantos individuos... pero hablemos de nosotros, de nuestro cuerpo, ¿cool? Nuestro cuerpo es Templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19), eso quiere decir que tenemos un uso primario, algo que debe verse sobre las otras actividades. Digamos que Jesús entra a tu corazón, a tu mente... ¿encuentra las cosas en orden o los afanes de la vida ahogan nuestro deseo de orar que como resultado quedamos sin paz y como resultado nos arropa la ansiedad? Esta época deberíamos meditar en nuestro cuerpo como Templo y dejar que Jesús entre, ponga en orden algunas cosas, nos sane y a través de nosotros: también sane a otros.
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Reflexión Día 1 de Semana Santa de ElCirculo.com.do
Fausto Liriano • www.veldugo01.com

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martes, marzo 20, 2018

ODIO

Los eventos de los últimos días (en este país, en el vecino y en otros) han dejado muy claro que:
el odio... surge.
Aquí, allá, allí, ¡dónde sea!
La historia nos ha dicho lo que provoca, como divide y como... mata.
Pero no importa, es como si no hubiésemos visto nada, como si nuestros ojos no leyeron nada, como si los documentales de Hitler, del Holocausto, del Apartheid, fueron más entretenimiento que cosas que tomásemos en serio para decir ¡nunca más!
Genocidio... viene de odio. Primero es virtual... ¿separación?
 Luego físico. Entre vecinos, entre hermanos, entre naciones que se recibían pero ahora... se odian.
La información no sirve de nada, lo que funciona es un nuevo corazón.
La información no nos lleva a nada sino nos lleva a una nueva forma de pensar.
Un cambio en el estado del hombre y de la mujer, de la humanidad.
Lo que sí nos ha dicho la historia es que la humanidad... odia.
¡Urgente... amar!
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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jueves, marzo 08, 2018

Vayikra 05

¡A ver! Confieso que se ha hecho difícil (¡mea culpa! ¡mea culpa!), pero habiendo atravesado las dificultades: ¡Aquí vamos!

El texto en que me enfoco hoy (y que puedes leer aquí: Levítico 4 - 5:13) trata específicamente con las siguientes preguntas:
- ¿Qué pasa si peco pero no me doy cuenta?
- ¿Qué pasa si alguien (como, por ejemplo, uno de los líderes del templo, un levita o el sacerdote) me hace pecar?
- ¿Sigo siendo culpable?

Lo que el pasaje muestra es que: sí, y es por esta razón que, en el momento en que te das cuenta, debes tomar acción inmediata. Estos son los versículos claves:
 - "sin proponérselo" (4:2)
- "pecado inadvertido" (4:14)
- "CUANDO se conozca" (4:14, énfasis mío)

En algunos de los casos mencionados se hacen dos tipos de sacrificio: un holocausto, que conlleva quemar totalmente la ofrenda, la entrega total de lo ofrendado al Señor, es un sacrificio de "humillación y reconocimiento de la falta"; y un sacrificio de expiación, que es para cubrir o perdonar la falta, no se quemaba completo y el sacerdote se quedaba con parte del animal. Aparte de esos sacrificios, notamos que el pecado que estaba oculto pero que ya se ha conocido requiere CONFESIÓN, lo que tiene una interesante conexión con el Salmo 32:3-5 y con Santiago 5:16.  ¿Es posible que, al estar "oculto" (ya sea involuntaria o voluntariamente) se necesite confesión para ayudar a que sea reconocido como una falta?

Hablaba el otro día con alguien sobre lo imperante que es formar una cultura de confesión en nuestras iglesias. Y, mientras habría los ojos en señal de "¡bueeeh... no se!", le decía que es cierto: es difícil pasar información delicada y que puede ser usada en nuestra contra, pero si la comunidad de creyentes que sigue a Cristo no se transforma en un lugar seguro para confesar nuestras faltas hay pocas probabilidades de que también sea un lugar de restauración, porque sin confesión: la falta queda oculta y si la falta o el pecado quedan escondidos hay una parte del proceso que no está completa.

¿Existe en tu comunidad de fe un ambiente seguro para que la gente confiese sus pecados y sea acompañado (esto no solo desde los líderes sino en toda la comunidad)?
¿Te sientes en confianza de confesar las cosas con las que has estado luchando?
¿Por qué sí o por qué... no?
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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viernes, marzo 02, 2018

Salmo 145: Una Traducción

Y... una traducción del Salmo 145, en la tradición "acróstica" de Alfredo Tepox:

SALMO 145*
Alabanza de David 

1 Te enalteceré mi Dios y Rey, bendeciré tu nombre por siempre.
2 ¡Eternamente! ¡Todos los días! ¡Para siempre! Alabaré y bendeciré tu nombre.

3 El Señor es grande, no hay forma de explorar su grandeza, ¡merece toda alabanza!
4 No dejaremos de contarlo, proclamaremos
  A cada generación de tus obras y poder.
6 Llevaré a mis pensamientos la hermosura de tu gloria,
la imagen de tus maravillosas acciones.
7 Tu increíble poder y tus impresionantes obras anunciará la gente,
y hablarán con otros de tu grandeza.
8 Es imposible olvidar tus bondades ¡no se podrán contener! Gritarán con gozo de tu justicia
9 Compasivo, bondadoso, lento para el enojo y dispuesto siempre a perdonar.
10 Es bueno el Señor con todos, y su compasión se hace evidente a toda su creación.
11 Reconocerán con agradecimiento que eres Dios, los que han decidido serte fieles te alabarán.
12 Expresarán la gloria de tu Reino y hablarán de tu poder continuamente.

13 Manifestarán a toda la humanidad de tu grandioso poder y la grandeza de tu Reino.
14 ¡Infinito es tu Reino! Tu dominio permanece en todas las generaciones.

15 Da su ayuda a los caídos, ¡El Señor levanta a los oprimidos!
16 Imploran a ti con esperanza, y le das su alimento a tiempo.
17 Obras para su bien, y al abrir tus manos suples sus necesidades.
18 Santo eres Señor en todo lo que haces, muestras tu bondad sobre todo lo que creaste,

19 Y estás cerca de todos los que te buscan con sinceridad.

20 Responde a los que le piden auxilio, y cumple las peticiones de quienes le temen.
21 El Señor protege a todo el que le ama, pero destruye a los malvados.
22 ¡Yahveh! ¡Te alabaré! ¡Abriré mi boca para bendecirte! ¡Qué toda carne bendiga tu nombre! ¡Eternamente! ¡Todos los días! ¡Para siempre!


 *El Salmo 145 es un acróstico como muchos otros salmos, y aunque fue escrito usando para iniciar los versículo cada una de las letras del alefato (alfabeto hebreo), pensé en que sería un buen ejercicio (anteriormente hecho por Alfredo Tepox, legendario traductor bíblico) usar las letras de la primera frase del salmo para iniciar cada versículo.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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martes, febrero 27, 2018

La Determinación de Ambrosio


He observado la imagen de arriba por horas y varias veces, porque si conoces qué representa, es profundamente inspiradora. El evento: indignado por una masacre que el Emperador Teodosio ordenó en Tesalónica (alrededor del año 390 d.C.), Ambrosio (obispo de Milán, pastor de Agustín de Hipona) le niega la entrada al templo al Emperador hasta que este último confiese y demuestre que está arrepentido por lo que hizo. El obispo de Milán no solo se negó a darle entrada al templo sino que tampoco le dirigía la palabra, hasta el momento en que el emperador vestido en andrajos demuestra su arrepentimiento externamente. Cuando finalmente Teodosio entra a la basílica y pretende sentarse en uno de los bancos de en frente, Ambrosio lo mira y le dice:
"-Qué haces aquí?
-Esperar a que comience la liturgia para participar en los sagrados misterios, -respondió Teodosio.
-Emperador- le advirtió el obispo- el presbiterio y toda esta parte del templo aislada con verjas constituyen un lugar especialmente santo, reservado a los sacerdotes; sal, pues, de este recinto y colócate en el sector destinado al pueblo. La púrpura te ha convertido en emperador, pero no en presbítero; ni siquiera en simple clérigo. Ante Dios eres uno más entre los fieles."

Uff... 

¿Qué pasaría si los líderes de nuestras iglesias no fuesen tan limpia sacos de la gente en puestos gubernamentales y pudiesen decirle la verdad en la cara como Ambrosio lo hizo con Teodosio?
Por eso miro esa pintura constantemente, recordándome que le sirvo a Dios antes que a cualquier otro hombre y que le debo honra y respeto a Dios, no a quienes representan el poder humano, hombres que deben seguir los mismos preceptos que todos los demás cuando nos presentamos ante Dios.

El Señor le de a los pastores y líderes de la iglesia la determinación de ambrosio.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Pintura de Anthonis van Dyk

lunes, febrero 26, 2018

Vayikrá 04: Dos Cosas

Imagínate viviendo en un tiempo donde el arrepentimiento debía ser acompañado por un acto externo y sacrificial que debe ir acompañado de una ofrenda animal o vegetal. Sientes que tienes que poner las cosas en orden con Dios, te levantas para ir bien temprano (ni el espacio ni los sacerdotes dan abasto para la cantidad de personas llevando sus diferentes tipos de ofrendas) y, dependiendo de tu clase social, llevabas un becerro o cordero (si eras clase alta), una paloma o tórtola (clase media baja) o una ofrenda de harina (clase baja). Tomas tu turno, en el momento en que te toca ya sabes que si eres clase alta: todo el proceso de sacrificio durará unas 2 horas y media. Vas a casa tranquilo, has puesto tus cosas en orden. Unos días después vuelves a pecar, te arrepientes... repeat.

Levítico va directamente al grano: luego de Moisés ser llamado se les dan (inmediatamente) las instrucciones sobre los sacrificios y las condiciones de las cosas a ofrecer. ¿Qué podríamos sacar de descripciones tan detalladas sobre el proceso de sacrificio cuando esa vida ritual no es parte de nuestro caminar con Dios como creyentes? Dos cosas:

1- Sea lo que sea que sacrificabas debía ser PERFECTO, de lo mejor, lo primero:
"sin defecto" (1:3)
"sin ningún defecto" (1:10)
"harina selecta." (2:1)
"la primera porción de tu cosecha" (2:14)
"no debe tener ningún defecto." (3:1)

2- Todas las ofrendas presentadas no pueden igualar el efecto del sacrificio de Jesús, que fue UNA VEZ Y PARA SIEMPRE (Hebreos 10:10).

Volviendo a la imagen con la que iniciamos: nuestra relación actual con Dios se encuentra libre de rituales complicados como los que se leen en los primeros cuatro capítulos de Levítico, y otra buena noticia: tenemos acceso a Dios de manera directa.

¿Con qué nos deja eso? Con el espacio para darle lo mejor y lo primero a Dios de todo lo que somos y tenemos:
- Nuestro tiempo
- Nuestras capacidades espirituales, intelectuales y racionales
- Nuestros recursos...

Y todo eso: de manera sacrificial, aunque esta vez no es como un intercambio a favor del perdón de tus pecados, sino como un acto de agradecimiento a Dios que ha quitado todas las trabas para que tengamos un acceso más directo a él.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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